sábado, 21 septiembre 2019, 07:01
Sábado, 10 Noviembre 2012 03:49

Esgrima cubana: Por la tradición a capa y espada

Escrito por  Harold Iglesias Manresa, especial para Cubasí
Valora este artículo
(2 votos)

Con ocho mosqueteros en su membresía, cada una de las armadas de espada, —la de mayor perspectiva y rendimiento en los últimos tiempos— piensa en eliminatorias.


“Cuando gané el campeonato olímpico, en el año 1900, contaba sólo 17 años, y a pesar de la franca y potente hostilidad de los jueces, que no sólo veían en mí a un extranjero, a un latinoamericano, a un intruso, sino a un muchacho que debía únicamente estar estudiando en liceo y no derrotando a ídolos consagrados”.

Así se expresó Ramón Fonst (1983-1959), doble titular olímpico de espada (París 1900 y San Luis 1904) y as también del florete en la propia San luis, considerado por los especialistas el esgrimista más grande de Cuba y Latinoamérica.

Según Albertson van Zo Post, quien ganó cinco medallas en la cita norteña (2-1-2) el estilo de Fonst era único: “Su forma no es del todo francesa, ni italiana, pertenece a una escuela de esgrima no reconocida, parece haber sido desarrollada por él para adaptarla a las particularidades de su físico. Su condición de zurdo significa una gran ventaja. Está por encima de la estatura promedio, pero es ligero y delgado. Está hecho por la naturaleza para la velocidad y la rapidez en los pies y aunque es alto tiene el fuego y el jengibre de uno bajito”.

“(…) Otra gran ventaja que tiene Fonst es la construcción de su cuerpo, pues tiene más pequeño territorio por proteger que otro esgrimista con quien yo haya competido. Su pecho es inusualmente estrecho y corto su torso, por lo que con un mínimo movimiento puede evadir una estocada que pudiera ser efectiva contra un hombre más ancho.

“(…) Tiene vista segura y rapidez de mano, y desarrolló un sistema de esgrima que se acomoda a estas ventajas naturales.

“Frecuentemente esquiva estocadas que otro hombre pararía —truco que tomó prestado de la escuela italiana—. Él utiliza el florete francés y hace las paradas con la muñeca en vez de con todo el brazo como hacen los italianos.

“(…) Utiliza sus pies para ponerse a salvo del peligro, más de lo estrictamente acordado por la escuela francesa, y, como en todo, su esgrima es para él mismo y no una línea general para ser copiada por hombres de todas las complexiones.

“(…) En mi encuentro con Fonst descubrí que esta era la única forma que podía usar contra su peculiar y efectiva defensa. Simplemente me mantuve abriendo camino con mi brazo extendido, y de esa forma lo peor que podía recibir era un doble toque. Entonces él frecuentemente acudía al viejo truco italiano, el passato, agacharse ante mi embestida y extenderse hasta alcanzarme al mismo tiempo. Este ardid es efectivo, pero requiere un hombre rápido para ejecutarlo con éxito.”

Quizás les parezca un tanto exagerado este referente amigos míos para aterrizar en la realidad actual de la esgrima cubana, pero no. Ante la carencia del necesario volumen de asaltos de primer nivel que acusan nuestros atletas le urge apostar a la creación de un sistema de combate propio, máxime cuando hace más de una década, los resultados han dejado de ser alentadores. Incluso, esa adecuación “endémica” no creo les baste para diseñar estrategias ante rivales de máximo relieve.

Otro indicador alarmante fue el hecho de no ensartar boleto alguno por América para concurrir a Londres, los tres medallistas de bronce en los XVI Juegos Panamericanos de Guadalajara. ¿Sobre quiénes descansaba la responsabilidad? Sobre los espadistas Yamilka Rodríguez y Reinier Enríquez y la sablista Yaritza Goulet.

Ellos comandan sus respectivas preselecciones en este renovado comienzo de ciclo.

Con ocho mosqueteros en su membresía, cada una de las armadas de espada, —la de mayor perspectiva y rendimiento en los últimos tiempos— piensa en la eliminatoria para los Juegos Centroamericanos y del Caribe del 2014 y el Panamericano de la disciplina, previsto para Colombia en junio del próximo año, con doble puntaje para el ranking universal, crucial en los sorteos de cualquier certamen. En esa lista del orbe ninguna de nuestras muchachas aparece entre las 125 primeras, escalafón comandado por la china Yujie Sun (209 puntos). Tampoco lo hacen sus homólogos, distantes del estonio Nikoliu Novosjolov (195).

Pedro Enríquez, mentor de las damas, caracterizó a sus pupilas: “Las muchachas alcanzaron un nivel físico elevado durante la etapa general de preparación recién concluida. A Yamilka, Seily Mendoza, Marisol Oña y Yoslaine Cardenal, se suman Juana Corrales (20 años) de regreso al elenco, la campeona nacional juvenil Diameli González (17), Elianis López (17), quien terminara en la duodécima posición en el pasado mundial de cadetes y Gretel Carbonel, atleta zurda de solo 15 abriles, con perspectivas de cara a los II Juegos Olímpicos de la Juventud de Nanjing, China, en el 2014.

El elemento competitivo es muy necesario, de ahí que para suplirlo estamos siendo incisivos en el aprovechamiento de cuestiones técnico-tácticas como los desplazamientos, mejor coordinación en acciones de ataque y riposta, así como en el modelaje de situaciones de combate”.

Similar situación experimentan los pupilos de Jaine Hernández. Destaca en su armada la talla de los recién convocados, todos por encima de 1.90 metros. Son los casos de los holguineros Yunier Estable (21 años) y Luis Enrique Patterson (16) y el granmense Yudier López (16).

“Este mesociclo especial está diseñado en función de la Copa Cerro Pelado. A partir de la próxima semana comenzarán los test internos, y en nuestro caso particular, sacamos provecho de la base realizada en Cuba por escuadras colombianas de Medellín y Cali, con miembros de su selección nacional como Andrés Campos y John Edinson”, ahondó Hernández.

Para ambos mentores el parque armamentístico no constituye un dolor de cabeza adicional.

EN EL SABLE LA VERDAD NO DIFIERE…

Con un promedio de estatura pocas veces antes logrado (1.78m), lo que se traduce en mayor alcance, asumen las seis discípulas de Santiago Bolaños y Leonel Wade cada jornada. La Copa Cerro Pelado y la primera categoría serán experiencias importantes para la granmense Irelis Sayas y la santiaguera Aymara Tablada, quienes por su trayectoria entre cadetes y juveniles fueron promovidas a la selección elite. Ambas cuentan con 19 años, pero tanto ellas como las más experimentadas necesitan extensas horas de kilometrajes para acercarse a la maestría de la estadounidense Mariel Zagunis (274).

Sus homólogos llevan poco más de un año bajo las riendas de Jorge Alfonso y también miran como una quimera la cima del escalafón, tomada  quien le presta especial interés a la debida anticipación de los brazos en acciones ofensivas. El constante perfeccionamiento de esos elementos le quita el sueño a Daylon Díaz, Yoandi Iriarte, Werlin Michel, Noslén Montalvo y los noveles Harold Rodríguez y Javier Fonticoba, preseleccionados que promedian 1.83 metros. En sus mentes, como anhelo común dar touchés como el alemán y líder Nicolas Limback (243).

EL FLORETE, AÑORANZA POR OTROS TIEMPOS Y…

La inyección de sangre joven es una constante en todas las modalidades, y en el florete quizás todos tengan la presión adicional de emular con Fonst y luego aquellos años 90 donde Elvis Gregory, Rolando Tucker y Oscar García imperaban arma en mano en la elite universal.

Desde ahora la nueva hornada está bajo la mira, pues el quehacer de cuatro años estará perfilado hacia la cita estival de Río de Janeiro 2016.

En ese sentido el preparador Eduardo John destacó que sus alumnos carecen de experiencia internacional, pero aún así han elevado los por cientos de efectividad de toques válidos y aumentaron la capacidad de fuerza explosiva. Todo eso y más necesitarán para poder “arañar la camisilla del fenómeno italiano Andrea Cassara (219) a quién están habituados a ver en la copa del mundo Villa de la Habana.

La tarea de su homólogo David Durán no es menos ardua: Leyanis Pila (18), Elizabeth Castillo (18), Daylen Cristina (17) y Elisa Tamayo (21) entrenan por vez primera en el plantel elite. Puesta a punto de la capacidad aerobia, certeros cambios de ritmo, y profundización sobre las herramientas técnicas son palabras de orden que deberán tener en cuenta en cada uno de los cuatro controles venideros.

En la cúspide todas ellas ven como una verdadera pesadilla el trío de transalpinas compuesto por Arianna Errigo (puntera con 243 unidades), Elisa Di Francesca (segunda-237) y la veterana de 39 años Valentina Vezzali (228).

El ajetreo en el Cerro Pelado no cesa. Diciembre será el primer termómetro y la pista, por ahora, se encargará de mostrar verdades entre aceros y, touchés.

Visto 3263 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar