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Miércoles, 13 Mayo 2015 06:00

Cubanos por el ancho mar

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
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Quién que en verdad supo ser niño no jugó alguna vez con un barquito de papel Quién que en verdad supo ser niño no jugó alguna vez con un barquito de papel

Barquito de papel es un clásico del cancionero infantil cubano del siglo XX que ha llegado hasta nuestros días. Pero ¿cuántos cubanos conocen quién es la autora de este tema?

Conocen los trucos y atajos del último juego digital; tararean los estribillos de las canciones de moda; interactúan con el play station, el tablet y la PC como si los hubieran traído bajo el brazo al nacer, pero también saben cantar Barquito de papel.

 

Celia Torriente y su sonrisaHa transcurrido más de medio siglo y esa canción infantil ha sobrevivido a todos los embates. En la casa, en el círculo, en la televisión, la radio y en muchos otros espacios, el barquito de papel sigue siendo «mi amigo fiel».

 

Los que rebasan la cincuentena y empiezan a estrenarse como abuelos, sus hijos y ahora sus nietos, es decir, tres generaciones, han bogado «por el ancho mar» a bordo de esa inefable melodía. Pero, paradójicamente, pocos conocen quién es la autora de la canción.

 

Así pudo comprobarlo esta reportera luego de preguntarles a unas 20 personas entre 60 y 11 años de edad. Solo una respondió acertadamente.

 

Pero Celia Torriente no se hubiera disgustado por eso. Aún en vida, le bastaba con repartir ternura y alegría, sin importarle ni un poquito los reconocimientos o títulos. Por eso, tampoco se hubiese molestado al comprobar que en Ecured, la enciclopedia cubana, tampoco le han hecho espacio. Cuando uno pincha el enlace que debería remitir a información sobre ella, solo aparece el aviso de «Actualmente no hay texto en esta página».

 

Pero los que ya peinan canas continúan recordando con nostalgia aquellos programas de «Tía Tata cuenta cuentos» y «Amigos y sus amiguitos», de la autoría de Celia, y, sin embargo, han olvidado, o quizás nunca supieron, quién fue su creadora.                                                                                                                                 

Como igual lo fue de «Los Yoyo», aquel magnífico conjunto musical de marionetas, cuya sola mención dibuja a los nacidos en la década del 60 una rara sonrisa en la que cierta crispación de burla pretende ocultar un paquetón de nostalgias.

 

los yoyoLos Yoyo fueron un interesante y valioso ícono para la generación de cubanos nacida en los años 60.

 

El reconocido cineasta cubano Enrique Pineda Barnet es de los que no olvidan. En exclusiva para CubaSí, evoca la Celia Torriente que conoció y sigue acompañándolo: «Ella tenía una forma especial de coquetería, su sonrisa siempre me hacía recordar a la de una monjita de clausura que por un azar pude conocer. Era pudorosa, cándida. Y eso la hacía muy dulce, muy noble. Pero en el trabajo manejaba muy bien la jefatura de sus producciones».

 

Pineda la había conocido en Sabatés S.A., donde ambos trabajaban como redactores de publicidad. Ella, promocionando el detergente Ase, y él, Lavasol y jabón Camay. Luego del triunfo de la Revolución, Enrique se fue a la Sierra de maestro voluntario y los caminos de ambos se separaron profesionalmente, pero a lo largo de los años continuaron una cálida amistad que solo interrumpiría la muerte de Celia.

 

Pregunto al cineasta qué mensaje le enviaría y en voz baja responde sin dudar: «Le diría que lamento mucho haber perdido su ternura».

 

Reír y cantar

 

Rebeca Jiménez, jubilada de la Dirección Nacional de Radio en el ICRT, donde trabajó como asesora, también compartió, como publicista, aquellos años de Sabatés con Celia, pero la conocía de mucho antes.

 

Fue cuando ambas tenían unos 13 años y vivían en Cienfuegos, de donde Celia es oriunda. «Dábamos clases juntas con una profesora particular para ingresar al bachillerato. Celia tenía unas enormes trenzas castañas. Desde entonces hicimos muy buena amistad, yo le agradezco haber tenido una amiga así, que supo sembrarme la ilusión para vivir», asegura a esta reportera.

 

Probablemente, Rebeca haya sido la primera persona que conoció de Barquito de papel. «Ella me cantaba las canciones por teléfono. Así supe de Barquito… Celia me llamaba casi siempre por las tardes antes de comida, y casi todos los días, durante una época, por los finales de los 60 y principios de los 70».

Ya por entonces, la Torriente vivía en La Víbora, en una casa que Rebeca recuerda en la calle San Mariano, frente a un parque. «Era una casa grande, con un piano en la sala y el piso de lozas blancas y negras. Allí vivió con su madre, y luego sola. Sí, se casó en Cienfuegos, pero el matrimonio duró muy poco. Aunque tuvo enamorados, no volvió a casarse y no tuvo hijos; no pudo, ella que trabajó y vivió para los niños».

 

Apenas es posible encontrar datos biográficos de esta prolífica autora, quien escribió dos mil 280 libretos para sus conocidos programas de televisión, y además de Barquito de papel, cerca de un centenar de canciones infantiles, entre las más conocidas El soldadito de plomo, El cangrejito, Juan me tiene sin cuida’o, Son de los niños y Por qué no voy a bailar.

 

La música para estas letras estaba a cargo de Enriqueta Almanza —con quien Celia hizo magnífico equipo. Muy destacadas voces han interpretado esas canciones, entre ellas, la de Omara Portuondo, quien hace cuatro años dio a conocer su disco Reír y cantar, precisamente con estos y también otros números infantiles.

 

A propósito de ese disco, la compositora, guitarrista e intérprete cubana Marta Valdés escribía: «Ya ni Enriqueta ni Celia nos acompañan; tan lejos ha quedado aquella labor en la memoria que, recientemente y al calor de este empeño de Omara Portuondo, alguien nada lejano de nuestro ambiente musical de estos tiempos me confesó su asombro al saber que a esta pareja de autoras pertenecía Barquito de papel, un clásico del cancionero infantil cubano del siglo XX».

 

Consuelito Vidal fue la primera en interpretarlo, fue justo en aquella etapa en que ponía voz a Amigo, la popular marioneta protagonista del programa «Amigo y sus amiguitos».

 

Por el ancho mar

 

En un emotivo documental de Julio Cordero dedicado a Celia y a Enriqueta, el director de cine Juan Carlos Cremata evoca: «Celia tuvo que ver con todas esas canciones que nosotros cantábamos sin saber quién las componía. Incluso yo ni sé físicamente quién fue ella. Pero es de esos héroes anónimos en la educación de los niños y que han marcado a generaciones porque todo el mundo canta canciones de Celia y de Enriqueta Almanza sin saber que son de ellas».

 

Los últimos años, la compositora los dedicó a investigar sobre la vida de la abuela Luisa Martínez Casado, renombrada figura del teatro cienfueguero. Nuevos programas ocuparon los espacios televisivos infantiles donde antes «Tía Tata» y «Amigos y sus amiguitos» sembraban semillas de cubanía e inteligencia en sus destinatarios, desde la profesionalidad y el buen hacer.

 

Había transcurrido cerca de una década desde que aquellas marionetas magníficas durmieran olvidadas, cuando su amigo, el destacado titiritero y marionetista Pedro Valdés Piña, supo por boca de Celia que a su vida había llegado «El Chino, lo único que tenía en este mundo». Así le refirió, y a primeras, su interlocutor supuso que se trataba de un hombre, un compañero de vida. Pero no, El Chino era un perro, un perrito chino.

 

En el documental citado, Valdés Piña rememora: «El día que me dijo que El Chino se había muerto, solo una semana de vida le quedaba a ella. (…) Víctima de una profunda crisis depresiva, se quitó la vida. Es que su razón de ser en este mundo era crear para los niños».

 

Ante cámara y visiblemente conmovido, Piña recuerda: «Dejó en el lugar un cartel diciendo que no había sido asesinato, sino suicidio, y que tuvieran cuidado con el ventilador, que tenía pase».

 

Hasta el último instante se preocupó por los demás, y luego de anotar el aviso, Celia Torriente subió a su barquito de papel y se fue, sola como siempre, a navegar.

