lunes, 22 octubre 2018, 00:24
Viernes, 18 Mayo 2018 04:37

EN LIBRERÍAS: Virginia Woolf, con la luz de un faro

Escrito por  Rubén Ricardo Infante/ para CubaSí

Presentado como una de las novedades en la pasada edición de la Feria Internacional del Libro, el libro había permanecido en un espacio destinado a las próximas lecturas. Allí estuvo casi durante un año, hasta que durante el fin de semana inicie el disfrute de la obra que ahora le comento.

 
De la narrativa de Virginia Woolf mucho se ha dicho y se ha escrito. Quizás porque constituye una de las voces más originales de un panorama literario, cada vez más, marcado por la recurrencia a temas, tópicos, enfoques, maneras de narrar…


El caso es que Woolf se erige como una de las escritoras que ha marcado un punto de referencia en la literatura inglesa y también a escala mundial, pues sus obras son parte de lo más destacado publicado en el siglo XX.

 
Al faro es el resultado de los monólogos que establecen seis amigos, sus relaciones y la presencia de Percival, personaje que completa la historia, a pesar de que nunca escuchamos su voz, sino que se convierte en un personaje referido.


La línea central de esta historia se va delineando a medida que afloran los conflictos internos de cada uno de ellos y las ocultas acciones que han marcado su vida. A través de los nueve actos que posee Al faro, podemos apreciar una obra que gana reconocimiento, más por lo que calla, que por lo expresado.


“Pasaba los veranos en Cornwall, a la orilla del mar, en una casa chica perdida en una quinta enorme y desarreglada, con terrazas, una huerta y un invernáculo. Esa quinta resurge en una novela de 1927”, escribió Jorge Luis Borges a propósito de la obra que comentamos.


Lo cierto es que, Al faro, integrada por tres secciones, se destaca por su connotación y calidad narrativas. Pues a lo largo de la obra, la posibilidad del viaje, motivo principal de la misma, alcanza una dimensión mayor. Porque ese viaje hacia el faro, desde el previsto hasta el realizado, entraña un lapso de diez años. Periodo en el cual, las pérdidas humanas, las separaciones, el olvido y el implacable paso del tiempo, han hecho de que los integrantes a la excursión tengan razones suficientes para aferrarse a aquel tiempo pasado.


En las palabras de introducción al libro, su traductor, el profesor Manuel García Verdecía, escribe: “Al faro es un viaje a ese misterio cercano y distante, cotidiano y extraordinario que es la construcción de un destino, con lo que implica de deseos, anhelos, empeños y frustraciones que no por conocido deja de ser menos absorbente e inquietante”.


Como mismo sucede con La señora Dalloway y Orlando, Al faro confirma la excepcionalidad de la escritura de Woolf.


Dejemos que la luz de ese faro nos lleve de la mano.


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Modificado por última vez en Miércoles, 30 Mayo 2018 15:06

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