domingo, 21 octubre 2018, 05:55
Viernes, 03 Agosto 2018 11:47

Centroamericanos: Preponderancia perdida

Escrito por  Lemay Padrón Oliveros, Especial para CubaSí
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Por primera vez en cuatro décadas, el medallero final de unos Juegos Centroamericanos y del Caribe no exhibirá a Cuba en el primer puesto.

Desde meses atrás se sabía que el reto era mayúsculo, con una delegación que de entrada no iba a disputar casi 100 juegos de preseas, y ante rivales que se prepararon muy bien para la justa, como México y Colombia. Particularmente llamó la atención la forma exhibida por los mexicanos en casi todas las disciplinas, y la gran eficiencia en las finales, algo que lastró más de una vez las aspiraciones de cubanos y colombianos.

Por acá no se podía prever la explosión de México, pero sí las posibilidades de Cuba, y los pronósticos volvieron a quedarse por debajo. Los objetivos expuestos públicamente (unos 115 oros) no fueron cumplidos.

A duras penas se llegó al centenar de medallas doradas, una cota que siempre resultó accesible a las nóminas de nuestro país en este tipo de lides.

Previamente nos referimos a algunas disciplinas que quedaron por debajo de lo esperado, pero faltaron otras, como el atletismo, aunque en este caso es justo reconocer que en buena medida se debió a pronósticos realizados sin contar con toda la información con respecto a los rivales. Pero quizás los más dolorosos fueron los fracasos en los deportes colectivos, como el voleibol y el baloncesto, con todo y que estamos hablando de una sola medalla en cada caso.

Entre lo positivo primero unas cuantas individualidades: Rosemary Almanza con sus tres títulos, Leonel Suárez con el suyo todo coraje, los de los esgrimistas, taekwondocas y luchadores, que sobrecumplieron, y la ciclista Marlies Mejías, entre los más destacados. En lo colectivo, las duplas de voly de playa, el hockey femenino y el softbol masculino fueron las más espectaculares.

Sin embargo, queda el mal sabor de boca por haber perdido la preponderancia en estos Juegos, sobre todo por lo que sabíamos que teníamos y no alcanzamos, independientemente de la impresionante actuación mexicana.

El deporte cubano lleva varios años sufriendo un declive, y no se ve manera de detenerlo. La economía cubana no puede hacer frente a las cifras millonarias que se mueven actualmente sin buscar otras alternativas ajenas al presupuesto del Estado, y desgraciadamente estas variantes todavía no son vistas con buenos ojos.

Hasta tanto, seguiremos encomendándonos al coraje de nuestros atletas, que en las peores circunstancias sacan fuerzas de flaquezas y nos asombran con grandes actuaciones, pero preponderancia en sentido general, eso será difícil de recuperar.

