lunes, 18 marzo 2019, 20:39
Viernes, 15 Diciembre 2017 07:45

Dos periodos relámpagos con Filiberto “el Puly” Delgado

Escrito por  Harold Iglesias Manrea/Cubasí
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Filiberto Delgado siempre tiene algún detalle que puntualizar Filiberto Delgado siempre tiene algún detalle que puntualizar

Filiberto Delgado, uno de los entrenadores de lucha cubanos más avezados, teje estrategias con su colectivo rumbo a Tokio 2020. Dos preseas en el Mundial juvenil de lucha y una en el sub-23 avalan a sus chicas.


Conocí a Filiberto Delgado en el año 2000. Iniciaba mis avatares como periodista en ciernes y recuerdo que entre mis primeras coberturas, después de aquella inolvidable entrevista a la triplista Yamilé Aldama, estuvo el visitar el CEAR Cardín y específicamente la ESPA nacional.

Tiempos de preselecciones nacionales juveniles, en los que el Puly y Arturo Yánez  seguían con recelo la curva evolutiva de los luchadores prospectos desde categorías tempranas hasta el posible establecimiento como figuras de la armada élite.

Como la mayoría de los buenos atletas de alto rendimiento, el Puly transitó con pasos sólidos al pie del colchón por toda la pirámide. De hecho, recuerda con sumo placer aquel 6 de octubre de 1977 cuando sirvió de guía a Fidel en la inauguración de la EIDE Mártires de Barbados, y específicamente tras la visita del Comandante al gimnasio de lucha. Era Filiberto, natural del capitalino municipio de Mairanao, uno de los entrenadores de esa disciplina.

Muchas vueltas ha dado la vida. El puly ha formado campeones de envergadura suprema, y hoy asume la responsabilidad de dirigir el colectivo técnico del equipo femenino. En un año marcado por rendimientos notables y podios universales de sus pupilas en las categorías juvenil y sub-23, accedió a platicar con Cubasí:

¿Cuánto de novedoso tuvo el choque con esta experiencia de dirigir la lucha femenina?

“Desde el comienzo resultó algo muy novedoso. Al principio se conjugaron muchas expectativas con deseos de demostrar que nuestras muchachitas pueden estar al nivel de la élite mundial y por suerte tanto atletas como entrenadores entendieron la filosofía de trabajo y nos sentimos muy estimulados por ese concepto.

Difícil porque no se trata únicamente del aspecto técnico, las capacidades físicas y el aprendizaje táctico. Hablamos de formar, educar, son muchachas muy jóvenes, separadas de sus familias. Aún cuando nuestras atletas ya provengan de la pirámide como luchadoras propiamente el haber iniciado tarde la práctica, aún nos deja secuelas en materia de resultados palpables. Imagina que contamos con una preselección cuyo promedio de edad es de 18.4 años”.

Dos subcampeonatos en el Mundial sub-20, bronce en el sub-23. ¿Cuál ha sido la estrategia?

“El objetivo que nos planteamos fue justamente ese. Insertar a nuestras luchadoras en eventos de categoría superior en edades juvenil y sub 23, para que luego lleguen a las competiciones de mayores con cierto aval internacional. Eso contribuye sin dudas a que eleven su autoestima y luego no se sientan tan presionadas o vulnerables en Mundiales y Juegos Olímpicos. Estrategia que consideramos nos dio los dividendos esperados.

Esas medallas han sido muy estimulantes. Yudari Sánchez (69 kg) ha ganado mucho en madurez, no solo en los planos físico y técnico, sino también como ser social y la manera en la que enfrenta la vida. Eso se ha traducido en evolución a la hora de sondear a sus rivales y manejar los combates.
Se está planteando metas ambiciosas, pero cumplibles, algo fundamental en un atleta de alto rendimiento. Eso la convierte en una guía positiva para el resto de las muchachas en todos los aspectos. Eso nos favorece a la hora de trabajar con todas”.

Tras décadas de experiencia, ¿dónde consideras que radican las principales deficiencias de la lucha libre femenina cubana?

“En el caso de la lucha femenina, que es la que está bajo mi tutela en este minuto, hallamos las mayores deficiencias en el trabajo un poco acelerado que en un momento hubo que realizar con las atletas. Eso se tradujo en lagunas en las capacidades coordinativas, reflejos muy necesarios en nuestro deporte.

Premura en la preparación de equipos para presentarlos a cierta y determinada competición, hace que se dejen huellas en ocasiones negativas. Sobre esas cuestiones hemos venido trabajando y la mejoría es considerable.

Además de Yudari Sánchez tenemos otros referentes loables en la preselección como Lienna de la Caridad Montero (55 kg), Mabelkis Capote (75) y Jacqueline Stornell (63) en calidad de exponente más experimentada”.

Menciona en esa amalgama de éxitos a los atletas que mayor alegría te han dado

“La vida me dio la posibilidad o privilegio de trabajar con un grupo de excelentes atletas, a los cuales acompañé desde su tránsito por la desaparecida ESPA Nacional hasta el equipo de mayores.
Toda esa generación fue promovida y conté con atletas excepcionales como Yoel Romero, Alexis Rodríguez, René Montero, Yandro Quintana, que para mí fue un atleta excepcional, con todas las virtudes necesarias en un luchador. Fue una constelación de estrellas, con una fortaleza muy grande en esos tiempos de la lucha libre masculina cubana.

Posteriormente tuve una gran satisfacción. Llegué a Italia por Cubadeportes S.A. contratado como técnico, él (Frank Chamizo, luchador cubano de la división de 65 kg nacionalizado italiano) llegó porque se casó y solo nos separaron días de diferencia.

Hicimos un binomio casi perfecto, con una comunicación muy seria y unos resultados tremendos. Supimos aprovechar y sacar buenos dividendos de esa unión”.

Hablamos del título universal en Las Vegas 2015, y luego la presea de bronce bajo los cinco aros en Río de Janeiro 2016.

¿Lo que se avecina para la lucha femenina cubana en el presente ciclo?

“Se trata de un ciclo de trabajo, la mentalidad está abocada a la búsqueda de resultados de primer nivel en Tokio 2020. Pero se trata de una carrera larga, y en ese sentido nuestro primer paso es asegurar al menos dos títulos en los Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla el próximo año.

Hablamos de un poderío regional en la lucha libre femenina bastante repartido, con Colombia, México y Venezuela en calidad de países de mayor cuidado, a pesar de otras individualidades. Además pretendemos continuar con presencia en las principales competiciones de la Unión Mundial de Luchas, elemento este que nos garantice ir evaluando e desempeño de nuestras figuras bajo un rigor superior, a la vez que podamos ir ampliando el estudio de contrarios.

Los Panamericanos de Lima, los eventos del deporte a nivel continental y del orbe, y otros torneos que aparezcan por invitación a medida que nuestras muchachas se lo vayan ganando a fuerza de tackles y desbalances, igualmente serán de mucha utilidad en la búsqueda de esa meta fundamental que se llama medalla olímpica”.

Ese sencillamente es el puly. Un gurú de los colchones, con más de 40 años de experiencia, y que siempre está presto a tomar el toro por los cuernos, si de volcar su sapiencia y convertirla en preseas se trata.

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