miércoles, 23 octubre 2019, 22:47
Viernes, 26 Abril 2013 07:45

Los criminales de las Azores inauguran una biblioteca

Escrito por  Cubasí
Valora este artículo
(5 votos)
José María Aznar junto a George W. Bush José María Aznar junto a George W. Bush

El expresidente de EE.UU. George W. Bush, José María Aznar y Tony Blair acudieron a la inauguración de la biblioteca que lleva el nombre del predecesor de Barack Obama, una tradición en EE.UU.


Fueron los máximos responsables de la guerra de Irak, cuya invasión fue decidida en la cumbre de las islas Azores (Portugal). Diez años después, los tres protagonistas, ya fuera de la política, se volvieron a ver para honrar al más poderoso de ellos, el expresidente de EE.UU. George W. Bush. José María Aznar y Tony Blair acudieron a la inauguración de la biblioteca que lleva el nombre del predecesor de Barack Obama, una tradición en EE.UU. con todos los expresidentes. En la celebración, en la que también estuvo el exprimer ministro Silvio Berlusconi, hubo un sinfín de personalidades políticas. Pero el trío de las Azores no posó para las cámaras.

«Dedico esta biblioteca a la fe inquebrantable en nuestro país», dijo Bush con los ojos llorosos al final de su discurso, en el que sostuvo que durante sus años en el Gobierno (2001-2009), siempre se mantuvo fiel a sus convicciones, en especial al principio de la «libertad», y que tomó «decisiones difíciles que eran necesarias para mantener seguro al pueblo estadounidense», en alusión a las guerras en Irak y Afganistán.

Las decisiones difíciles de Bush, quien no vaciló en usar la tortura para defender la «libertad», costaron la vida de centenares de miles de civiles durante la invasión de Irak, y nadie tampoco ha podido precisar con exactitud cuántas personas han muerto en ese país luego de que las fuerzas de ocupación de Estados Unidos le devolvieran a esa nación la «democracia».

De igual forma, la invasión sustentada en las falsas pruebas hechas públicas por el trío de las Azores, además de la destrucción de hogares y familias, afectó profundamente al patrimonio cultural e histórico, al ser saqueado el Museo Arqueológico de Irak e incendiada la Biblioteca Nacional de Bagdad y los Archivos.

La Biblioteca Nacional de Irak sufrió dos incendios —el 10 y el 12 de abril—, que dañaron gravemente la parte principal de la fachada del edificio. Los saqueos e incendios dañaron aproximadamente una cuarta parte del total de la colección de libros, incluidos libros y periódicos únicos. El fuego consumió hasta el 60% de los documentos de los reinos otomano y hachemí, y la casi totalidad de los archivos gubernamentales de la época más reciente se convirtió en humo. Prácticamente toda la colección de mapas y fotografías quedó destruida; las cenizas y el hollín dañaron la mayor parte de las colecciones restantes.

Los ladrones expoliaron y quemaron parcialmente las colecciones de manuscritos de la Beit al-Hikma (la Casa de la Ciencia). El fuego dañó gravemente la Biblioteca de Fondos Religiosos. Los conservadores del museo pusieron a salvo la mayor parte de las colecciones de manuscritos, a pesar de que los saqueadores robaron más de mil y quemaron más de quinientas.

Un número sin determinar de diversas bibliotecas de Bagdad también sufrió saqueos, entre ellas la de la Academia Iraquí de Ciencias, la de la Universidad al-Mustansiriya y la de la Facultad de Medicina. La biblioteca de la Facultad de Artes de la Universidad de Bagdad quedó reducida a cenizas en su totalidad.

Fuera de Bagdad, donde la protección ofrecida por las fuerzas de la coalición fue igualmente inexistente, se produjeron catástrofes similares. La Biblioteca Central de la Universidad de Basora ardió, con la pérdida de al menos el 70% de sus colecciones. Otras bibliotecas universitarias y municipales de esa ciudad sufrieron un destino similar. Los vándalos expoliaron la Biblioteca Central de la Universidad de Mosul, que perdió más de un tercio de sus colecciones.

Pero de eso, al parecer, ya nadie se acuerda.

Al acto de inauguración de la Biblioteca Presidencial George W. Bush asistieron, además de Bush, los expresidentes Bill Clinton, George H. W. Bush y Jimmy Carter y Barack Obama, quien afirmó sobre su predecesor: «Conocerle es quererle porque se siente cómodo en su piel y no finge ser lo que no es».

Bush, añadió, «es un buen hombre».

alt

alt

alt

alt

alt

alt

Visto 1930 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar