Este martes la diferencia entre el equipo nacional universitario de Estados Unidos y la selección cubana se acrecentó a favor de los anfitriones, lo cual, además, acuñó la barrida de cinco victorias en el tope bilateral de béisbol que concluyó en Durham, Carolina del Norte.
Jim Schlassangle, mentor de los locales, le dio la pelota al mejor prospecto de su equipo, el zurdo Carlos Rodón, quien tenía con los aficionados del Durham Bulls Park el compromiso de regalarles su gran pitcheo. Y el hijo de esta localidad no los hizo quedar mal.
Este fue el regalo a su afición: se enfrentó a 22 cubanos, a la mitad los ponchó, no dio boleto, le pegaron solo dos jits. Nadie le pisó segunda y solo tres les sacaron la bola del cuadro. Se fue con seis y dos tercios y el juego tres por cero, para darle al también carolinero Morrison la posibilidad de lucirse, pero Cuba, apagada durante siete entradas durante dos horas y media y con el marcador castigándola 5-0, cargó jits consecutivos de Edilse Silva y Yulieski, de emergente por el receptor, para dejar la escena lista.

El jonrón de Lázaro Herrera, el único de esta serie, con un estadio que temblaba por la euforia de ver brillar a sus ídolos, apuntala su condición de pelotero corajudo que señalábamos la víspera, cuando decepcionó a todos por su pésima actuación en la receptoría. El aplauso de sus compañeros fue el reconocimiento a esa importante cualidad y a la oportunidad de cerrar el choque 5-3.
Con el juego con dos de desventaja, la dirección del conjunto optó porque no se le despegara más el rival y envió a la lomita a Raciel Iglesias, quien cumplió la misión.

Pero ya no había remedio, el dominio de Rodón y la mejor ofensiva de los estadounidenses en este tope no permitieron la remontada, pero sí que no quedara la imagen que estaba dando la escuadra cubana ayer, totalmente desinflada, hasta ese octavo episodio, cuando el propio graderío le pidió ver sus mejores atributos.
Fue la segunda barrida norteamericana en la historia de estos topes.
Tomado de Granma
Comentarios
Porque hablar de Herrera, simplemente no lo hubiera mencionado en el articulo, es bochornoso su actuación el hecho de dar un Jonrron cuando no hacia falta, no merita en nada su actuación erratica e imprecisa, no quiero hacer leña del árbol caido pero no cabe hablar de "pelotero corajudo" cuando no hizo nada de lo que tenia que hacer
Mientras queramos limpiar el grano con agua y no le apliquemos medicina, este estará ahí y sin cura, por favor seamos críticos.
Yo quiero ir más allá, o mejor, más atrás.
Nosotros, los cubanos, tuvimos la satisfacción de tener un beisbol envidiable, en que muchos de nuestros atletas que no hacían el equipo Cuba, podían perfectamente ser elegidos para integrar como regular cualquier selección allende a los mares. Pero ¿cómo se llegó ahí? Desde que se declaró el principio del deporte derecho del pueblo, se fue construyendo paso a paso y perfeccionando el sistema de participación en el beisbol nacional, el cual fue dando los dividendos que siempre el pueblo cubano esperaba de el: En primer lugar un sistema (único entre todos los deportes en Cuba) que podía satisfacer las necesidades de los aficionados de todas las provincias, semana tras semana y en segundo lugar los triunfos internacionales que rebosaban la copa de nuestro orgullo.
Al paso del tiempo se llegó, a lo que para mi llegó a ser la fase superior de la organización beisbolista cubana, una serie nacional larga y en el que su brillante colofón era la tan esperada selectiva, devenida prácticamente en un torneo solo comparado con lo mejor de lo mejor del deporte mundial, algo así como nuestro Playa Girón en el boxeo, donde campeones mundiales, olímpicos, panamericanos, etc., se enfrentan entre ellos. Hago énfasis en que en aquella época no se perdía con los estos universitarios, incluso los escépticos disfrutaban con aquello de que "si fueran profesionales los contrarios, Cuba no la vería pasar" e incluso nos dábamos el lujo de hacer dos equipos para enfrentar equipos mucho mejor preparados que el último que vimos (hace un día) pero llegó el día en que todo cambió.
Yo no sé por qué ningún profesional de la prensa o del INDER quiere hacer comentarios al respecto, de cómo de un simple plumazo desaparecieron la selectiva. Luego la serie nacional se convirtió en un juguete, en la cual los que nunca fueron buenos jugadores se dedicaron a competir entre burós, utilizando la serie nacional como pelota. Pero no contentos con eso, se ensañaron con los peloteros y de otro plumazo retiraron "voluntariament e" a todos los jugadores del momento, que por cierto, tampoco nadie habla de ello. He oído a algunos decir, retiraron a los regulares del equipo nacional, pero no fue así, retiraron a los regulares, a los del banco, a los de la preselección y hasta a los que no hacían la preselección, no porque no tuvieran calidad, sino porque realmente no cabían de tanta calidad que había. Ya en estos momentos nos acostamos hoy y no sabemos cómo es que se va a jugar mañana. Todo lo que se construyó a través de varias décadas (ustedes le podrán poner los años) se destruyó en días.
Mi opinión: No es que llegó el profesionalismo , pues antes no perdíamos con los universitarios, ni con los amateurs, ni con muchos profesionales, incluyendo a los orioles.
El mal es de raíz y tendremos que volver a empezar, pero ya con mucho más experiencia.
No ser tan orgullosos, soberbios y retomar aquellas cosas que nos dieron tanto resultado.