lunes, 28 mayo 2018, 01:05
Viernes, 27 Abril 2018 08:01

Carlos Díaz y Norge Espinosa presentan un clásico de Ibsen en Miami

Escrito por  Yuris Nórido/ CubaSí
Algunos de los actores que participan en el montaje... Algunos de los actores que participan en el montaje... Foto: Alfredo Armas

Carlos Díaz, se sabe. es un director que no se detiene. Por estos días el MicroTeatro de la ciudad de Miami presenta un espectáculo suyo, a partir de un texto de Norge Espinosa, un dramaturgo muy ligado a Teatro El Público, la compañía que dirige Díaz. Se trata de Cartas a Peer Gynt, obra inspirada en el clásico personaje de Henrik Ibsen.


La singularidad de la propuesta es que se seleccionaron siete escenas y se montaron como espectáculos hasta cierto punto autónomos, que se presentan en siete contenedores. Nadie obliga a nadie seguir un orden determinado.


CubaSí conversó con Carlos Díaz y con Norge Espinosa.  


—¿Cuáles son los retos del actual montaje?


CD: Creo que el mayor reto es montar siete obras, aunque sean de 15 minutos. En cada una hay un Peer Gynt, o una Solveig, o una Asa... Y hay que llevar la continuidad de esas vidas separadas en siete destinos, o viajes, o cartas de Peer Gynt. La dramaturgia ha sido de Norge, los diseños de Robertico Ramos. Para la selección de actores se hizo un casting donde se presentaron más de cincuenta y de muchos lugares. Puede ser hermoso el cruce de acentos y maneras de enfrentar el teatro en este encuentro de actores.


NE: Se trata no de todo el Peer Gynt, sino de una selección de siete escenas cruciales que aparecen en el original de la extensa obra original, que se representa poco en buena medida debido a sus muchas exigencias de producción, y un elenco enorme, según lo que apunta el dramaturgo noruego.


"En La Habana, a petición de Carlos, se hizo una especie de work in progress, con actores del grupo y otros de diversa procedencia, que funcionó como esbozo de un proyecto futuro que por desgracia, no se llevó a cabo.


"Acá, en los siete contenedores en los cuales por quince minutos entran los espectadores, se verán esas siete escenas, que cubren desde el inicio de la pieza hasta su final, mostrando diversas etapas en la vida del protagonista.


"Para Ibsen, Peer Gynt es no solo un mentiroso y un fanfarrón, sino un personaje que avanza a lo largo de sus muchas y fantásticas peripecias en busca de sí mismo. Siete equipos integrados por actores y actrices, en grupos de dos, o tres o cuatro, representan esos segmentos.


"El público elegirá el orden en que verlos, si desea verlos en una sola noche o eligiendo algunas secuencias y dejando otras para una segunda visita. En mi trabajo me correspondió dilatar y adaptar los diálogos a esos requerimientos, y escribí esas cartas o parlamentos dirigidos a Peer en los que los actores y actrices elegidos por Carlos Díaz tras un casting, pueden tener momentos de brillo, sacando partido del texto a partir de sus propias virtudes.


"Conociendo a Carlos, estoy seguro de que muchos han descubierto tonalidades y posibilidades en sus registros que tal vez ni sospechaban. Es la primera vez que el MicroTeatro presenta escenas de una misma obra y no piezas independientes. También con ese desafío en la mente traté de redondear cada escena para que funcionaran de manera autónoma pero se conectaran la una con la otra en un afán de integralidad".


—¿Cómo surgió el proyecto?


CD: Pablo Platas que era el consejero cultural de España en La Habana vio el working progress de Peer Gynt en Trianón y le comentó al Curro Tardío, que era el director Centro Cultural Español en Miami y Curro me propuso hacerlo en el MicroTeatro.


"Y ahora estoy dirigiendo los siete espectáculos en siete contenedores con la historia de Peer Gynt. Aunque insisto, cada uno puede verse como un espectáculo independiente".


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Los carteles de los montajes, creados por Robertico Ramos.



—¿Cómo ha sido el trabajo conjunto?


NE: Ya son dieciséis años de trabajo conjunto. Yo lo respeto enormemente, y sigue siendo el mismo hombre que me deslumbró con su Trilogía de Teatro Norteamericano en 1990. Claro que ha pasado el tiempo, y ahora nos conocemos bien, nuestros gustos, nuestras manías, y nuestros berrinches, que también los tenemos. Pero te digo con orgullo que me alegra seguir a su lado, sin celo de los jóvenes autores a los que también da sitio en El Público.


