lunes, 22 octubre 2018, 00:25
Jueves, 16 Noviembre 2017 07:00

El perro y la perra son amigos de los niños y las niñas

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
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Eso de «los niños y las niñas», «los trabajadores y las trabajadoras», «las alumnas y alumnos»... hace rato que va marcando un sobrepeso en el equipaje de la comunicación.

La afirmación que titula estas líneas fue una oración dictada en clases por una maestra de primaria a sus estudiantes.

Si fuera una expresión aislada, solo daría risa; pero sin llegar a exageraciones como esa, no faltan construcciones parecidas en algunos pronunciamientos, sobre todo cuando se habla en público a nombre de instituciones, o cuando se expresan opiniones o mensajes que se aspira resulten trascendentes e igual dirigidos a un amplio destinatario.

Eso de «los niños y las niñas», «los trabajadores y las trabajadoras», «las alumnas y alumnos»... hace rato que va marcando un sobrepeso en el equipaje de la comunicación oral y escrita aquí en la Isla.

Aunque para nada es un fenómeno exclusivamente cubano, este texto se concentra en nuestro patio, por eso fue en busca de la voz autorizada de la doctora Nuria Grégori Torada, directora del Instituto de Literatura y Lingüística y vicedirectora de la Academia Cubana de la Lengua.

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Al preguntarle acerca de tales usos —que, con buenas intenciones pretenden brindar una mayor visibilidad al tema de la mujer y a la igualdad de géneros—, fue concisa y tan clara como nuestra hermosa lengua española lo permite:

«En inglés es distinto que en español; en este último, el género masculino incluye al femenino y no es una cosa mala, pero eso se volvió una práctica aquí hace unos cinco años.

«La Asamblea Nacional nos hizo una consulta al respecto hará dos o tres años y explicamos; también fuimos a la Televisión, a la Mesa Redonda, pero sigue pasando y eso hace al lenguaje monótono.

«También lo vimos con la Federación de Mujeres Cubanas, con el Centro de Estudios de la Mujer, porque en ese caso se trata de investigadores.

«No es que hayamos ido delante de la Real Academia de la Lengua (RAE), porque eso ya estaba en las normas.

«Si la maestra dice “mañana todas las niñas tienen que traer ropa para Educación Física”, solo ellas la traerán; pero si indica que “todos tienen que traer la ropa para la Educación Física”, serán todos, niñas y niños.

«Con esas formas, insisto, el lenguaje se hace aburrido, monótono. Claro, al empezar un discurso está bien dirigirse a compañeras y compañeros, señoras y señores; lo que pasa es que, a veces, hasta lo dicen al revés, las mujeres las mencionan al final, cuando debía ser primero».

La RAE lo ha dejado muy claro en sus normativas:

Este tipo de desdoblamiento es artificioso e innecesario desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto.

La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad.

La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en sus formas masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas.


Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos.

No obstante, sí existe una asimetría de géneros que deberá irse desdibujando y en ello le toca su papel al lenguaje, aunque sin sobrevalorarlo ni incurrir en ridículos.

Ya lo decía la doctora Isabel Moya, al frente de la Editorial de la Mujer y presidenta de la Cátedra de Género y Comunicación del Instituto Internacional de Periodismo José Martí: el sexismo en el lenguaje rebasa el asunto de poner a y o.

De todas formas, esta autora de numerosos volúmenes sobre género aclaraba en agosto último en una Mesa Redonda: «La lengua invisibiliza y discrimina en el lenguaje. Para nosotros hay una diferencia cuando se dice bloqueo o embargo, porque es que la lengua tiene ideología».

Y claro que tiene razón, pero no se vuelve más efectiva el arma que puede ser el lenguaje cuando le mellamos el filo con esos largos binomios de «los niños y las niñas», «los muchachos y las muchachas»... Esas reiteraciones únicamente complican el entendimiento, oscurecen la redacción, hacen gastar tiempo y papel.

Lograr una comunicación tendente a borrar enfoques sexistas parte, en primera instancia, de las intenciones y posturas de quien emite los mensajes. No se trata siquiera de escribir sobre y para mujeres buscando conseguir un falso balance en los temas editoriales abordados; tampoco de buscar representaciones numéricas, ciertas cuotas de mujeres y de hombres en organismos, organizaciones, instancias directivas y otros espacios.

Apelar a aquello de compañeras y compañeros, ¿o compañeres?, o echar mano al símbolo de arroba —niñ@s—, no es vacuna que inmunice de incurrir en estereotipos, en visiones androcéntricas o discriminatorias.

La cosa va por poner al centro de la diana jerarquías, discriminaciones, cegueras, violencias, roles asignados... La propia doctora Moya lo recordaba: «ser mujer u hombre, más allá del hecho biológico, es el resultado de una construcción simbólica erigida sobre los cuerpos y las subjetividades de sujetos sexuados», y una letra más o menos no resuelve las cosas.

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Comentarios  

 
#15 Dayana 28-11-2017 17:07
Este texto ha sido muy claro. La periodista nos ha transmitido la explicación sencilla y a la vez contundente de la doctora Grégori, y además, nos refiere lo establecido por las normas de la lengua española para estos casos.
Pienso que quienes preguntan «¿Y por fin?» o «¿Por fin qué?» deberían releer el texto, en él está la respuesta bien detallada.
A pesar del alto nivel de instrucción que se supone tiene nuestro pueblo, existen grandes problemas de interpretación. Leer implica comprender, no hay verdadera lectura sin comprensión. Si no se ha comprendido un texto, se debe releer.
Es lamentable que las principales instituciones de nuestro país hayan consultado acerca de este tema al Instituto de Literatura y Lingüística y a la Academia Cubana de la Lengua y, aun así, reconocidos especialistas en diferentes materias, locutores, periodistas, actores, etc., sigan hablando MAL, creyendo que así defienden a las féminas. Sencillamente, están hablando MAL, y esta es la conclusión. Y con esta forma errónea de expresarse están confundiendo a muchísimos adultos a quienes les enseñaron correctamente en la primaria estas normas, y pueden pensar que han cambiado, cuando no es así: NO han cambiado. Más triste todavía es la confusión que se genera en los niños y adolescentes, que se supone reciban la explicación correcta en la escuela y, sin embargo, escuchan en los medios de comunicación constantemente estas expresiones que, además de estar mal construidas, son malsonantes.
 
