lunes, 20 enero 2020, 06:47
Domingo, 05 Enero 2020 05:07

Deporte cubano en 2019: La ruta objetiva, más allá de tradición y fe (I)

Escrito por  Harold Iglesias Manresa / CubaSí
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Mijaín López muestra una forma excelente y ratifica su candidatura al cuarto oro olímpico. Mijaín López muestra una forma excelente y ratifica su candidatura al cuarto oro olímpico. Irene Pérez

Hacer un resumen de la actividad de 12 meses es complejo.Tratándose del movimiento deportivo cubano en año de Juegos Panamericanos y Mundiales que califican como antesala de los Olímpicos, más aún.


Intentaremos entonces pautar un 2019 que llega a su ocaso, con rendimientos marca registrada Cuba en disímiles latitudes y con mucho quehacer, para que nuestro deporte continúe exhibiendo su prestancia y recupere el terreno perdido.

Lima y Cuba en el panorama hegemónico continental

Más de tres décadas amparaban a Cuba como segunda potencia deportiva de América, hasta que en Toronto 2015 se rompió dicha cadena.

Ahora en los Juegos Panamericanos de Lima, el objetivo competitivo fundamental por la connotación que le confiere el Inder a los eventos múltiples acá en casa por encima de los Mundiales, no se pudo rescatar ese palmarés a pesar de materializar muy buenos rendimientos.

El sexto escaño y foja de (33-28-39) fue el desenlace definitivo de nuestra comitiva, antecedida por Estados Unidos (123-85-85), Brasil (54-45-70), México (3739-62), Canadá (35-65-52), y Argentina (33-34-34) en un inesperado ascenso luego de un caso de dopaje de un atleta uruguayo y la consecución de otro cetro para los albicelestes.

Disciplinas como el boxeo, la lucha, el atletismo, el tiro deportivo, la esgrima, el canotaje, el remo, y el judo, rindieron de manera loable, teniendo en cuenta el panorama actual regional.

En el orden individual las palmas para los pistoleros Laina Pérez y Jorge Grau, doble ases y con boleto a Tokio; el quinto cetro y el feudo de 20 años del gladiador grecorromano Mijaín López a este lado del Atlántico, las sorpresas de nombre Adriana Rodríguez (heptatlón), y Luis Enrique Zayas (altura) en el campo y pista; y el ensarte a touchés del elenco varonil de espada, así como también el C-2 femenil de Maivihanet Borges-Katherine Nuevo y el empuje del clásico Gabriel Rosillo (98 kg-lucha), entre los noveles de mejor performance.

Hay que reconocer el desarrollo deportivo experimentado por naciones como Colombia, los propios aztecas, Brasil y Canadá fundamentalmente, naciones que además le han inyectado cuantiosas sumas de dinero por concepto de infraestructura, asesoría de saberes y entrenadores, e inserción ininterrumpida de sus deportistas en los principales escenarios competitivos universales.

Cuestiones que, sin afán de justificar, ahora mismo adolece nuestro movimiento deportivo. Desde mi perspectiva, Cuba rindió cuasi al máximo de las posibilidades reales que poseía para pugnar en tierras del Cuzco. Lo visto, refleja el estado actual de nuestro deporte. Trabajar es palabra de orden, de forma incansable, pues deberemos continuar supliendo las carencias con entrega, capacidad de trabajo y talento.

Mundiales en el tintero

Con el incentivo adicional de dejar clasificaciones olímpicas en varias disciplinas, transcurrieron los certámenes del orbe de 2019, varios de los cuales tuvieron la impronta de referentes antillanos.

El primero de ellos resultó con su segundo cetro en Manchester, el taekwondoca Rafael Alba Castillo (+87 kg), independientemente de no tener su boleto a Tokio en la mano aún.

Le sucedieron la estelar Idalys Ortiz (+78 kg) con su octava presea, plata en este caso, en justas del orbe; la plata igualmente de la dupla del C-2 masculino conformado por Serguey Torres-Fernando Jorge Dayán, y la clasificación de sus homólogas Borges-Nuevo, sextas en la final A del C-2 a 500 metros.

