viernes, 22 noviembre 2019, 02:35
Domingo, 21 Mayo 2017 05:00

Ronaldo Veitía y su “Viaje a la semilla” (Fotos)

Escrito por  Carlos González Rego / Especial de la ACN
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Ronaldo Veitía y su “Viaje a la semilla” (Fotos) Fotos: Marcelino Vázquez Hernández

El Veiti o El Profe, retorna a su tierra natal,  Cotorro, desde donde salió y no paró a ritmo de mucha dedicación, sacrificio y ejemplo hasta el Centro de Entrenamiento de Alto Rendimiento Cerro Pelado


Al igual que Marcial, el protagonista de Viaje a la Semilla, de Alejo Carpentier, Hilarión Ronaldo Vetía Valdivié asume con sus casi 70 años de edad (21-10-1947) el doble rol de figura principal y autor de lo que fue y sigue siendo su vida, el judo.

Por suerte para muchos, en especial ahora para los niños, la historia NO comienza desde su muerte, todo lo contrario, pues cada día vive más al ritmo de este arte marcial, y sus seguidores, amigos y familiares le desean larga vida dentro y fuera de los tatamis, y él lo sabe y se compromete.

Lo cierto es que El Veiti o El Profe, retorna a su tierra natal, Santa María del Rosario –donde todavía reside-, Cotorro, desde donde salió y no paró a ritmo de mucha dedicación, sacrificio y ejemplo hasta el Centro de Entrenamiento de Alto Rendimiento Cerro Pelado, para convertirse en el entrenador principal de la selección nacional femenina de judo, la cual dirigió durante 30 años y completó 53 de trabajo.

Muchos son los lauros olímpicos -25 medallas, con seis de oro-, mundiales -57, con 16 doradas-, así como también otras tantas en Juegos Panamericanos y centrocaribeños de sus discípulas, de las bien llamadas Marianas del General Veitía, y sin olvidarlas ni por un momento, ahora asume con los mismos deseos y fuerza el Proyecto Social Comunitario Primavera, con los más pequeños de ese municipio habanero, entre ellos su nieta Lorena de la Caridad Pérez Veitía.


altEl Profe no pierde la oportunidad para ofrecer indicaciones directas

Con mucho orgullo y deseos de trabajar para las nuevas generaciones, el Máster en Ciencias, Cinturón Negro y octavo Dan recibe al periodista y al fotógrafo de la Agencia Cubana de Noticias (ACN) para intercambiar sobre su Viaje a la Semilla.

-¿Por qué Proyecto Primavera?


Considero que esa es la estación del año más bella y florida. Quien duda que los niños reúnen esas dos cualidades.

 
-¿Era una deuda que tenías con el judo, con los niños?

A los niños siempre les debo, pues son ellos los que más me enseñaron en mi carrera profesional. Si yo no hubiera trabajado con niños y niñas no hubiese tenido la visión tan bella de la vida y la pedagogía con la que estuve trabajando muchos años en la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) Mártires de Barbados.

 
-¿Después de tantos éxitos en el primer nivel y tantos años de labor, todavía aprendes?


Siempre en cada día de la vida se aprende, y más aún cuando se enseña.

 
-Qué es lo que más disfrutas del proyecto y qué es lo más difícil?


Lo que más disfruto es la alegría que les podemos transmitir a esos niños y jóvenes que se van desarrollando y aprendiendo no solo deportivamente, sino también en su formación educacional, para que sean mejores ciudadanos.


-¿Todo marcha bien o piensas que falta algo?


Siempre falta algo. Si tienes inconformidad en los que haces, sigues buscando y logras la cúspide. La vida me lo ha demostrado.


-¿Salud, calidad de vida, primer escalón hacia el alto rendimiento?


Todo eso. El primer escalón hacia el Alto Rendimiento es detectar las grandes promesas y buscarlas, pues la madera que sirve para violín desde el monte suena, y con nuestro trabajo pedagógico se debe sacar bella música para los talentos.

 
-¿Todavía sueñas con tus Marianas o los pequeños ya ocuparon sus puestos?

Cada amor tiene su espacio en el corazón. Se tienes varios hijos y a todos se les quieres, a cada uno con sus características, pero a todos se aman por igual. Antes de las Marianas tenía niños y jóvenes y ellos me han querido mucho y yo los he amado también. Nunca he olvidado a ninguno, ni ellos a mí.
 
-¿Qué dicen  las Marianas del proyecto, te ayudan?

Mis Marianas están impregnadas en mi vida, y saben que eso me da vida. Me desean lo mejor con su buena fibra, pues las buenas nunca te olvidan, las agradecidas, las que fueron capaces de asumir mis sueños audaces, fueron capaces de hacerlos sublimes para bien de nuestra Patria, el pueblo y sus seguidores, quienes las admiran enormemente y no solo las quieren, las aman por su valentía y la dualidad de haberlos hecho llorar, pero de alegría por sus resultados dentro y fuera del tatami.        


