domingo, 21 octubre 2018, 07:13
Lunes, 06 Agosto 2018 05:30

Barranquilla 2018: ¿Cuba vs. Cuba?

Escrito por  Harold Iglesias Manresa/CubaSí
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Daima Beltrán (al centro) lleva años de sólido trabajo con la selección de judo de México Daima Beltrán (al centro) lleva años de sólido trabajo con la selección de judo de México

Más de medio centenar de técnicos cubanos estuvieron directamente involucrados en los resultados alcanzados por disímiles países de la región en los recién finalizados XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Daima Beltrán, Juan Luis Marén, Elio Garraway, Arturo Yánez, el entrenador de velocidad de República Dominicana, Ubaldo Duany moviendo los hilos de Catherine Ibargüen, el de voleibol de sala masculino colombiano, los de boxeo y lucha de Guatemala y El Salvador…

Todos esos saberes llevaron la marca de Cuba; en el orden de más de medio centenar de técnicos cubanos estuvieron directamente involucrados en los resultados o preseas alcanzados por disímiles países de la región.

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Melissa Hurtado (blanco), plata en la división de 48 kg del judo femenino, pierde ante la mexicana Edna Carrillo (oro), discípula de la cubana Daima Beltrán, en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe. Foto: Marcelino Vázquez/ACN

No hay el más mínimo afán de justificar el segundo lugar de nuestra delegación, compuesta por 538 atletas, el 66% de ellos debutantes, y sin participación de inicio en 91 pruebas.

En lo personal, como de seguro les sucedió a millones de cubanos, me dolió el hecho de ceder la hegemonía de Centroamérica y el Caribe que atesorábamos desde Panamá 1970 a nuestro sempiterno rival en el área, México, pero reitero que, en sentido general, la actuación de nuestros deportistas la considero positiva.

Precisamente de eso van estas líneas, de intentar dilucidar las variables de incidencia en el performance de los antillanos.

Hablamos de que, en buena medida, el crecimiento del deporte en la región se debe a la colaboración y la socialización de los conocimientos de nuestros entrenadores, como también a la presencia de muchos de nuestros deportistas en escenarios competitivos de ligas en el área.

Tal nivel de coexistencia, además de posibilitar un mayor scouteo y conocimiento de las potencialidades y debilidades de nuestros efectivos, permite el roce, crecimiento y aprendizaje de las restantes naciones.

Por eso el cuestionamiento acerca de si en más de una ocasión, los representantes o competidores insulares, en una cantidad X no despreciable de situaciones, estuvieron enfrentando a contrarios con un chip cubano en su accionar.

El ejemplo más ilustrativo quizás, pese a haber logrado 22 títulos menos que en Veracruz 2014, lo constituye Venezuela. Desde los inicios de la misión Barrio Adentro Deportivo, los venezolanos han contado con la ayuda y asesoría de técnicos cubanos a todos los niveles, incluso directamente vinculados con su Ministerio de Deportes y la esfera del alto rendimiento.

En República Dominicana ha sucedido algo similar. Y no solo en los llamados países de mayor aval o desarrollo. Otras naciones de menor pedigrí, como las propias Guatemala y El Salvador, Trinidad y Tobago, además de otras islas del Caribe, solicitan con ahínco los servicios de preparadores de la Mayor de las Antillas, ya sea bajo el amparo de Cubadeportes S.A. o por otra vía de contratación.

Tal panorama obliga a nuestros efectivos a estar mucho mejor preparados para encarar cualquier tipo de confrontación, pues puede que, incluso, el timonel de la esquina opuesta haya contribuido directamente a su formación o los haya hecho crecer.

Desde adentro

El fenómeno anteriormente esbozado no es el único que compete o se halla detrás del rendimiento evidenciado en Barranquilla y en cualquier otro certamen multideportivo desde hace más de una década. Si bien es real y está latente, otras variables inciden considerablemente.

La primera de ellas, relacionada con los procesos de captación de talentos y el desarrollo del deporte en la base, que constituyen, en definitiva, la columna vertebral de nuestra pirámide.

Desde los otrora colosales Juegos de Montaña o Murales, pasando por la eliminación de las Pre-EIDE y las ESPA provinciales, la estructura deportiva de nuestro país sufrió un resquebrajamiento en sus procesos de captación, construcción y tránsito de atletas hacia el alto rendimiento.