Septiembre nos recibió con intensidad competitiva suprema. A la segunda coronación de manera contundente del gladiador Ismael Borrrero (67 kg-estilo greco), se unió también el segundo vellocino del púgil Andy Cruz (63 kg), demostrando ambos ser de los mejores libra por libra en la actualidad de sus respectivas disciplinas.

Se les sumaron en el festín, Oscar Pino (130 kg-greco) y Lázaro Álvarez (60) con plata, y Julio César La Cruz (81), bronce.

En la halterofilia, siguiendo una estrategia de competir en los 45 kg, división inmediata inferior, Ludia Montero nos dio la felicidad de convertirse en la primera pesista cubana acreedora de medallas en citas universales: dos platas en el arranque y el biatlón.

Y si bien no se colgó metal alguno, el escaño 12 de Arlenis Sierra en el Mundial de Ciclismo de ruta califica como una hazaña, sobre todo por el nivel de exigencia y el hecho de pedalear en solitario, sin plan táctico de equipo o respaldo.

A eso le sumamos el triunfo del elenco varonil de voly de Sala en el certamen Norceca, rendimiento que sumó a su subtítulo continental en Lima.

El colofón en este mes lo puso la discóbola Yaimé Pérez con su segundo cetro en la Liga del Diamante, preludio de su corona mundialista en Doha (69.17 metros), bien exigida por su coequipera Denia Caballero (68.44). A ellas se sumó el saltador de longitud Juan Miguel Echevarría (8.34-bronce), igualmente rey del Diamante (8.65). tanto Yaimé como Juan Miguel, cerraron el 2019 al frente de los rankings del orbe de sus respectivos eventos.

Ciertamente no fueron los únicos con brillo en suelo catarí: los triplistas Cristian Nápoles y Yordan Díaz, además del saltador de altura Zayas, la pertiguista Yarisley Silva, Zurian Echevarría en los 400 c/v, y Roxana Gómez en la vuelta al óvalo, fueron otros de los que se acercaron o emularon sus mejores registros, medidor esencial a la hora de evaluar la forma deportiva.

Continuamos hablando del Alto Rendimiento, pero esta vez lo hacemos de la manera más humana e inclusiva posible. Saltan a la mente de muchos los nombres de Omara Durand, Lenier Savón, Leidy Rodríguez, Lorenzo Pérez…

Ellos, en calidad de motores incombustibles y como muchos otros, dignificaron a Cuba en los Juegos Parapanamericanos de Lima, al auparnos hasta el séptimo puesto (13-10-16).

Luego Omara extendería su legado en el Mundial de Para-atletismo de Dubai, donde ratificaría su condición de imbatible con dominio en los 100, 200 y 400 metros de la categoría T-12, (débil visual profunda). Tokio también aguarda por ella y por otra huella indeleble a zancadas, músculos fibrosos tensos y velocidad pura.

Tokio, un tema recurrente ante la proximidad de una nueva cita bajo los cinco aros. Mucho que trabajar en función de que el grupo de 41 posibles medallistas identificado por los gurúes del deporte cubano, se aproxime de la mejor manera a la forma óptima.

Algo que señalar: que el palmarés que se logre en tierras del Sol Naciente, supere los cinco vellocinos materializados en Londres 2012 y Río 2016, no necesariamente significará que nuestro deporte goce de mejor salud.

Cierro con otra grata noticia desde mi perspectiva: la clasificación de los gimnastas Manrique Larduet y Marcia Videaux, también conseguida en su justa mundialista. El telón del 2019 cae con 26 clasificados antillanos a la magna justa multideportiva.

Usted no le vuelva la espalda a nuestro deporte. Aférrese a la tradición y la fe, al prestigio y la voluntad enorme de crecer, a una cantera promisoria, y a un potente caudal de trabajo que desde hace meses, diría que desde 2017 cuando inició el ciclo, se ha venido gestando.

Visto 578 veces Modificado por última vez en Martes, 07 Enero 2020 07:44

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