Visto 6130 veces Modificado por última vez en Miércoles, 20 Mayo 2015 08:13

Comentarios  

 
#19 Dariana 13-09-2017 12:44
Por favor, alguien que me diga el nombre del documental de Julio Cordero, si me pueden dar un link o decirme de donde lo puedo descargar. ¿Esta en youtube? Gracias
 
 
#18 Pavón 08-06-2015 10:48
Muy bonitos y unánimes los comentarios emitidos por todos. Ojalá lograramos rescatar aquellos buenos tiempos, q a pesar de existir una tecnología casi nula, conocimos lindas canciones infantiles q nunca olvidaremos, por otra parte es triste reconocer q algunos Niños en la actualidad no las conocen, eso se pone de manifiesto cuando se realizan captaciones para Niños de primaria a ingresar en las escuelas de arte, se les pide cantar una canción y apenas conocen una.
Me sentí apenada por no conocer la autora de esta linda canción infantil cubana, pero ya lo sé, y motivar a las producciones de la TVC a crear programas diarios, para no crear lamentaciones por esta causa, y los padres, trabajar con nuestros hijos para rescatar estos buenos tiempos.
saludos a todos
 
 
#17 marivic 19-05-2015 17:18
Bravo por la periodista..... .recordar aquellos tiempos es lindo. Yo soy de las que enseño a su hijo esas canciones y es cierto que eran como un himno, barquito de papel tiene su mensaje de paz tambien. En la TV pusieeron ese documental u otro que refiere esas anecdotas y es emocionante y se le aprieta a uno el pecho ver a un grupo de artistas entrevistados con que cariño, nostalgia y pesar hablas de Celia, al parecer, no fue lo suficientemente reconocida. No es tarde, aun cuando ya ella no esté para agradecer y ver lo grande de su obra y la huella que ha dejado en miles de cubanos. Gracias.
 
 
#16 r@f@ 16-05-2015 12:46
por favor, me recuerdo bien, hace ya muuuuuuuuucho tiempo, que los domingos por la mañana antes de la "comedia silente" ponían un animado español, si mal no recuerdo: violeta o alicia en el país de la fantasía, ¿alguién tiene de esos animados guardados por ahí? y ahora conozco por fotos a los verdaderos interpretes de los yoyos, gracias una vez más vladia.
 
 
#15 DRUSILA 15-05-2015 09:01
Ha sido un reencuentro con mi infancia, por casualidad esa es la canción que le enseñé, en su momento, a mi nieta de 15 años y ahora a mi nieto de 3. Desconocía la autoría de esas canciones que hoy me hicieron humedecer mis ojos; gracias periodista por la dosis de nostalgia que a veces es necesaria.
 
 
#14 katana 14-05-2015 16:50
naci en los 80 y los escuchaba mucho, tengo el disco original de acetato.
 
 
#13 V.Rubio 14-05-2015 12:01
Una de las mejores cosas que tiene el periodismo digital es esta posibilidad de retroalimentaci ón. Me hace muy faliz saber que este material les ha aportado algo y por eso les doy las gracias a todos los q han dejado aquí su comentario. Además, pienso que el trabajo llena un vacío y hace justicia a Celia, q mucho lo merece. Gracias otra vez.
 
 
#12 r@f@ 14-05-2015 09:17
gracias periodista por ir al rescate de esta compositora descocnocida para mi pero sin embargo sus canciones fueron para mi disfrute de alegría soy de la generación de los 70 pero recuerdo pepepan, tia tata con los yoyo, carita y demás programas de aquella época, ¡gracias y mil veces gracias!
 
 
#11 Arquero 13-05-2015 16:13
Las generaciones de individuos se van renovando, pero para mantener el legado valioso de nuestra cultura están las instituciones. Es conmovedora la crónica sobre Celia Torriente tanto que queda uno con cierto amargor de culpa, yo que soy de la Vibora quisiera haber pasado por su portal algún dia y haberle dicho, Gracias. Hace poco recordaba con mis hijos esos entrañables programas infantiles, todo por un viejo recuerdo de mi hermano mayor que un dia en un matutino de la escuela primaria a la que asistiamos canto aquello de -Un gato mentecato que descalzo andaba con una puntillita se pincho una pata- Lo hizo tan cómico que en nuestra familia es una intima leyenda a contar. Bueno de todas formas Gracias Celia Torriente donde quiera que ....
 
 
#10 yaly 13-05-2015 12:37
Es triste que no conozcamos nada, algo tan corriente como es la Autora de Barquito de Papel incluyendome, no lo sabía, y sin embargo todos los niños se aprenden esa canción como si fuera un himno, en la escuela, en el circulo o en la casa es casi como un derecho y sin embargo desconocíamos quien lo habia creado, gracias por este artículo, mil gracias
 

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