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Como cada día, el comienzo con la importante sesión de entrenamiento.

Algunas han venido y le han dado a los niños que dirijo la alegría al ver sus medallas. Ellos quedan encantados por poder ver y compartir con campeonas olímpicas y mundiales. Eso, sin duda, le da un aire fresco extraordinario al Proyecto, a esa juventud.


-¿Llegó para quedarse?

Claro. Ya estaba cuando voluntariamente desde que dirigía la selección nacional femenina, pues participaba en este salón de judo Antonio Maceo. Ahora que dispongo de más tiempo, estoy de lleno junto a mi hijo René, quien es profesor también.

El Proyecto tiene una actividad muy importante, ya que está en una comunidad de paso y con nuestra labor profiláctica de ayuda de los padres y de todos los que de buena fe se incluye para sacar a los niños de las cuestiones ociosas. Tenemos en cuenta que el deporte bien dirigido, es un antídoto para superar el vicio.

Me siento satisfecho, pues tenemos muchos padres y abuelos que están haciendo una labor extraordinaria para alcanzar el objetivo fundamental: la educación de los que se han acercado a nosotros para conocer este deporte, que es un arte marcial y de mucha disciplina.

Tengo una frase que reza: “No se puede hacer una gran obra sin tener excelente compañía” y esos son nuestros padres y madres, abuelos y abuelas, enfrascados conmigo en este sueño que lo haremos realidad, pues llegó para quedarse y Ashé.


Directivo, abuela y judocas opinan…


Carlos Enrique Álvarez García, secretario ejecutivo del Proyecto y abuelo: destaca la alegría reinante en el rescatado salón de judo, pues explicó que la instalación estaba prácticamente abandonada cuando decidieron asumir el Proyecto, el cual reúne a niños –actualmente alrededor de 50- desde los cinco hasta los 16 años en cinco categorías, a las que se suman los juveniles.

Ellos están muy entusiasmados, cumplen con la disciplina exigida y el reglamento, firmado por todos los padres, abuelos, en fin, por todos los familiares de los muchachos.

Pero lo más importante de este Proyecto o sueño –resaltó- es que la comunidad ha encontrado y ama todo lo que hacemos, con el esfuerzo de familiares y alumnos.

María Luisa Bernal, más conocida como la Súper Abuela porque como me contaron y comprobé, está en todo, afirma: “Mi función es ayudar en todo lo que haga falta, en lo que se pueda. Es un sueño que ya se está haciendo realidad, muy bonito, pues los niños aprenden, se disciplinan, tienen la posibilidad de hacer realidad sus sueños, y me llega desde bien cerca, pues mi nieta de 12 años y estudiante de sexto grado es uno de ellos”.


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Nadie quiso perder la foto colectiva

  
Idalis Torres Cutiño (8 años), estudiante de tercer grado: “ Lo que más me gusta es que contribuye a que todos seamos buenos, con la ayuda de los profesores, guiados por Vetía. Espero ser una campeona olímpica. Para participar en el proyecto hay que ser buen estudiante, hay que llevar las dos cosas juntas y bien, el estudio y el deporte, eso es bueno. La poesía que ofrecí a los presentes sobre Fidel  me la aprendí en poco tiempo, pero con mucho amor, pues Fidel fue muy bueno y quiso mucho a los niños, un verdadero guía”.

Yasmani Enrique Veitisolo Sosa (17 años), estudiante y trabajador: “ Me incorporé al proyecto porque soy amante del judo, y en el mismo tengo la posibilidad de hacer realidad mi sueño de ser un buen judoca. Quisiera ser campeón olímpico, conseguir un buen resultado y ser útil a la sociedad. Hay un ambiente muy bueno, somos una gran familia. Estudié el décimo grado en el preuniversitario Roberto Labrada y trabajo por cuenta propia en una guarapera. Ahora entraré en agosto en la Facultad”.

Por lo pronto, Veitía se dispone a hacer realidad su nuevo sueño desde Santa María del Rosario, donde nuevamente sembró la semilla que lo llevó a la gloria en el alto rendimiento, con la seguridad de que muy pronto esta dará los frutos que espera de sus nuevos pequeños discípulos, y convencido de que serán grandes dentro y fuera del tatami, al igual que sus Marianas. 

Visto 4844 veces Modificado por última vez en Domingo, 28 Mayo 2017 18:07

Comentarios  

 
#1 rafael echevarria 22-05-2017 07:30
maestro fui discípulo suyo en la Eide en la década del 80 junto con mi otro entrenador Dionicio, le deseo la mejor de las suertes.
 

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