sábado, 17 noviembre 2018, 02:30
Miércoles, 24 Octubre 2018 04:54

Desmemorias: De la Underwood al tablet

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
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El niño permanece absorto ante la máquina. No tiene pantalla, tampoco luz, ni íconos. Para él es solo un raro artefacto de pesado metal con teclas como patas de araña que ya nada tejen.

«¿Abuelo, qué es eso?» —le pregunta curioso.

El hombre, que tantas horas de su vida invirtió ante su vieja máquina de escribir Underwood, sonríe despacio. Mientras acaricia la cabeza del nieto, recuerda cuántos reportajes nacieron de esas teclas ya inertes, cuántas entrevistas disfrutó redactar mientras las teclas repiqueteaban contra el papel en el rodillo como melodía triunfante.

Porque para él era realmente un triunfo ver cómo iban incrustándose las palabras atravesando la cinta entintada, un triunfo contra la desmemoria.

El niño extiende temeroso la mano, como si fuera a mancharse o a sentir algún dolor, y muy despacito presiona una tecla, que, también despacio y temerosa, se levanta desprendiéndose del coro de otras letras metálicas para quedar suspendida. Queda como un brazo en alto y solitario pidiendo auxilio.

Se queda mirando el abuelo. Evoca las letras subiendo y bajando sin descanso, como un baile en que él era coreógrafo y primera figura. En aquella misma máquina tecleó para el amor de su vida, su esposa, el primer poema.

Luego, escribiría allí también cuentos, más poemas, y también pedidos de inscripción de nacimiento de sus hijos, biografías y currículos de todos, actas, trabajos académicos, más artículos, entrevistas... y su solicitud de jubilación.

Ahora, el nieto no sabía qué era aquello; el nieto que le había enseñado a manejarse con el tablet y se burlaba dulcemente cuando el teléfono móvil sonaba y él se ponía nervioso olvidando cómo colgar.


                                                               0000000


El niño permanecerá absorto ante la máquina. Es un rectángulo plástico, demasiado pesado, impersonal, sordo a cualquier voz.

«¿Abuelo, qué es eso?» —preguntará curioso.

Y el hombre, que tantas horas de su vida invirtió ante su viejo tablet, sonreirá despacio, recordando aquella remotísima tarde cuando preguntaba por una Underwood a su abuelo, aquel luchador contra la desmemoria.

Visto 364 veces Modificado por última vez en Jueves, 25 Octubre 2018 08:18

Comentarios  

 
#3 Guere 26-10-2018 11:04
No debían desaparecer del todo esos artefactos... Recuerden que esos son muy independientes, solo necesitan del mecanógrafo y quien sabe si un día sean imprescindible. ..
 
 
#2 UNA TARDE DE NOVIEMB 25-10-2018 09:48
Amiga Vladia.....a partir de lo que cuenta......est á hablando de una reliquia entrañable para la vida........com o si se tratara.....del primer regalo de nuestro primer amor.
¿Sábe algo?......me pasa lo mismo con mi vieja regla de cálculo.....de cuando una simple calculadora electrónica era un artículo de lujo.....y los estudiantes pobres.... no podíamos disponer de ellas......y hoy la guardo.....tal como el abuelo preserva, su vieja Underwood.
Que dios le bendiga Vladia....es usted una excelente periodista..... .por supuesto.....qu e dios también bendiga la vieja Underwood.....g racias a ellas....en algún momento.....nue stro trabajo fué mucho más realizable..... tal como hoy sin la informática.... ...parece que el mundo sería imposible.
 
 
#1 Denis Díaz 24-10-2018 13:08
MUY BUENA REFLEXIÓN, PERO ESE NIETO DE LA SEGUNDA PARTE QUE APARATO ELECTRONICO TENDRÁ EN UN NO MUY LEJANO FUTURO JEJEJE. FELICIDADES POR EL REPORTAJE
 

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