jueves, 18 abril 2019, 14:31
Jueves, 03 Mayo 2018 10:33

DE LA HISTORIA DEPORTIVA: Rodolfo Trompá, el ring le quedaba chico

Escrito por  Víctor Joaquín Ortega/Especial para CubaSí
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Su derecha es estallido en la mandíbula rival. Al derrumbado le pueden contar cien. Levantan la poderosa diestra a Rodolfo de Armas- le dicen Rodolfo Trompá-, nuevo campeón welter de Cuba entre los aficionados en 1930.



Su derecha es estallido en la mandíbula rival. Al derrumbado le pueden contar cien. Levantan la poderosa diestra a Rodolfo de Armas- le dicen Rodolfo Trompá-, nuevo campeón welter de Cuba entre los aficionados en 1930. Representa a la Asociación de Dependientes. Entre los ligeros se coronó en 1929. Hijo de Emilia y Rodolfo, ambos de Güines, nació en la calle Cuarteles 13 en la capital, gracias a los oficios de una comadrona, el 7 de febrero de 1912.
  
Tiene que batirse a puñetazos fuera del cuadrilátero también. Ingresa en el Instituto de La Habana el 21 de septiembre de 1925. Se une a lo mejor de allí. Y obra. Habla en un acto del citado centro: acusa a los catedráticos de dedo y a los dueños de tales índices. Lo expulsan por un año debido a ese batallar que va más allá de las palabras.

Con Machado en el poder crece su labor. En varios actos, los piñazos y pedradas del púgil sobresalen. Apoya a Mella en la huelga de hambre. Brilla en la primera fila de la violencia necesaria para conquistar la felicidad de la patria. El enemigo conoce de la fuerza de sus trompadas en la tángana del 30 de septiembre de 1930.

Miembro del Ala Izquierda Estudiantil, ligado al Directorio Estudiantil del Instituto e integrante de un grupo de acción dirigido por Menelao Mora, con su novia, Violeta Porcet, no se queda en la pasión de pareja: los une el amor dinámico por la libertad.

Juntos conspiran, sabotean participan en atentados. Entrena fuerte, no quiere que lo sorprendan entre las cuerdas; después, en la ducha, suele entonar su canción preferida: Quiéreme mucho. Busca tiempo para la lectura; prefiere textos martianos y económicos.
 
El tirano Gerardo Machado huye. Hombre de confianza de  Antonio Guiteras, Rodolfo lo apoya cuando éste es el representante del pueblo en el llamado Gobierno de los Cien Días: miliciano de Pro Ley y Justicia, es uno de los atacantes de la oficialidad reaccionaria que intenta convertir el Hotel Nacional en bastión derechista auspiciado por los Estados Unidos. Es de los primeros en arribar al lugar tomado y participa en el desarme de los vencidos.

Con Tony en la reconquista de estaciones, ministerios y otros sitios durante la insurrección contrarrevolucionaria. Se destaca al rescatar a un marinero herido en medio de la balacera. Al frente de la ofensiva a tiros contra el Arco de Triunfo y de la posterior marcha de la organización fascista ABC. Al lado de él, Violeta.

Ingresa en la Universidad; carrera: Medicina Veterinaria. Vicepresidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de su escuela, participa en la depuración de los profesores machadistas. Contra el presidente firmón, Mendieta, y el hombre fuerte pro yanqui, Batista, Rodolfo en las organizaciones guiteristas: TNT y, después, en Joven Cuba, jefe de acción situado en la segunda enseñanza. En el Instituto de La Habana, junto al revolucionario venezolano Carlos Aponte, dirige la defensa del centro- poseen algunas armas cortas-atacado por los genízaros.

Miembro del Comité de la huelga de 1935 en su escuela de altos estudios. Apresado por incitar al paro a los trabajadores del transporte en Marianao. Escapa milagrosamente de la muerte. Le sigue pisando los talones. Guiteras ordena el exilio. Lo obedece aunque no lo desea.

Hacia Estados Unidos. La fiebre tifoidea por poco le arranca la vida en Filadelfia. Lo salva Gustavo Aldereguía, un médico cubano muy revolucionario: lo cura y lo sostiene hasta darle el alta. En Nueva York, se inscribe en el Club Julio Antonio Mella organizado por el Partido Comunista de Cuba.

Presente en los círculos de estudios, en los mítines, en las reuniones; combate a los esquiroles y se bate a tiros con policías neoyorquinos que los apoyan, junto a su nuevo amigo, el estadounidense Rayand, apodado Chicago, el cubano, por su tanto amor hacia la mayor de las Antillas.

¡España! Otra vez la pelea. Ahora, contra los falangistas, los nazis, los fachistas italianos. Jefe de la Centuria Antonio Guiteras- nombre propuesto por él- que agrupa a muchos internacionalistas cubanos, Rodolfo de Armas muere en Morata de Tajuña, el 23 de febrero de 1936, con los grados de comandante de las fuerzas republicanas. El día 7 de ese mes había cumplido 25 años.

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Comentarios  

 
#1 Ciro 03-05-2018 14:17
Qué clase de filme o de serial saldrían de esta vida, de este héroe. Y después nos quejamos de que no tenemos buenos argumentos.
 

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