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Domingo, 30 Septiembre 2012 17:36

Hipertensión arterial en los niños: ¡Cuidado!

Escrito por  Yuniet Escobar Ortega, especial de Cubasí
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Hasta hace muy poco para la gran mayoría, la hipertensión arterial (HTA) era un asunto de adultos, sin embargo recientes estudios pediátricos alertan sobre la aparición de la enfermedad en niños y adolescentes.

Hasta hace muy poco para la gran mayoría, la hipertensión arterial (HTA) era un asunto de adultos, sin embargo recientes estudios pediátricos alertan sobre la aparición de la enfermedad en niños y adolescentes.

 

Se afirma que la prevalencia a nivel mundial va de un 2 a un 5 % en una población menor de 18 años. Mientras en Cuba, estudios preliminares hablan de cifras que oscilan entre un 5 a un 7 %, con especial énfasis en los adolescentes.

 

Las causas pueden ser factores genéticos asociados con estilos de vida inadecuados, aunque en otros casos está vinculada a diversas enfermedades. La HTA se clasifica en primaria o esencial y secundaria, y esta a su vez pudiera ser aguda o crónica.

 

Por las muchas interrogantes que este tema abre a padres y familiares, Cubasí conversó con la doctora Ana Tamara Blanco Díaz, especialista de segundo grado en Pediatría, diplomado en Nefrología Pediátrica y profesora auxiliar de la Escuela Latinoamericana de Medicina del departamento de Genética Médica.

 

- Doctora, ¿cuándo se habla de hipertensión arterial infantil?


- Para determinar hipertensión arterial en la edad pediátrica se utilizan tablas de referencia de tensión arterial. Para ello es importante tener en cuenta tres elementos: la edad, el sexo y la talla.

 

Se dice que niños que estén por debajo de 90 percentil tienen una presión arterial normal; entre 90 y menos de 95 percentil es un pre hipertenso, y cifras por encima de 95 percentil se cataloga al paciente como hipertenso, siendo importante tener al menos tres tomas de presión elevadas con intervalo entre 3, 5, 7 días, valorando además que la cifra elevada pudiera ser sistólica (máxima) y/o diastólica (mínima). No necesariamente tiene que tener ambas cifras elevadas.

 

En los adolescentes con cifras de presión por encima de 120/80 se considera prehipertenso y es más frecuente que se eleve la sistólica a 140 o más, formando parte del llamado Síndrome de corazón hiperquinético, que se encuentra aproximadamente en el 10% de los pacientes en este grupo de edad con cifras por encima del 95 percentil.

 

- ¿En qué condiciones se deben realizar esas tomas de presión?


- Se recomienda utilizar siempre el mismo horario, teniendo en cuenta las variaciones normales de la presión durante el día. Es importante que el niño o el adolescente no hayan realizado una actividad física importante recientemente. En ese caso se debe tomar al menos un descanso de 10 minutos,  además no haber tomado café, bebida alcohólica o fumar.

 

Otro aspecto a tener presente por el personal de salud es el manguito del esfigmomanómetro relacionado con la edad del paciente, y la presencia del Síndrome de la bata blanca referido a los niños con presión elevada en la consulta pediátrica, pero con valores normales fuera del medio sanitario.

 

- ¿A partir de qué edad se recomienda su control?

 

- Se dice que a partir de los 3 años de edad debe formar parte del examen físico pediátrico. Lo que sucede es que muchas veces no se realiza porque casi siempre los padres llegan a la consulta refiriendo síntomas de otra enfermedad. Por lo que se sugiere sea tomada en controles de salud anual, todo niño ingresado, independientemente de la causa o pacientes que presenten: probable enfermedad nefrourológica, cardiovascular, neurológica, tumoración abdominal y antecedentes familiares directos de presión arterial.

 

Aunque es válido destacar que en la capital existen algunos hospitales que sí lo tienen como una práctica habitual, por el creciente número de casos de adolescentes con cifras tensionales altas.

 

- Se dice que las causas de aparición de la hipertensión arterial son muchas y pueden ir desde estilos de vida erróneos hasta factores genéticos o asociados a otras patologías. Pudiera hablarnos un poco sobre esto.


- La hipertensión arterial constituye en la actualidad una enfermedad de gran interés en el niño y el adolescente, siendo diferenciada en esencial y secundaria.

 

La secundaria es más frecuente cuanto menor sea la edad del niño y habitualmente se relaciona con enfermedades renales, cardiovasculares, endocrinas, cursando con cifras tensionales muy elevadas y con síntomas de la enfermedad de base.

 

En el caso de la HTA esencial es la primera causa en el niño mayor y los adolescentes, sus cifras de presión no están tan elevadas como en la secundaria y habitualmente no presenta síntomas, de ahí la importancia de la toma de la presión.

