viernes, 17 agosto 2018, 15:08
Miércoles, 21 Marzo 2018 05:57

DE CUBA, SU GENTE: Conversación con una amiga

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
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Se llama Judith y tiene 31 años. La acompaño mientras hace una performance feminista por las calles del barrio donde crecimos.

Es actriz y va semidesnuda por los recovecos de nuestro barrio de infancia, mientras yo la filmo con una cámara profesional que rentamos esta mañana.

Para que vean cuán profundas son mis madrugadas.

La lucha por el feminismo es una ya bastante vieja, de la cual alguna que otra vez formo parte.

La mayoría de las personas piensa que feminismo es decir que las mujeres somos en algún sentido mejores que los hombres. Pero es más misántropo que esto: es decir que somos iguales en derechos. Y todo lo que uno diga construye un concepto (la jerarquía de género es un concepto construido por la sociedad). Y todo concepto construye tu calidad de vida.

Pero mi lucha feminista nunca me ha dado por andar semidesnuda en el barrio donde crecí. Supongo que no soy del todo tan radical como parezco. Judith sí que lo es.

—Es que el feminismo —me dice— es un hijo no querido de la Ilustración.

—Ya… pero Judith… el mundo va siempre hacia delante. No puede ser de otra manera.

—O sea, que me vaya para mi casa a hacer algo con el novio de turno, porque de todas maneras terminaremos siendo iguales en derechos a los hombres.

—No, qué va —le aclaro—. La felicidad es el único valor que tiene un fin en sí misma. Si esto te hace feliz a ti…

—No estás aquí desnuda conmigo porque no has tenido todavía una verdadera emancipación política —me psicoanaliza Judith—. Porque tú en el fondo eres una feminista liberal y tienes tremendos deseos de encuerarte, lo que pasa es que todavía no lo descubres.

—Y tú tienes tremendos deseos de coger a tu novio de turno y acostarte con él debajo de la colchita de tu cuarto, pero en vez de eso, estás aquí medio encuera a las tres de la mañana, sin ropa y pasando frío.

—A ti no hay quien te entienda, Diana. A veces eres simple como un escolar sencillo, y a veces eres la feminista cultural y liberal más grande de Cuba.

—Ya. ¿Pero sabes qué…? Todas estas cuestiones se nos ocurren por el Síndrome del vientre vacío.

—Vientre vacío que no puede nunca estar lleno —me advierte Judith—. Mientras no tengamos hijos, seremos iguales a los hombres.

—Ay, yo no quiero ser igual. Me gusta ser diferente. Los mismos derechos, ok, pero diferente.

—O a lo mejor —me dice Judith— es que quieres irte con algún chico ahora mismo a estar debajo de una colchita… y por eso estás loca porque termine mi manifestación…

Mea culpa —declaro y apago la cámara.



altDiana Castaños (La Habana, 1986). Licenciada en Periodismo. Graduada del Centro de Promoción Literaria Onelio Jorge Cardoso. Escritora de guiones infantiles para radio. Premio de Periodismo 26 de Julio en 2008. Ha obtenido el Premio Calendario 2016 por No hay tiempo para festejos, el Premio Memoria 2016 por Lo blanco más allá de la luz y el Premio Pinos Nuevos 2016 por Josefina. Es miembro de la AHS.

Visto 1873 veces Modificado por última vez en Jueves, 10 Mayo 2018 10:56

¿Qué tal si el Príncipe Azul nunca hubiera llegado? ¿Blanca Nieves se hubiera quedado dormida para siempre?

Hace unos días, el padre de Antonio murió y él vino a Cuba, luego de una década fuera, para arreglar su herencia, que encierra el yate, una casa de arquitectura ecléctica en el Náutico y un apartamento de tres cuartos en Paseo y Zapata.

Mi ex novio acaba de contarme que mi mejor amiga lo sedujo anoche. Dice que nada llegó a pasar entre ellos. A pesar del baile erótico en las penumbras de la noche.

Se llama Leonardo, tiene 29 años y me hizo un streaptease por wifi.

Se acerca el 14 de Febrero y mis amistades me cuentan sus planes:

Ernesto tiene sexo con una mujer casada. Pero este —dice él— no es el problema.

A Cami, parte de un triángulo equilátero cuyos otros dos lados aún se forjan...

Este es mi regalo de Principio de Año para ti, que me lees. Pero no es un regalo complaciente: vengo a decirte Verdades que te arrancarán pedacitos de ti... los pedacitos que sobren, los que oculten la magia.

Se llama Maulina, es actriz de teatro y tiene 32 años. Me pide ayuda. Tiene una relación de tres años que no entiende.

Estamos juntas en una maestría que estoy pasando en Contabilidad y Finanzas.

Cierro los ojos, me dejo llevar por el vaivén azaroso que implica estar pendiente de tu voz, de la cadencia sonora de los labios que te leen.

Se llama Jean Pierre y tiene su carita como la debió tener el Pequeño Príncipe de Antoine de Saint-Exupéry.

Es ciudadano norteamericano, pero vive en Cuba hace dos años. Se llama Antonio, tiene 91 años...

Se llama Zulema y es enfermera. Tiene 32 años, dos hijos, un marido y un amante.

Qué puede pasar cuando un adolescente blanquísimo como la espuma y plagado de lunares…

Se llama Adriano y tiene 19 años. No le importa que yo sea mayor que él, ni las canas incipientes, ni el jardín de hojas secas de mi casa; no le huye a las responsabilidades.

Se llama Ernesto y tiene 30 años recién cumplidos. El 14 de Febrero me lo encontré en una esquina del Complejo Morro-Cabaña, fumando compulsivamente.

El destino amoroso de Paulina comienza fortuito como una travesura de mozuela: Unas niñas de Palma Soriano juegan a escoger sus casas entre fotos de revistas.

Comentarios  

 
#11 YOLYTA 22-03-2018 16:12
Oh Crash de nuevo, no quedaste complacido con tu comentario el día 8 DE MARZO en el artículo RAZONES PARA CELEBRAR, entonces no te aburre o cansa tanto el tema, pienso con todo respecto que debes de interpretar el artículo y solo te encasillas en tu estado comparativo de que le permiten hacer o no a las mujeres y a los hombres no, por favor como dice Lizcuba (comentario Nro 6), si en un centro laboral permiten cosas similares ya eso forma parte del cumplimiento o no de la disciplina y reglamento del centro que de seguro no todos los encargados de velar por esto son mujeres. Excelente articulo Diana tiene varias aristas que interpretar.
 
 
#10 may 22-03-2018 14:45
Diana soy nueva en tus artículos, pero por favor que bien lo haces, que manera de transmitir lo que quieres en cada palabra, dejas con deseos de continuar leyendo. Gracias
 
 
#9 Juan Miguel 22-03-2018 13:21
Entendí que la autora nos pone a pensar, una vez más, en que tenemos muchas preguntas y muy pocas respuestas.
 
 
#8 joelluis 21-03-2018 17:17
Muy buenos como siempre... Acotando deberes y derechos, así suena mejor...
 
 
#7 Plutín.cu 21-03-2018 16:08
Hola desde Santiago de Cuba!!!!
diana la verdad es que tus artículos son fantásticos, nunca dejes de escribir mi Reina jajaja... BesiTos
 
 
#6 Lizcuba 21-03-2018 15:57
Buenas tardes y disculpe usted señor Crash pero discrepo de su comentario; pues las mujeres que trabajen en short y sandalias no conocen lo que es la proyección de imagen corporativa y con el perdón de quien se pueda ofender,,,, quien las dirige conoce menos que las permiten en los centros laborales en semejante vestimenta de verano,,,, por dios eso no es desigualdad de derechos,,, eso es no tener cultura laboral.
 
 
#5 Raymond 21-03-2018 13:04
Rony9 creo yo la muchacha dice que son iguales hasta que tienen hijos ya que son mas deseadas, se han visto muchos casos que son la princesa hasta el momento en punto que tienen un hijo y pasan a ser plebeyas.
 
 
#4 RONY9 21-03-2018 11:16
Es así como ustedes dicen Crash y Carlosvaradero, lo que pasa es que en ocasiones muchas diría yo, las mujeres pecan de falso victimismo ante todo, y de todo los hombres tenemos la culpa según ellas, pero bueno cosas del orinoco, sabes crash me parece que el ejemplo de la discoteca es más por gancho comercial permitir que un número determinado de mujeres entren gratis que por puro derecho feminista, porque donde hay muchas mujeres, puedes estar seguro que querrán estar muchos hombres, jajajajaj, pero bueno de que tenemos que pagar donde quiera nosotros los hombres es así, no hay de otra o lo tomas o lo dejas, jajajajaja, si no te gusta, bajando como dice la canción de la novela. Me llamo mucho la atención la parte en donde Judhit le dice a Diana lo siguiente: Mientras no tengamos hijos, seremos iguales a los hombres, hasta donde puede llegar a ser verdad esto.
 
 
#3 ROGERT 21-03-2018 10:40
la mujer cubana el ser mas bello de la tierra, si desea encuerarse y mostrar su belleza libre es de hacerlo, mientras por sus venas sea latida alegria con una femineidad desbordante, las mujeres cubanas la que desee iguala y supera muchos cubanos, solo que se lo proponga,,
 
 
#2 carlosvaradero 21-03-2018 09:53
Crash... eso sin contar que las mujeres en muchos lugares, dígase discotecas, centros nocturnos etc, entran sin pagar, mientras el hombre si tiene que abonar dinero para poder entrar je je ..
 

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