domingo, 21 octubre 2018, 20:53
Martes, 24 Abril 2018 06:20

DE LA TELEVISIÓN: Una estampa nada fina

Escrito por  Antón Vélez Bichkov/ Especial para CubaSí
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Comentamos la telenovela brasileña que transmite Cubavisión en su horario estelar: Fina estampa. Si no está de acuerdo con lo que decimos, usted también puede comentar en el foro...

La edad es enemiga del talento. Que lo diga Aguinaldo Silva que en sus últimas novelas ha recurrido al archivo o la sangre joven para mantener el status y sobre todo el salario casi obsceno que la Globo le paga.

 
Lejos de la forma intelectual que en los 80 y 90 lo puso a la cabeza de los ratings con Roque Santeiro, Tieta y Piedra sobre piedra (para nosotros Te odio, mi amor),  el autor de 15 libros, 14 novelas,  11 casos especiales, 5 filmes, 5 miniseries, 5 seriados y 3 piezas de teatro, organizó en 2009 una llamada master-class para paliar sus lagunas creativas, con el fin aparente de garantizar el relevo del envejecido elenco autoral.

 
Y digo aparente, pues como probó su más reciente lance de ese tipo –con amenazas de demanda y todo– su fin básico era exprimir las mentes frescas de sus alumnos que, con la ilusión de entrar por la puerta ancha en la fábrica de sueños, le cocinaron historias sin sal, pero con el sabor de la lozanía.

 
Nadie entró. Salvo uno. Pero Silva ganó un contrato más ventajoso y limpió su nombre comprometido en la deficiente Dos caras, recuperando su fama de infalible.

 
Fina estampa, que ahora vemos por Cubavisión, fue producto de aquella clase ‘maestra’. Un producto, literalmente, y muy exitoso, dicho sea de paso.


Conocida originalmente como Marido de alquiler –título que adoptó su versión en Telemundo– es un pastiche de varias otras tramas. Incluyendo elencos casi íntegros.


Griselda es una mezcla de María do Carmo con la Raquel de Vale todo con algunos toques del patito feo.


Como la ‘señora del destino’, tiene tres hijos, un marido desaparecido y aunque los deje salir debajo de sus alas, mamá-gallina siempre está atenta a los polluelos.


René es gemelo de Dirceu, aderezado con el elemento culinario, también explotado en aquella y que siendo culturalmente superior, la acepta a pesar de su simpleza.


Antenor, por su parte, es una María de Fátima en pantalones, que rechaza a su madre, humilde, pero esforzada y no tiene escrúpulos para ascender y humillar a la que le dio la vida, pues le parece demasiado vulgar para presentarla en sociedad.  


Como Raquel, Griselda tiene una honestidad a prueba de balas y verá coronado su empeño con el triunfo. La diferencia en este caso es que la riqueza no viene del tesón, siempre exaltado en el drama, sino de ‘manos de la Virgen’, la de Fátima (!).


Es obvio, que existe un toque de frivolidad que abre una brecha, pero la base está ahí.

 
También el reparto, parte del cual migró de Señora…  a Dos caras y de ésta a Fina estampa, que tributó otra buena parte de su nómina a Imperio, repitiendo la fórmula de invertir actores y caracteres: los buenos serían los malos y viceversa.


La maquinaria siempre engrasada de la Globo le da unidad visual y cubre los vacíos de un texto cargado de personajes y ligero en intenciones, más digno de la novela de las siete, cuyas superficiales claves se adivinan a cada paso.

 
Fina estampa parece un comercial de 140 episodios, en que el debate entre imagen & esencia (su nombre en el mercado anglo y premisa en la sinopsis), no se sustancia, pues el color y la lentejuela ofuscan su nudo dramático y humano.

 
Todo aquí es moderno y fashion (desde la fastuosa villa de Teresa Cristina, los muchos ambientes, hasta las casas de los pobres, pasando por la ultramoderna clínica de fertilización in vitro, grabados en abundantes planos generales, para recalcar un lujo grandilocuente al estilo de las películas de romanos de los años 60).