Ello trajo consigo cierto desinterés de los niños hacia la práctica de aquellos deportes que históricamente nos han brindado mayores alegrías, incluso hasta el béisbol. El fútbol y su poderoso entramado han ido hipnotizando el interés de los más pequeños, y, por consiguiente, se establece una relación elemental: si usted posee una cantera de 100 potenciales atletas y necesita desarrollar una decena de talentos, estará en desventaja con un país que tenga «trigo» para trabajar en el orden de los 1 000 o más efectivos y una población de casi 124 millones de habitantes.

Si a eso le adicionamos situaciones de estrechez económica, limitaciones en materia de infraestructura e implementos deportivos, además de tránsito a veces acelerado de la categoría cadete a la preselección nacional de adultos con excepción del boxeo, se establece otra posible brecha.

El tercer punto, y no menos considerable, pasa por las dinámicas que rigen el deporte mundial en la actualidad: un mercado en extremo lucrativo, cuyo eje pasa por los clubes o ligas y desde los cuales se establece el punto de partida hacia las selecciones nacionales en muchos de los casos, tanto en deportes colectivos como individuales.

Cuba, si bien ha ido insertándose de a poco en este mecanismo, con el INDER como ente rector y una serie de particularidades de diversa índole, aún no logra atemperarse por completo en una espiral que, a la larga, se antoja «excluyente» con los preceptos sobre los cuales se construyó el deporte revolucionario.

Ligados a esta última variable se hallan los llamados patrocinadores o sponsors, que financian, dan seguimiento, y hasta gestionan competencias a las gemas que bajo su velo se desenvuelven.

Cierro con otro elemento: la ciencia y la tecnología aplicadas al deporte. Si bien existe la intención de que Cuba se equilibre con otros países en este sentido, la realidad arroja que aún estamos distanciados, principalmente de las principales potencias del orbe y la región. A este lado del Atlántico convivimos con «monstruos» de la talla de Estados Unidos, Canadá, Brasil…; Colombia y México han manifestado un crecimiento notable y le han imprimido una inyección sólida de capital al desarrollo del deporte como esfera social.

En Cuba hacemos todo lo posible por no descuidar ese flanco, pero no emulamos a esos otros países antes mencionados.

Amigos míos, hasta aquí este intento de esclarecer cuántos elementos inciden o se esconden detrás de un título, una presea, o sencillamente un resultado, descollante o no.

Barranquilla fue otro certamen en el que el barómetro de los pronósticos falló en sus mediciones. Pero las predicciones, con objetividad mediante, se hacen sencillamente para eso: tener un margen mayor o menor de acierto.

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Es cierto que cedimos la hegemonía regional que ostentábamos desde Panamá 1970 ante México y eso para muchos es una estocada al orgullo e identidad de la nación en lo sensorial.

Por primera vez en cuatro décadas, el medallero final de unos Juegos Centroamericanos y del Caribe no exhibirá a Cuba en el primer puesto.