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Comentarios  

 
#1 Arturo 06-08-2018 08:41
Bueno, aunque nos duelas tenemos que repetir lo dicho por Maradona, luego de la derrota de su Argentina en la última Copa Mundial de futbol, vi los juegos tranquilo, sabiendo que era la “Crónica de una derrota anunciada” – digo derrota, porque no creo que sea una muerte.
A los atletas todos, los que ganaron y los que no, felicidades y gracias por su esfuerzo, ahora a disfrutar junto a su familia y su pueblo de estas vacaciones de verano que todos merecemos y luego a la batalla, a seguir entregando todo su sudor por mejorar cada día a pesar de las dificultades, sabiendo que en esas mismas difíciles condiciones vive y se entrega este pueblo cada día por salir adelante y demostrar que “si se puede”.
Ahora bien, existen responsables de este resultado, y sobre todo de engañar a este pueblo y a la alta dirección del país que confió en ellos; quizás por exceso de triunfalismo o por sus análisis tecnócrata, en el mejor de los casos – algunos pueden pensar otras cosas menos legitimas. No era muy difícil saber que las posibilidades de ganar el medallero general de los JCC eran prácticamente imposible, que análisis justos permitirían entender a nuestro pueblos que las condiciones del universo deportivo es totalmente diferente a tiempos atrás, que para países del tercer mundo y en las condiciones económicas y asfixia financiera en que se tiene que desarrollar Cuba es una épica epopeya obtener los resultados que aún mantenemos en la esfera deportiva internacional.
Estos responsables, desde el Presidente del INDER, recientemente ratificado como miembro del Consejo de Ministro, deben ser analizados y tomar las medidas que permitan evitar estas actitudes en un futuro y si es necesario realizar los cambios en los cuadros de dirección que se requieran. para dar cumplimiento a los lineamientos aprobados en el Congreso del PCC en cuanto al deporte hace falta cuadros capaces de presentar al Consejo de Ministro y a la alta dirección del país estrategia que coadyuve a adaptar el movimiento deportivo cubano a los nuevos tiempos, haciendo “revolución”, se puede hacer mucho en esta materia sin renunciar a nuestros principios, pero estamos siendo muy lentos y repito lo que es peor mintiendo al pueblo diciendo que nada cambió y que seguimos siendo los mejores o los ganadores.
Por ahora solo un ejemplo de cosas inconcebible, la consecuencia de la discriminación de que han sido victima nuestras mujeres al no permitírsele aún practicar de forma organizada el boxeo femenino y el atraso de más de 10 años en permitir el levantamiento de pesas y la lucha libre entre damas, estas decisiones retrogradas y sumamente machistas representan sin duda dejar de competir con oportunidad por más de 15 títulos en estos JCC y conociendo la impronta de nuestras féminas quien sabe si por unas cuantas medallas olímpicas.
Estos cambios no pueden quedarse solo en la esfera gubernamental, también tienen mucha responsabilidad el inmovilismo de la esfera no gubernamental que representa el Comité Olímpico Cubano y las federaciones deportivas, estas también deben hacer cambios en muchas de sus direcciones, ahí están figuras como el Dr. Antonio Castro embajador de la Confederación Internacional de Beisbol y Softbol o la fenomenal Mireya Luis recientemente nombrada vicepresidenta de la FIVB, ambos jóvenes que pueden volver a poner al Comité Olímpico cubano en el nivel de años atrás y optar por tener representación en el COI y en la dirección de la ODEPA y la ODECABE; tenemos que volver a ganar el prestigio de nuestros federativos en sus respectivas asociaciones internacionales que ayude a que como en tiempos anteriores, los árbitros y jueces lo piensen dos veces antes de tomar decisiones que perjudiquen a los atletas cubanos, estos además pueden ayudar a obtener donativos y ayudas financieras y de recursos u de otro tipo que tanto requiere nuestro deporte de alto rendimiento para poder acercarse a los niveles de entrenamiento que tienen nuestros contrincante en la arena internacional.

Y la prensa, la pésima prensa deportiva que tenemos, también tiene mucha responsabilidad , unos hipercríticos y otros muy complacientes unidos al triunfalismo a sabiendas de estar equivocados, en la mayoría de los casos sin realizar un profundo y verídico análisis de los aspectos multifactoriale s que inciden en la preparación y los resultados del deporte. La prensa deportiva requiere de ese cambio que se debatió en el congreso de la UPEC, tiene que ser sobre todo más profesionales y saber que esa oportunidad que tienen de llegarle a todo el pueblo, sobre todo la televisión y la radio y por tanto de convertirse en líderes de opinión los obliga a evitar esos comentarios simplistas y en ocasiones de mal gusto, los que no tangan condiciones deben superarse o no pueden seguir en esas responsabilidad es, algunos no lo entienden así, pero los comentaristas y periodistas deportivos se convierte en ocasiones en unos de los eslabones más importante de la batalla ideológica que enfrenta nuestro país y que mucho daño a hecho a jóvenes deportistas que deciden abandonar el país, tener en cuenta que muchos jóvenes y no tan jóvenes solo ven televisión para ver los programas deportivos.
Este, un poco largo comentario, es lo que me viene a la mente después de esta derrota, pero repito todo estos responsables directos y todos nosotros como parte de este pueblo, deportistas, entrenadores, federativos, médicos deportivos, sus familias, sus vecinos o simplemente amantes del deporte tenemos que colaborar. Si se puede, pero hay que intentarlo primero.
Ah; por último, porque no merecen que se sienten importante, nuestro repudio a los traidores que abandonaron nuestro barco en los últimos meses y que también representaron perdidas de medallas para nuestra Cuba en estos juegos.
 

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