 
Los autores se valen de truquitos para seducir a la pupila colocando desfiles de trusas, playas, muchachones semidesnudos (ídem a los legionarios) y los paisajes antisépticos de la Barra da Tijuca (el Miami carioca, cuya estética está presente en todo momento).

 
Todo lo cual adorna y hace disfrutable una trama, pero no puede ser su único mérito.

 
No importa la malicia de zorro viejo, se filtra aquí el aire amateur, presente en la concepción de situaciones, diálogos y escenas, muy flojas, al menos, en estas tres semanas en que la trama progresa con un tempo medio y desvíos a núcleos sin gracia.

   
Silva, como cara visible del proceso, sólo pone la firma (aunque ejecuta la escaleta y da algunos toques de estilo).

 
Los que escriben son Maria Elisa Berredo, Nelson Nadotti y Patrícia Moretzsohn (según consta en los libreros), asistidos de Brunno Pires, Meg Santos, Rodrigo Ribeiro y Maurício Gibosky (el afortunado de la clase que, sin embargo, no dio el gran salto, porque en la Globo, para escribir, hace falta un nombre y él no lo tiene).

 
Hay premeditación y alevosía. Silva quiso un éxito seguro y lo logró. Se despojó de los tristes tonos de su historia previa y evitó los excesos de maldad de Passione e Insensato corazón (criticadas por la gente, la misma que luego se embarcó en Avenida Brasil, aún más sórdida y cíclica, probando que la vileza vende y el público es voluble).


Revive otro elemento que rindió mucho en sus sagas rurales: el humor y el populismo. Pero es un humor hueco, de sainete, sin el toque de ironía popular que lo marcaba.

 
Otro préstamo utilísimo es el gay-caricatura. La única carta de triunfo de su fallida Suave veneno, era el vidente Wálber, amanerado e hilarante que aquí repite al 100%.


Con Cro, Marcelo Serrado, se echó al público en el bolsillo. Incluso ganó un filme propio. Pero hasta ahora, la dinámica patrona-mayordomo no ha dado pruebas de ingenio, reduciéndose a insultos de una y loas ridículas del otro. No importa cuánto lo quiera recalcar la insistente y por ello molesta banda sonora humorística. No hay chispa.


Christiane Torloni, una actriz casi desconocida en Cuba, es la mejor síntesis de esta historia.


Su Teresa Cristina es exuberante, excesivamente producida, pero muy subida de tono al punto del ridículo (empeorado por el doblaje, que también hace más grave a Lilia Cabral, aquí dando mayores muestras de carisma que con su vociferante María Marta).


El resto del elenco responde a dos necesidades básicas: agradar y reciclar.

 
Muchas caras frescas, galanes en abundancia, bellezas de todo tipo. Junto a algunas figuras con personajes forzados, como el caso de Daniela Frasier (Renata Sorrah), cuyo aire de misterio y serenidad me sabe impostado o la taxista asaltada, Arlete Salles.

 
También, Dan Stulbach y Júlia Lemmertz, la ‘pareja del bien’, que se ha robado bastantes minutos en estos primeros episodios y empezará una larga (y extenuante) batalla por la maternidad.

 
Como siempre hay una novela detrás de la novela, la prensa explotó el presunto plagio de Walcyr Carrasco (Rastros de mentiras), que utilizó el mismo argumento de Griselda y Anterior, en Dinosaurios & robots (2011), tras escuchárselo al colega en un almuerzo.

 
El propio Silva no fue totalmente honesto. Aunque la Globo les pagó sus derechos a los pupilos e incluyó sus nombres en la despedida original, no les dio ningún otro espacio.

   
La presentación internacional consigue ser aún más banal que brasileña, alternando caritas y fragmentos al estilo Televisa con el mismo e inexpresivo tema.

