miércoles, 23 mayo 2018, 16:27
Jueves, 17 Mayo 2018 09:37

Daniela Vega por encima de los derechos reconocidos

Escrito por  Martha Sánchez Martínez
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La actriz transexual chilena Daniela Vega tiene un montón de premios internacionales en su casa, pero siente que le falta algo como ser humano y no es un lauro, sino un derecho.

La protagonista de Una mujer fantástica, ganadora este año del Oscar a Mejor película extranjera, quisiera poder estampar su nombre en la tumba, en su país natal.


Si yo pudiera no me llevaría ni un jarro, ni mis anillos, ni mis gafas, cuando muera me llevaría mi nombre, porque mi nombre es lo que yo soy, es lo que hice y lo que quise hacer en el momento que me tocó estar viva, aseveró la joven de 28 años de edad que a los 14 asumió su tránsito de género.


Para Daniela, se trata de una cuestión de dignidad, que pudiera resolverse con voluntad.


¿Por qué no? ¿Dónde está la dignidad del pueblo entonces? ¿Dónde está la creación de derechos para la dignidad de las personas? Estas y otro cúmulo de preguntas la convierten actualmente en una de las activistas más valiosas de la comunidad de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Trasnsexuales (LGBT).


Tras hacer historia como la primera mujer transgénero en asumir el rol de presentadora dentro de una ceremonia de los Premios Oscar, la Revista Time la eligió en 2018 como una de las 100 personalidades más influyentes del mundo.


La interpretación de Marina Vidal, una mujer trans, en el largometraje de Sebastián Lelio, le dio un Premio Platino, un Caleuche, y los galardones de Mejor Actriz en el Festival Internacional de Cine de Palm Springs y el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.


También, puso en manos de la artista y cantante lírica el Premio Iberoamericano de Cine Fénix y el galardón del jurado de la categoría de Mejor actriz en el Festival de Cine de Lima, Perú.


El arte, por lo general, ayuda a que muchas barreras se difuminen, se vayan suavizando, pues el arte es un espacio de resistencia, de reflexión, de comunión, opinó durante un coloquio efectuado en el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) de Cuba.


A esta isla del Caribe viajó para participar una vez más en acciones de la Jornada contra la Homofobia y la Transfobia, que se desarrolla cada mes de mayo bajo la dirección de la sexóloga Mariela Castro.


Según Vega, en muchos países del continente latinoamericano las personas transexuales están destinadas a tareas más pequeñas, no a una participación política, estratégica, comunitaria.


Y yo siento que el ¿por qué? se responde con la palabra miedo, porque a alguna gente le da miedo empoderar a ciertas personas, apuntó.


El Oscar conquistado por Una mujer fantástica en Estados Unidos por supuesto que le proporcionó satisfacción, y sobre todo le permitió amplificar su voz, mas esta chica no puede dejar de pensar en los otros, no es un caso único en el planeta, prefiere defender la oportunidad de escuchar a todos.


¿Por qué hay voces que son legítimas y otras no? Esto tiene relación con la legitimidad que le damos a la vida, no debería ser necesario ganarse un Oscar para que te escuchen, basta solo con que exista voluntad de escuchar, sostuvo.


¿Cuándo los Estados del mundo van a entender que la identidad es un derecho irrenunciable?, añadió.


Además, se pregunta dónde está el poder de los Estados para apoyar la infancia de las personas transgénero, pues no hablamos de alguien que se convierte en un caballo, un perro o un gato, sino de un ser humano, y lo reclama por experiencia propia, porque fue víctima de discriminación en la niñez.


Hablando de seres humanos, sería lindo entender que los derechos humanos no se cargan como una tarjeta de crédito, ni como un centro comercial, ni con un auto de lujo, los derechos humanos se llevan a la tumba, sentenció.


¿Quién dice que hay guerras que no son legítimas, que hay amores no conquistables, que hay cuerpos no gobernables?, inquirió esta voraz lectora de poesía que llegó al mundo de la actuación en busca de un instrumento de entendimiento propio.


Al decir de Daniela, darle dignidad a las personas debería ser voluntad política de todos los Estados y gobiernos, tal y como han respaldado el derecho al sufragio, entre otros, porque la dignidad del ser humano es junto con la diversidad su mayor riqueza.


Una mujer fantástica la lanzó al estrellato pero no fue su primer trabajo en cine, pues el debut cinematográfico le llegó en 2014 con La visita, una cinta dirigida por Mauricio López Fernández, que le permitió viajar por diversos festivales del mundo y le concedió sus primeros galardones internacionales como actriz.


A fines del presente año, Vega aparecerá en un protagónico dentro de la película Un domingo de julio en Santiago, de Visnu y Gopal Ibarra, quienes la convidaron a caracterizar a una mujer abogada.


Solo responde con misterio una pregunta de Prensa Latina acerca de qué le interesaría hacer en el cine:

Me gusta sorprender a la gente, prefiero que se sorprendan, enfatizó.


Por estos días, la artista escribe un libro autobiográfico, no siente vergüenza de ser trans, sino orgullo, y sufre la obligación de viajar con un nombre masculino en el pasaporte, pero no dejará de luchar por ser reconocida en todas partes como quien es, y eso lo tiene claro, simplemente Daniela Vega.

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Comentarios  

 
#1 RONY9 17-05-2018 11:44
y cual es su nombre de pila al nacer, pues solo se dice el que adopto una vez que adopto definitivamente su orientación sexual, si alguien me pudiera decir, es solo pa saber, ya que no se menciona en el artículo.
 

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