El cuarto juego de la serie amistosa entre Cuba y Estados Unidos, perdido con pizarra de 3 carreras por 2, certificó con toda crudeza el precio que se paga por las malas decisiones al armar un equipo de beisbol y sobre todo si se improvisa en una posición clave como la receptoría.
Lo vivido anoche fue verdaderamente una pesadilla. Las insuficiencias del yumurino Lázaro Herrera fueron escandalosas, costaron a la postre la cuarta derrota sucesiva ante el elenco universitario norteamericano y proyectaron una imagen deplorable de nuestra selección.
No pocas advertencias se hicieron de una punta a la otra del país, desde que se integró el representativo cubano para el III Clásico Mundial, sobre el desatino de renunciar a la probada maestría de Pestano para los más inmediatos empeños internacionales y el tiempo transcurrido no hace sino confirmarlo con trazos inequívocos.
Si bien es cierto que en ese lapso la temeraria decisión de Víctor Mesa nunca había comportado un costo tan alto como el de anoche, también es cierto que esa oreja peluda ha asomado una y otra vez convocándonos a la nostalgia por el virtuosísmo del mítico enmascarado villaclareño quien, abrumado por la repentina exclusión, optó por colgar los arreos no sin antes dejar una impronta inolvidable en el electrizante final de la Serie Nacional 52.
Me queda claro que Pestano no puede ser eterno, pero hoy por hoy hay todavía un trecho entre los argumentos defensivos de Pestano y los que pueden exhibir el resto de los receptores del país. Al menos para la gran mayoría de seguidores de este deporte en la arena nacional esta realidad queda clarísima ¿cómo entender entonces que pase por alto para los técnicos?
Concedo la necesidad del renuevo y de someter a prueba a figuras emergentes, sobre todo abocados al nuevo ciclo que cerrará el siguiente Clásico Mundial, pero ya la insensatez tomó cuerpo en la cita ecuménica precedente, como les anticipé.
No bastan, por tanto, los arrebatos y la tendencia a romper supuestos esquemas, ese actuar irreflexivo puede volverse pernicioso si no está precedido por el análisis sereno y las conclusiones sabiamente decantadas.
El voluntarismo nos puede jugar una mala pasada y tal parece que vamos en derechura por ese rumbo infausto, atrapados en los impulsos de un timonel que tiene como brújula la pasíón más que la razón.
Hemos llegado a las puertas del último juego del tope bilateral y la amenaza cierta de sufrir una inesperada barrida vuelve a poner el dedo sobre la llaga y nos convoca a refrenar el malsano triunfalismo, endoso recurrente de una visión doméstica que nos sobredimensiona.
Comentarios
Por lo que he leído, nadie ha dicho que al excelente cátcher Pestano había que llevarlo a este tope con estudiantes universitarios de USA. No.
Lo que se ha dicho es que fue un error ético no haberlo llevado al III Clásico Mundial, porque ese cátcher, dicho por expertos de cualquier parte, a pesar de sus posibles inconsecuencias , era el mejor en esa importantísima posición y los pitcher se sienten muy seguros con él.
Además, nosotros no topamos tanto y llegar al clásico es la máxima aspiración de un jugador. Pero no fue así, lamentablemente y eso fue un error de la CNB. A los grandes se les respeta, y el irrespeto es prueba de mediocridad, chabacanería e inseguridad.
Por otra parte, está claro que Pestano no debía ir a este tope con universitarios, pero debíamos haber llevado jóvenes receptores con mejores resultados estadísticos.
Un equipo jamás debe hacerse por caprichos regionales ni personales, sino por estadísticas y mucha coherencia.
La dirección del beisbol nacional debe reunirse, analizar y analizarse con profundidad, porque la pelota en general está en crisis, comenzando por ellos.
Yo tengo confianza en nuestros deportistas y en nuestros directivos. Haber perdido cinco juegos consecutivos con estudiantes universitarios permitirá corregir el tiro y visualizar mucho mejor nuestro serios problemas de toda índole en nuestro deporte.
Con saludos,
Porfirio N.
no se pero yo creo que en lugar de estancarnos ahora mismo estamos retrisediendo en el beisbol que barbaridad
Pero no satisfechos por eso le dieron la estocada final, retiraron también a la selectiva.
La gloriosa selección de Cuba que conocimos alguna vez, fue el resultado de aquella estructura que al paso de más de 30 años de esfuerzo y paciencia, lo logró. Ahora también recibió otra estocada.
A esos que se vanaglorian de saber mucho de beisbol, pero nunca hna podido jugarlo, ahora abogan por menos juegos y concentrar más la calidad, incluso proponiendo la eliminación de algunos equipos de provincia. Mientras que por otra parte elevan hasta el paroxismo al beisbol de extranja, donde quiera que sea. Pero..., paradójicamente son capaces de reconocer que en extranja esos equipos juegan hasta el cansancio, en ligas de con más de 100 juegos, pero con una sucursal Triple A que juega lo mismo con atletas de no importa que edad mientras rinda, más otra sucursal llamada doble AA igual, más escuelas de desarrollo, más... Y a los que les gusta comparar el beisbol con otros deportes, búsquelo en el fútbol, el baloncesto, etc.
Sabemos que la economía no nos da para eso, pero sí por lo que una vez rpobamos, nos gustó y nos hizo mejores.