 
La banda sonora quedó en instrumental, como las novelas de los 90, privándonos, entonces y ahora, de un plus siempre agradable que son las canciones del Brasil.


Se notan, además, vacíos dramatúrgicos en ciertas escenas concebidas para el uso de música con letra, tan usuales en la ficción brasileña. En fin…


La edad también cincela las ideas. La exalté en su estreno, allá por el 2011, y ahora tendrá que mejorar mucho el ritmo para, al menos, seducirme mi lado evasivo.

 
Si algo no tiene esta estampa es finura. Por ello, más vale que tenga trama, sino será un largo año para el espectador cubano.

Visto 3488 veces Modificado por última vez en Jueves, 03 Mayo 2018 06:46

Comentarios  

 
#77 leamsi 04-09-2018 12:06
Siento decepcionar a muchas personas, pero todas las novelas no pueden acabar bien, ni ser perfectas, lo mejor que puede tener una novela es el realismo, yo hasta ahora adoro la novela y a pesar de saber como termina, me encanta ver el desenlace y como surge. tengo un sentimiento amor-odio con Tereza Christinha, de tan mala que quiere ser, en ocasiones suele ser un tanto torpe y tonta, me encanta ese personaje. pienso que la novela es un buen refrescante nocturno para muchas personas, no como las novelas cubanas, que sin ofender a nadie ni a los elencos de actores que son muy buenos (al menos la mayoría), pero sinceramente no tienen nada de buenas, quieren hacerlas tan realistas que llegan a ser monótonas y muy estresantes.
 
 
#76 Damarita 11-07-2018 06:56
Con todo lo que se diga yo personalmente disfruto muchísimo con las novelas brasileñas. Son los mejores en eso!!!!!Las colombianas; algunas se pueden ver pero nada especial. De las mexicanas ni hablar...empala gosas y pésimas. En cuanto a las cubanas. ..Las dos últimas estaban bastante aceptables. Pero no le harán jamás la competencia a las brasileñas. Me siento frente al televisor a disfrutar no a filosofar. Bastantes problemas cotidianos tenemos ya así que al menos la telenovela brasileña nos ayuda a escapar de la rutina.
 
 
#75 avb 30-04-2018 18:48
Con 18 capítulos de este lado (el mes de una emisión normal), sigo apegado a mi criterio (por más que a algunos - que no modifican el suyo - les moleste).

Fina estampa - dicho en términos coloquiales - es un cake con demasiado merengue. Cuando se pica no tiene masa y le sobra almíbar.

Como se hizo en una dulcería de 1ra, se acomoda bien al paladar. Pero se derrite con rapidez en la boca, porque hay poco que saborear.

Los ingredientes, algunos de más calidad que otros, son sumamente habituales, pero no se han mezclado con pericia...

No llega a ser un cake de panadería (la cubana), pero tampoco es un ejemplo de la alta repostería que hemos probado a lo largo de los años.

Por más que tenga un norte (el amor de René y Griselda, el enriquecimiento de ésta y mil tramas más), parece andar a tientas, como viendo dónde pisa para no fallar.

Su gran éxito brasileño se debe a la conjunción de una serie de factores circunstanciale s.

Entre ellos el reflejo de una coyuntura social en que 38 millones de brasileños salieron de la llamada clase D ('pobreza') a la C, una nueva clase media.

Reflejada aquí con aparente exaltación - pues se nota el cariño por la figura de Griselda - pero criticada indirectamente en un sinfín de detalles que sería largo enumerar.

Pero sobre todo por el 'empaque' cursi de la novela diciendo que estos no tienen la 'sobriedad' que lleva implícita la elegancia.

FE muestra el embate entre esa nueva clase C (Griselda) y la no tan elegante clase A (mostrada con creces en Teresa Cristina), que se negó a aceptar a compartir espacio con los 'advenedizos'.

Lo cual sería - agrego ahora - su mayor éxito 'artístico' y 'social'. En todo lo demás, hay que dejarla que avance. Aunque a juzgar por la despiadada crítica que tuvo en Brasil será difícil.
 
 
#74 avb 30-04-2018 18:17
@shere: Las palabras le resbalan, será por eso que las usa con tanta ligereza. Como a mí me 'pesan', me mido, para que luego no me llamen 'sádico'.

Poco ha faltado, pues ya me han dicho tendencioso (casi todos), mercenario (un par de personas), ocioso (uno que tampoco tiene mucho asunto) y desmedida y gratuitamente cruel (que fue lo que inició este 'tira y jala').

Lamentablemente para Ud. (y muchos) aquí no vale el principio estadístico.

La mejor prueba de que tengo la razón es eso: no hay argumentos contra el texto; sólo adjetivos para su autor.

El 'pero la cubana está peor' también lleva implícito un 'sí, tienes razón', que se omite, porque la gente no da su brazo a torcer y asume un criterio desfavorable como una agresión.

Por psicología inversa ese miedo de que otro tenga 'toda la razón', nos dice que la persona desea monopolizarla y al ver amenazado su dominio, entonces ¡salta y cuestiona!

Ese mismo método me habla más de Ud. que lo que mi 'palabrería' pueda decirle de mí. Sigo optando por la elegancia al responder. Por evitar los términos peyorativos.

Aun así Ud. insiste en 'manotearme' en la cara con una vana declaración de principios (que de ese modo no se la aceptaré ni aquí, ni en vivo)

Aunque 'en vivo', difícil, porque toda su 'pequeña honestidad' - que roza con una 'mayúscula grosería' - es puramente cibernética y nunca se manifestaría têt-à-têt...

Tampoco creo que sea 'de estreno'. Pero es su dicho y hay que 'creerle'.

De cualquier modo - si me acepta el consejo - para la próxima, fíjese en su interlocutor.

Hoy soy yo, que no soy nadie, como 'bien Ud. dice', pero mañana puede espetarle sus palabras a alguien 'poderoso' o igual a Ud. En cualquiera de los dos casos, saldrá perdiendo.

PS. Mire a ver que su ebo, además de quimbombó lleva lengua'e vaca y puntillas. No le explico para qué. Ud. tiene que saberlo ;)
 
 
#73 Shere 30-04-2018 08:33
@avb... Ahora soy yo la que está interesada en que tengas acceso a mi IP, para que pueda constatar que esta ha sido, probablemente, la primera vez que he comentado en un artículo suyo. Me da igual lo que piense, pero el que no soy esa camaleónica personita que "le persigue" es un hecho. No es mi estilo ni mi interés. Yo simplemente digo lo que pienso, en cualquier escenario, al margen de cualquier reacción egocéntrica.
Seguir debatiendo acerca del "donde dije digo..." sería un absurdo y una pérdida de tiempo, y no pienso caer en ninguna de las dos cosas. Pero sepa que si usted se piensa capaz de saber leer entre letras, de conseguir vislumbrar personalidades a través de los textos, y responder en consecuencia, pues no es el único ni el más capaz. Aquí convergen muchas personas con iguales o hasta mejores capacidades al respecto (y no, no hablo de mi). Antes de pensar eso debería mas bien sentarse a analizar por qué habiendo tantos comentarios en contra de su criterio aquí expuesto, sigue usted pensando -y defendiendo- que tiene la razón.
A mi las palabras me resbalan, como el quimbombó, ya sabe, y con el sarcasmo y la ironía me alimento cada día, así que soy inmune. No se esfuerce más, para mí está clarísimo lo que se esconde detrás de su palabrería.
Ah! y para que no me le atormente la paranoia, le aseguro que no voy a perseguirlo, aunque no puedo prometerle que no vuelva a comentar algo que escriba, ya sea a favor o en contra, porque esa pequeña honestidad suele acompañar a mis palabras, las que normalmente suelto sin haberme fijado previamente en el nombre del autor que, al final me da exactamente igual. Aunque ya se, probablemente no me crea, pero como le dije... quimbombó con eso.
 
 
#72 Liam 28-04-2018 11:29
Estimados foristas, incluyendo a Antón (no utilizaré más “avb”):
He regresado, dejando a un lado las claras diferencias entre el autor del artículo y yo (que sé que no serán solucionadas para nada con este comentario; contrario a mi deseo) para pedir a todos los que intervenimos en este foro y comentamos con cierta regularidad los artículos de Antón que sin el ánimo de coartar, ni limitar esa posibilidad (para no hablar de derechos) que en lo adelante tratemos de dialogar, en su más amplio sentido y aplicación. Ha quedado demostrado suficientemente que ninguna parte tiene la verdad absoluta y que todos hemos caído en el juego del otro, cocinándonos a veces lapidariamente en nuestros propios comentarios. No se trata de supremacía argumental, ni de prepotencia a toda costa.
Desde la última respuesta que recibí a un comentario mío he decidido parar con la dinámica que hasta ahora había seguido. Yo no voy a renunciar a mis argumentos, como no espero que nadie lo haga; pero las ofensas, los ataques despiadados deben tener un límite, cuando menos. Ya las discusiones se van del meollo del asunto y se convierten en bronquitas particulares en la que a cada instante se sube más y más el tono. Al final, todos perdemos. Perdemos la posibilidad, que no la da Antón, la da en este caso Cubasí, de tener otro espacio para expresarnos; pero eso lleva una cuota de responsabilidad , de mesura, de decencia también. Perder el control no es bueno, nunca.
Sugiero dejar de lado todas las diferencias, perdonar cada uno al otro, evitar entrar en cuestiones personales, no fomentar los desacuerdos, aceptar con lógica tolerancia los criterios ajenos, actuar con la madurez que ninguno hemos demostrado.
Yo, acepto mi responsabilidad en iniciar una de las discusiones. Espero que cada cual se llame a capítulo. No nos apeguemos a ninguna verdad propia. Lo mismo que el cuerpo se renueva constantemente, también lo deben hacer nuestras ideas y este es un buen espacio para ello. Al final muchos hemos aprendido de todo esto y por favor, no hablemos a menos que podamos mejorar el hecho de permanecer callados.
Un abrazo a todos, incluyéndote a ti, Antón.
 
 
#71 avb 28-04-2018 00:52
@ross: nadie le ha dicho que no consuma lo que quiera; la reseña no dice en momento alguno tener la verdad absoluta;

la falta de respeto no la empecé yo; fueron los lectores que no parecen tener límites, ¿dónde está mi falta? ¡señálela! yo sólo respondí en calidad y grado y en muchas ocasiones muy por encima del estilo que me impone mi interlocutor; por eso: retire su dedo acusador. Por favor.

@shere: su IP lo quiero para estar seguro que no es una misma persona que usa mil alias aprovechándose del presunto anonimato de la red. Tengo dudas en cuanto a eso. Muy serias.

En cuanto a lo demás, ya que perdimos los pelos en la lengua, deje el drama y no se haga la inocente, que desde el principio viene cortando cabezas y no precisamente por un sentido de justicia;

Ud. me censura mi derecho a responder a las groserías explícitas o veladas, pero se da el lujo de ser desbocada. ¿Por qué?

No es cuestión de DDHH, ni de libertad de expresión. Es no confundirlos con libertinaje.

La introducción es de la redacción, no es mía. Mi texto empieza en "La edad es enemiga del talento", que tanta picazón le dio. No sé por qué hicieron esa salvedad, pues se infiere que la gente puede disentir y tiene el espacio para ello.

Disentir del contenido, incluso de la forma (si se tiene para eso).

No atacar al autor o reaccionar como si le hubieran mentado la madre, lo que en la práctica ha sucedido, porque sencillamente a mí no me gusta la misma novela que le gusta a Ud., al otro o el de más allá. ¿Acaso no puedo? Por sus reacciones no.

Para finalizar (y esto para SIEMPRE, a mí no me interesa interactuar con Ud., aunque sospecho que la tendré atrás de mí, donde yo vaya): yo soy muyyyy centrado. Al punto, que respondo de forma metódica y ordenada.

No como algunas personas que escriben a tontas y a locas y luego me dicen que no sé 'a quién o dónde disparar'.

Yo sé muy bien a quién le respondo. Aquí hay personas que han expresado su disenso de forma serena y meridiana y yo no he tenido nada qué decir. Es lo que piensan.

Vista hace fe y la distribución de nuestro texto en pantalla da ideas de cómo andan los cerebros de la gente.
 
 
#70 dunia 27-04-2018 18:48
pueden existir opiniones diversas pero la mia es que la novela está bien pensada , es agradable , entretenida en todas sus vertientes con excelentes actuaciones de todos los personajes, aunque tenga elementos reproducidos de los argumentos de otras novelas, creo que cautiva, se disfruta de ella con placer al sentarse al televisor , y sobre todo los pequeños conflictos se resuelven de manera rapída en transcurso de los capítulos , lo que permite que el espectador no caiga un estambaiy donde nada sea nuevo, me encanta verla son cosa diferentes que no acostumbramos a ver en las telenovelas de mi país. me gusta mucho la parte humana que tambièn se refleja en cada personaje . muy particularmente a me encanta
 
 
#69 Shere 27-04-2018 16:53
@avb Te voy a responder esto que dijiste:
"Ud. pasa los límites y saca a colación el asunto de mi madre (y me hace acordarme de la suya)"
Jamás sería yo capaz de traer a colación a una madre en particular para faltarle el respeto (a esa madre, vamos) Analicemos entonces quién tiene problemas interpretativos , porque yo dije, y cito:
"Bueno, no se cual será el concepto de Madre que tiene el autor de esta entrada."
¿Ve algún "SU" en mi comentario? ¿Ve alguna referencia a SU madre en particular? Hablé del concepto de Madre, en general, y esa frase la puedo seguir repitiendo hasta el cansancio sin cargo de conciencia pues no constituye ofensa alguna para nadie, salvo que alguien quiera victimizarse haciéndose el ofendido. Sin embargo, por su respuesta, ahora sí, totalmente FALTA DE RESPETO, supongo que tendremos que seguirnos acordando de nuestras mutuas madres (que nada tienen que ver en esto las pobrecitas) hasta que la edad nos acabe con ese talento.
Ahora, usted que comienza su escrito diciendo: "Si no está de acuerdo con lo que decimos, usted también puede comentar en el foro... " ¿Ha visto cuanta bronca le ha dado a cuanta persona ha comentado contrario a su criterio? Ya no sabe a quién ni a dónde va a disparar.
Supongo que su currrrtura, su intelecto.. ¿y que más era? ah, si! su nivel social y su doctorado periodístico no le permiten tolerar la crítica... justo cuando lo que usted hace aquí es precisamente eso: una crítica ... y luego critica cuanto comentario no le parece lo suficientemente adulón ¡pero que paradójico me ha salido, compañerito!
Ah! ya por último... mi dirección IP ¿para qué la quiere? Para solicitar que me la bloqueen al igual que la de Liam? Eso es censura a la libertad de expresión!!! crack!! Se rompieron los derechos humanos!
Ahí lo dejo, que la edad ya está haciendo estragos en su capacidad de asimilar ideas diferentes a la suya.
 
 
#68 ross 27-04-2018 16:18
av
para el autor creo q usted es un falta de respeto cada cual consume lo que quiere y lo que desee el hecho de q sea periodiste y pueda hacer un articulo no quiere decir que tenga la verdad la cual no es absoluta
 

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