 
#14 Roxana Ros 17-11-2017 23:25
Por fin alguien que toca el tema. En realidad todo so eso de "-os y -as" es una ridiculez y realmente sobrecarga la comunicación innecesariament e. No creo tampoco que por andar hablando de esa manera se elimine la desigualdad. Hay muchas formas reales y prácticas de inclusión, que son las que deberían primar.Gracias.
 
 
#13 manuel 17-11-2017 15:21
tenemos problema hasta con el habla. y eso no es nada. ?quien tiene la culpa? la politica que se esta empleando en la educacion en nuestro pais hay que revisarla muy pero muy bien. seguimos apostando por la juventud. para que instruya. impartir docencia en las condiciones actuales en nuestro pais y toda la influencia del mundo exterior no es facil. mas los bajos salarios. hay que acabar de aumentar el salario a los maestros. no estoy deacuerdo en que a un hijo mio. un maestro que le lleve 2 0 3 años demas quiera instruirlo. (es lo que tenemos) me acuerdo años atras con el deficit de profesores se contactaba con el PCC, UJC, Minint, FAR y se daba un paso al Frente. para impartir clases. se realisaba una preparacion. y usted servia a educacion por 3, 4 o 5 años. y se daban clases con tremenda calidad. estos mismos profesores que se estan formando. la gran mayoria son de bajo indice academico. y pertenecen a la gran (laguna) que ha habido en nuestro sistema de enseñansa. en la mesa redonda se explico los cambios. en la enseñansa. Solo les digo algo. los verdaderos profecionales personal competente. capaces, patriotas que son medicos. Ingenieros, licenciados, obreros calificados. profesores, etc, etc. han sido producto de la revolucion. pero. de los años 60, 70, 80 y principio del 90. donde no habia. tanta tecnologia como hay ahora. ni exigian tanto como ahora. ahora quieren Wifi en las escuelas. llevan celulares. laptop. (a la escuela de cualquier nivel se va a estudiar y aprender) antes no habia nada eso. y miren con el capital humano que contamos. hay jovenes buenos y muy buenos pero son minoria. lo moderno, las tecnologias. la Transculturacio n. ha echo mucho daño. y si no ponemos los pies en la tierra. vamos a pecar por defecto y por exeso.
 
 
#12 REÝSs 17-11-2017 10:37
Siempre me enseñaron que al decir ellos abarcaba ambos géneros y que estaba mal decir ellos y ellas a no ser que se quisiera especificar al género femenino. Desde hace tiempo venia notando esto en la forma de hablar de los venezolanos y ha confundido mi aprendizaje aun más cuando lo escucho en el noticiero nuestro. Será que lo haremos por quedar bien con nuestros hermanos???... sera que tenemos mala memoria???... no se me pregunto... pero al final no habrá quien me haga hablar de esa forma... a no ser que el tiempo vuelva hacia atrás y mi maestra de la primaria me ordene lo contrario... señores el español es uno de los idiomas mas ricos, no lo maltratemos de esa forma sin necesidad...
 
 
#11 MAOG 17-11-2017 09:23
Gracias Vladia Rubio por tocar este tema pues la verdad es que ya hace un tiempo veía este fenómeno y no entendía el porqué, llegué a pensar en nuevas reglas del lenguaje aprobadas recientemente que prohibieran el uso genérico del sustantivo. Un ejemplo que veo a diario es en la revista buenos días "la sección dedicada a las niñas y los niños".
 
 
#10 joelluis 16-11-2017 13:50
Me encantó el artículo, nosotros los cubanos siempre vamos de palo pa'rumba, en fin de extremos a extremos...todo lo ligamos y nos confundimos o nos perdemos en la curvita, como se habla en la calle. Muy bueno ese artículo, ojalá volvamos a hablar correctamente en todo los sentidos...
 
 
#9 carlosvaradero 16-11-2017 13:50
A mi se me hace innecesario, no sè como lo veran los demàs, pero eso de las niñas y los niños, las compañeras y los compañeros etc... se me hace algo inutil, cuando siempre nos hemos referido a ambos sexos cuando decimos por ejemplo, los alumnos, o los compañeros.. etc, se supone que ahi va implicito los dos generos.
saludos!
 
 
#8 ZFS 16-11-2017 13:31
... y por fin? ....
 
 
#7 Julio Lobo Malo 16-11-2017 12:24
Estoy de acuerdo con lo que afirma la doctora. Si mal no recuerdo todo comenzó a difundirse a través del presidente de un pais hermano, el cual emitió en su discurso esta expresión pero que otras personas de su equipo de gobierno se apropiaron de esa expresión hasta que un general de ese propio país dijo en una entrevista por Telesur ..."los soldados y las soldadas"..., ese fue el climax del asunto.
Lo malo del caso es que ha llegado a nuestro país y muchos lo repiten en todos los niveles y por todos los medios, me parece como para no quedarse atrás de esa "innovación" de la lengua.
 
 
#6 felipe 16-11-2017 11:37
Por fin que? gracias Cubasi
 

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