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Miércoles, 21 Diciembre 2011 16:34

«Es estimulante dirigir Palante»

Escrito por  Jorge Rivas Rodríguez

«Por el sentido de pertenencia de sus caricaturistas, redactores, diseñadores y trabajadores de la administración, es estimulante dirigir Palante», afirma la colega Mercedes Azcano Torres (La Habana, 1963), directora de Palante, tabloide cubano destinado al humor, en su aniversario 50.


Mercedes es una mujer apacible, amigable e incondicional a su equipo de trabajo, tanto como éste la respeta y admira. Licenciada en Periodismo, trabajó como realizadora y guionista en los Estudios Cinematográficos y de Televisión de las FAR y en el Departamento de video del Centro de Ingeniería y Tecnología de Construcciones Militares. Fue redactora en la emisora radial COCO  y en la Agencia de Información Nacional. «Después dirigí la sección de Atención a los Periodistas, en la Unión de Periodistas de Cuba  (UPEC), de donde fui promovida a subdirectora de la Editora Palante, en 2008».


Y sobre sus experiencias como directora afirma: «desborda mi capacidad de asombro, pues estudié en la primaria con Patricia, hija de Manuel Lamar (Lillo), conocido por su personaje Matojo, así que desde niña me familiaricé con la publicación que siempre admiré».


«A medio siglo desde que el venezolano Bracho Montiel, primer director de Palante, publicó en la primera edición su “Edicto Real”, sus ideas mantienen plena vigencia. Como él escribió entonces, somos un órgano “vermífugo, antibiótico y socialista, que tenemos la originalidad de no tener que ir atrás ni para coger impulso”».


Mercedes asegura que el atractivo popular de Palante «radica en su gancho editorial, es decir en el humor costumbrista y la sátira política, mediante los cuales se fustigan males sociales como la chapucería y la burocracia, además de defender la paz mundial y la justicia social. Pero no es tan sencillo dirigir esta publicación, en parte por las carencias de materiales que entorpecen la labor de los artistas. Ellos también preparan exposiciones y participan en concursos, que los han hecho acreedores de premios nacionales e internacionales».


Acreedora de la Distinción Félix Elmuza, de la UPEC, Azcano posee consolidado prestigio en la prensa nacional. Ha sido jurado en concursos periodísticos y literarios, y ostenta varios premios en diversos certámenes, entre ellos el concurso Dinosaurio, de cuentos cortos. «Escribir es una necesidad. Las palabras continúan seduciéndome con sus misterios, leo mucho, me asomo a la literatura imbuida de respeto y audacia. Me gustan las novelas, pero prefiero los cuentos cortos».


Ella asegura que tuvo «suerte al definir rápido su vocación y estudiar periodismo, y más suerte al trabajar en varios medios, pues durante la carrera hice prácticas en Juventud Rebelde y Radio Reloj».  


Con un poco más de tiempo para esos menesteres, durante sus años como directivo de la UPEC escribía estampas costumbristas y cuentos humorísticos que fueron publicados en DDT, Palante y Punto cu. «Para mí, el humor es una filosofía de vida, los amargaos me dan alergia», expresó con irónica y contagiosa sonrisa.


Esa relación la acercó amistosamente a reconocidos «palanteros» de la talla de Luis Wilson y Juan Manuel Betancourt, ya fallecidos. «Ellos, como Rosendo Gutiérrez y Pedro Viñas Alfonso, anteriores directores de Palante, me acercaron a esta publicación, en la que aún nos acompañan varios de sus fundadores, como Francisco Blanco (Blanquito), Antonio Mariño (Ñico) y Gustavo Prado (Pitín), ejemplos de humor comprometido. Dímelo cantando es una de las secciones veteranas, en ella colaboran decimistas de todo el país.


«También es incentivo que se reanudaran las colaboraciones  de Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco, quien las envía desde la prisión de Victorville, en California, donde cumple injusta doble cadena perpetua. Ganador en los años ochenta del concurso Chispa Joven, él rescató su personaje Pepino, para criticar males como la corrupción y la blandenguería», dijo la directora de este tabloide que antes tenía una tirada de 250 mil ejemplares cada semana y hoy es de cien mil mensuales, «por las limitaciones económicas que todos conocemos».


Luego de la desaparición del semanario Zigzag (1938-1960), siguió por poco tiempo El Pitirre (1960-1961), tras el cual surgió el semanario Palante y Palante, el 16 de octubre de 1961. Entre las eventualidades por el aniversario 50, Mercedes invitó a nuestros lectores —y a los de su publicación— a la presentación del libro Palante: Cincuenta, sí cuentan, el 14 de diciembre, a las 3 p.m., en la peña El libro de hoy, de la periodista Matilde Salas, en el Hotel Inglaterra. «El volumen compila la obra de figuras como el Indio Naborí, Adigio Benítez o René de la Nuez. Además, hay trabajos de los palanteros de hoy: José Luis López (José Luis), Enrique Lacoste (Lacoste), Manuel Gómez (Sampayo), Narciso Martínez (Narciso), Mirian M. Alonso (Míriam), Enrique Pérez (Enrique), Yamilka Nueva, Israel Castellanos (ISCAJIM), Héctor Arturo Valdés y María Elena Piedra; y de colaboradores de todo el país».


«¿Satisfecha? Falta mucho por hacer para preparar y atraer a los jóvenes al mundo del humor gráfico en la prensa. ¿Proyectos? Reorganizar el archivo, allí se atesora un gran patrimonio de la cultura cubana. ¿Los lectores? Severos jueces y activos cómplices».

Modificado por última vez en Jueves, 29 Diciembre 2011 08:34

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