Comentarios  

 
#3 Daynet RS 06-08-2018 17:01
Hace poco tuve una pequeña polémica en Facebook sobre Cuba en los Centroamericano s. Copio y pego aquí algunas de esas ideas, para no redactarlas otra vez: "Sobre el deporte cubano en general no soy conocedora pero sí una gran apasionada y digo mi punto: yo no quiero un mea culpa, ni un harakiri, de hecho mi momentánea pesadumbre no va a disminuir pq alguien asuma las consecuencias o rueden cabezas; yo quisiera análisis profundos, que se regrese a la base y a la masividad del deporte, que es lo que siempre sustentó todo nuestro sistema deportivo, que se vaya a las montañas de donde salieron nuestros campeones y se recuperen los festivales deportivos en todos los niveles, que se mejore cada vez más la vida y la atención de atletas y glorias deportivas, que nuestros entrenadores se preparen cada vez mejor, y al mismo tiempo no desechemos la sabiduría acumulada... Y en un mundo ideal: que no existieran las políticas absurdas que nos impiden comprar implementos, insertarnos en mejores circuitos, asistir a torneos clasificatorios , acceder a las técnicas más modernas, y que no existiera el robo de talentos y hasta que tuviéramos los recursos que a otros les sobra. En un mundo ideal... Por otro lado, no creo en un deporte de alto rendimiento de laboratorio, y hace mucho estamos apelando a eso. Y tampoco creo en el consenso extendido de que el profesionalismo nos va a salvar, porque el profesionalismo no nos trajo hasta aquí. Quizás debemos hacer alguna que otra adaptación, analizar deporte por deporte y casos específicos, pero no cambiar nuestra identidad, ni la filosofía de nuestro sistema deportivo sino más bien regresar a ella. Muchos atletas en Centroamérica ha subido al podio no por la existencia de un deporte profesional sino por la solidaridad de Cuba y la presencia de nuestros entrenadores (no hablo de justificaciones para nuestras derrotas, es un argumento a favor de nuestra manera de ver el mundo). Mucho menos creo en el fatalismo geográfico, porque hasta ahora Cuba ha demostrado ser una sobreviviente de todos los fatalismos. Y nadie como Cuba ha quebrado destinos manifiestos. En algo esencial estamos de acuerdo (le decía yo al otro que me había expuesto sus opiniones), en que hay que revisarnos, porque está claro que todos queremos ver a Cuba reinar otra vez. Y en eso soy optimista pq algunos deportes, hace poco de capa caída, han rendido a las mil maravillas, como la esgrima. Por eso me resisto a la idea de debacle por el segundo lugar, que es una construcción manipuladora y manipulada. Es una alerta mayúscula, pero ¿en qué otro contexto medianamente serio se calificaría como debacle la actuación de un país que terminara segundo en unos juegos? Solo a Cuba, que sentó un camino que confío retomemos. En fin, son algunos de mis criterios..."
 
 
#2 Alex 06-08-2018 10:04
la presencia de entrenadores cubano considero que puede influir en los resultados que los mismos vienen obteniendo pero no es lo determinante, miremos que cosas teníamos y hacíamos y que de un día para otros se dejaron de hacer, sabemos que la situación económica del país incide, pero es preocupante el declive que vamos teniendo en el deporte, deben tener en cuenta que la masividad es actualmente solo una consigna, visiten a los municipio y se percatarán que es lo que sucede con todos los deportes, tenemos suficiente técnico pero muchos no trabajan, porque no se hacen los eventos provinciales con la participación de todos los municipios y categorías, que sucede con el beisbol no se practica en la base ni en las escuelas internas.
 
 
#1 Arturo 06-08-2018 08:39
En esta situación de causas multifactoriale s, tratare de exponer otros aspectos a analizar:
1. Se habla de no estar representado en varias modalidades pero nos preguntamos por qué:
a. No practicamos el boxeo femenino, esto es expresión de machismo y discriminación por sexo
b. No se reconoce dentro de la estructura del alto rendimiento el golf y el rugby 7 y sus asociaciones nacionales no se integran al comité olímpico nacional, si ya ambos son deportes olímpicos que llegaron para quedarse.
c. Qué ha pasado con el boliche, que en los 90 comenzó su desarrollo y de pronto desapareció, sabemos que es algo caro su desarrollo, pero por su nivel recreativo algo se puede hacer.
2. Le propongo un pequeño análisis demográfico, cuánto era la población de jóvenes entre 18 y 30 años en 1992 (sin duda el año de los mejores resultados deportivos del país) y cuántos en este 2018, probablemente casi se duplique en la primera fecha, esto obliga a una eficiencia increíble para poder encontrar los talentos y desarrollarlos en estos momento por tener mucho menos de donde sacar.
3. Porqué cada vez se le pone más difícil a nuestros jóvenes deportista la formación universitaria, en los años 80 y 90 era común encontrar deportistas en las carreras universitarias de las universidad de La Habana y en las ingeniería y arquitectura, ahora esto es casi imposible, solo se les da facilidades en la especialidad de Cultura Física. Vean las especialidades que estudian los deportistas de otros muchos países sobre todo los practicantes de natación, esgrima, tenis de campo otros deportes puramente universitarios y se darán cuenta de la importancia de este tema para no perder talentos jóvenes cuando tienen que decidir su futuro.
 

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