 

Hay que decir que es una enfermedad que manifiesta una herencia multifactorial, donde se relaciona el genotipo predispuesto del individuo con los factores ambientales y dentro de estos mencionaremos a la obesidad, el sedentarismo, los hábitos alimentarios inadecuados como la ingestión de comida chatarra, bebidas gaseadas, alimentos fritos, embutidos, ahumados (ricos en sodio), el uso de fármacos, hábitos tóxicos como fumar  e ingerir bebidas alcohólicas.

Con respecto al genotipo predispuesto, la presencia de familiares de primer grado dígase, mamá, papá, hermanos, hijo, y la agregación familiar, es decir, mayor número de familiares enfermos, incrementarán el riesgo de recurrencia de que este niño pueda debutar con HTA en edades tempranas si lo exponemos a un ambiente adverso como habíamos dicho anteriormente.

 

Es importante señalar que existen otros factores relacionados con el embarazo como la prematuridad, el bajo peso al nacer, la HTA materna durante la gestación, el tamaño de la placenta que también van a influir negativamente.

 

Cuando se está en una consulta de hipertensión arterial es importante que el médico pueda realizar una entrevista con profundidad a la madre y/o familiares del paciente para poder tener todos los elementos que permitan trabajar en la prevención porque no solo se trata de atender al niño que presenta cifras tensionales por encima de 95 percentil, sino aquellos incluso que están entre un 90 y menos de 95 percentil para poder actuar sobre los factores de riesgo y evitar que el paciente debute con HTA. Para esto es sumamente prioritario trabajar de conjunto con la familia, teniendo en cuenta la ayuda que necesita este paciente para modificar hábitos y estilos de vida.

 

- Se afirma que al igual que en la diabetes, la obesidad es un factor de riesgo clave. ¿Es cierto?

 

- La obesidad en la actualidad constituye un grave problema de salud pública tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, existiendo evidencias de los efectos adversos a largo plazo de la obesidad infantil y su fuerte asociación con los factores de riesgo cardiovascular y dentro de ellos la HTA, lo cual se ha observado en estudios realizados.

 

Desde el punto de vista fisiológico se plantean mecanismos que interactúan como la hiperactividad del sistema nervioso simpático, la resistencia a la insulina y anormalidades de la estructura y la función vascular, por lo que se plantea que la obesidad y la hipertensión arterial van de la mano, incluso pudiéramos hablar de sobrepeso como el mayor contribuyente a la hipertensión en los niños.

 

Por lo que, la acción de salud más importante será la prevención y para esto es vital la interacción de la familia, el paciente y el médico de forma conjunta para que comiencen a cambiar sus estilos de vida, teniendo presente que al niño no se le puede dejar solo en este proceso.

 

En ese sentido se dice que la familia debe tener una participación protagónica junto con el paciente en el desarrollo de la actividad física y sobre todo realizar una adecuada dieta alimenticia. Existen estudios científicos que demuestran la relación proporcional entre la disminución del peso y la cifra de tensión arterial.

 

- ¿Qué síntomas pudieran alertar a los padres?


- Algunos pacientes refieren dolor de cabeza, enrojecimiento de la cara, palpitaciones, pero habitualmente cursa sin síntomas.

 

- Y, ¿qué tratamientos se siguen?

 

- El tratamiento de la HTA se divide en farmacológico y no farmacológico y se impondrá en dependencia de la causa. Si estamos ante una HTA secundaria se impondrá tratamiento farmacológico dependiendo de la etiología. Si es una HTA esencial se impone tratamiento no farmacológico y solo en casos particulares se asociará tratamiento farmacológico.

 

El tratamiento no farmacológico no es más que modificar los estilos de vida: evitar vida sedentaria, reducir el sobrepeso y la obesidad, reducir la ingesta de sal, y de grasas, incrementar ingesta de frutas, vegetales, aumentar la actividad física limitando el tiempo de televisión, computadora, videojuegos a menos de 2 horas al día.

 

Es importante reconocer que la HTA es una enfermedad y a la vez un factor de riesgo para otras enfermedades crónicas no trasmisibles como la enfermedad coronaria, cerebro vascular, renal crónica,  entre otras y que puede debutar desde la edad pediátrica.

 

Por eso, es necesario que se trabaje en la prevención y promoción de la salud y en particular en cambiar hábitos de vida incorrectos que van desde la alimentación hasta el abuso de videojuegos, televisión, computadora. La prevención de la HTA desde la infancia permitirá disminuir el elevado costo de la misma y sus complicaciones en la vida adulta.

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Comentarios  

 
#1 denia 19-10-2012 23:33
Mi hija probablemente padezca de esta enfermedad, se la detectaron en la neumonía que tuvo, está todavía recuperándose de la neumonía y tiene esos síntomas, pero x la noche no puede dormir, está intranquila, ¿qué puedo hacer?, x favor, contéstenme, y gracias por la información.
 

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