"He tenido la suerte de seguir al grupo desde sus inicios, y esa es mi familia teatral. Con Carlos trato de mantener siempre una prudente distancia: él es mi director, y me toca ser un celoso guardián de su quehacer en tanto crítico, y de la memoria del grupo; así como el dramaturgo que ha escrito para él versiones y originales. No me cansaré nunca de aprender de él, de su capacidad enorme para convertir todo lo que toca en teatro, alegrarme de sus éxitos y acompañarlo en los momentos difíciles.


"Con Peer Gynt teníamos una deuda pendiente, y esta ha sido una hermosa manera de saldarla: con talentos de Cuba y otras procedencias. Ahora que le sigo los pasos en el montaje, me gustaría que el público cubano pudiera también ver esas Cartas a Peer Gynt. Él tiene a sus actores y actrices fascinados, porque sabe cómo convertir un texto en un juego eminentemente teatral.


"Mañas de viejo brujo, le digo que tiene. Y ese anhelo suyo no ha desfallecido nunca: la idea es que nos retamos mutuamente de manera constante. El goce y el desborde son parte esencial de su trabajo, y esa alegría de hacer teatro siempre me tendrán cercano a su desempeño".


—¿Por qué precisamente Peer Gynt?


NE: La respuesta ideal sería: ¿y por qué no Peer Gynt? Es un joven que pretende imposibles, que quiere ser visto como un emperador, como un hombre de éxito, que termina volviendo a su casa cuando ya lo ha probado y perdido todo, para comprender que cada ser humano debe bastarse a sí mismo, como le dice el Rey de los Duendes.


"Peer tiene todos los derechos para soñar, pero confunde ese derecho con la pérdida de su identidad, y de ahí su pecado. Lo redime el amor, el recuerdo de su madre y de su país natal. Parecen claves muy contemporáneas, aunque hablemos de una obra escrita por Ibsen a fines del siglo XIX. Y también, en nuestro caso, es un tributo a Vicente Revuelta, que dirigió una adaptación de esta obra con el equipo de Los Doce, en 1968, dejando una marca de fuego en la historia reciente del teatro contemporáneo que sigue siendo discutida y mitificada.


"Él nos hizo saber que era posible compartir, desde el teatro cubano, el sueño y la fantasía de Peer Gynt. Ahora, con un elenco muy joven, que tal vez se entera de la existencia de Los Doce por vez primera cuando entra en contacto con nuestro trabajo, se reanuda ese camino. Se está legando una memoria del teatro que hemos sido más allá de ciertas evidencias. Me alegra que Carlos Díaz vuelva a Peer Gynt, que trabajemos con una actriz tan extraordinaria como Grettel Trujillo, por solo mencionar a una en el elenco; y que Roberto Ramos Mori le dé su aire de frescura a un texto que viene de otro tiempo, para ser reinterpretado en otra era y en otras costas como un mensaje de saludo a la individualidad de cada uno, y a los retos que tenemos inevitablemente por delante, haciendo vida y teatro, que en este caso, son la misma cosa".


Cartas a Peer Gynt se presenta gracias al empeño del Centro Cultural Español de Miami y FUNDarte. Esta es la sinopsis:


Cartas a Peer Gynt, escrita a partir del original del noruego Henrik Ibsen por el dramaturgo cubano Norge Espinosa Mendoza retoma siete escenas fundamentales de ese clásico. El legendario Peer Gynt, mentiroso y aventurero, aparece en ellas desde su juventud hasta la vejez. Acompañado por su madre, relata su fantástica captura de un reno volante, para luego irrumpir en una boda y raptar a Ingrid, la novia. Abandonándola, tras haberse prendado de la inocente Solveig, escapa al reino de los duendes, donde aprende su divisa: “¡Bástate a ti mismo!” En huida constante, se refugia en el bosque, adonde Solveig va para vivir a su lado. Pero los duendes y fantasmas aún persiguen a Peer, que se ve obligado a huir no sin antes despedirse de su madre, a la que ve morir. Convertido en un viajero y comerciante que pierde y gana todo, recorre países, reinos, valles y desiertos, quedando en la ruina. Ya anciano, regresa a su pueblo, y ante la amenaza del Fundidor de Almas que planea conducirlo al infierno, pide ayuda a Solveig, que nunca ha dejado de esperarlo y que, con sus palabras de amor, en el minuto final consigue la salvación de su alma.

Modificado por última vez en Jueves, 03 Mayo 2018 06:43

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