miércoles, 21 febrero 2018, 22:02
Lunes, 08 Enero 2018 07:15

Próxima reunión intercoreana: Esperanza de reconciliación

Escrito por  Arnaldo Musa/Especial para CubaSí
Valora este artículo
(2 votos)
El líder norcoreano propició la invitación del mandatario sureño. El líder norcoreano propició la invitación del mandatario sureño.
El líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un, ordenó abrir una línea fronteriza directa con Corea del Sur para discutir el diálogo intercoreano.

El líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un, ordenó abrir una línea fronteriza directa con Corea del Sur para discutir el diálogo intercoreano, solo un día después de que Seúl propusiera el día 9 de enero para conversaciones de alto nivel con ‎Pyongyang en la Zona Desmilitarizada, escenario de la firma del armisticio que congeló la guerra entre el Norte y el Sur en 1953.

El hecho se produce en medio de la retórica belicista y de insultos del presidente norteamericano, Donald Trump, quien juega con la paz mundial, al retar a Norcorea a una confrontación, aludiendo que «mi botón nuclear es mucho más grande».

Sin dudas, la reunión constituirá la consecución de la política del presidente surcoreano, Moon Jae-in, de conversar con su par norcoreano, quien siempre ha exigido que se haga sin condiciones ni interferencia de Estados Unidos.

La oferta de diálogo en sí y su acogida por el Norte supone un desmarque de lo que Trump hace para tratar de amedrentar al Norte y seguirlo sometiendo a sanciones que dañan su desarrollo y la calidad de vida en la parte septentrional de la península, al tiempo que refuerza la parafernalia bélica en la parte meridional y obliga a cada vez mayores y agresivos ejercicios militares conjuntos.

Trump no pierde ocasión para elevar la tensión con Pyongyang, pese a los esfuerzos de Seúl de desactivar una escalada verbal que amenaza con una guerra abierta. Para evitar resquemores, el presidente surcoreano ha destacado que «cualquier mejora de las relaciones intercoreanas no puede ir al margen de los esfuerzos para resolver el problema nuclear norcoreano, por lo cual pido al Ministerio de Exteriores que consulte a nuestros aliados y a la comunidad internacional para trabajar de forma conjunta al mismo tiempo».

La ocasión vino del norte

Lo cierto es que Corea del Sur no tardó ni 24 horas en proponer fecha y lugar para el encuentro sugerido la víspera por Kim Jong-un, quien aprovechó su discurso de Año Nuevo para ofrecer diálogo a su vecino del Sur e impulsar así la desactivación de la tensión en la península coreana.

En su discurso, el líder norcoreano había apostado por «rebajar la tensión militar en la Península coreana para crear un entorno pacífico» para el cual «tanto el Norte como el Sur deben hacer sus propios esfuerzos», y había adelantado su disposición a «enviar una delegación» para discutir una eventual participación norcoreana en el evento deportivo (Juegos de Pyoengchang), lo cual, según Kim, es «una buena oportunidad para mostrar el orgullo nacional».

«2018 es un año significativo para el Norte y para el Sur, con el aniversario 70 del nacimiento del Norte y la celebración de los Juegos de Invierno en el Sur», había asegurado Kim, quien subrayó: «Debemos derretir las congeladas relaciones entre Norte y Sur, para embellecer un año de especial importancia en la Historia de nuestra nación».

En los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro del 2016, una de las escenas más recordadas la protagonizaron las gimnastas Lee Eun-ju y Hong Un-jong, de Corea del Sur y del Norte respectivamente, cuando se tomaron juntas una foto sonriendo, que terminó siendo un ícono de la esperanza en la reconciliación coreana. Este miércoles 3, el presidente del comité organizador de los Juegos de Pyoengchang, Lee Hee-beom, calificaba de «regalo de Año Nuevo» la posibilidad de que deportistas norteños participen en el evento.

Visto 330 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar