miércoles, 26 junio 2019, 11:55
Jueves, 03 Enero 2019 08:44

Otro año de mucha lucha

Escrito por  JIT
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Si el 2018 fue un año de lujo para la lucha deportiva cubana, el que recién comienza trae retos que pudieran ratificar la tremenda pujanza de este deporte en la Isla.

Tras dominar los Juegos Centrocaribes de Barranquilla y extraer importantes cosechas de las lides panamericana, mundial y olímpica juvenil, las tres escuadras de la Isla se adentran en uno de los años cruciales del ciclo olímpico que cerrará en Tokio 2020.

Nuestros luchadores ratificaron su liderazgo regional con notable ventaja respecto a sus rivales más cercanos (13-2-3) de Venezuela y Colombia, con un repunte femenino (2-2-2) incluido que hace pensar en un dominio futuro en todas las modalidades.

Los certámenes continentales dejaron 17 metales, distribuidos en 10 de oro, tres de plata y cuatro de bronce, un indicio de lo que puede suceder en la fiesta panamericana de Lima en el verano siguiente.

Los grequistas sostuvieron su primacía con cinco preseas doradas y una de bronce, mientras los libristas siguieron a los favoritos estadounidenses con seis medallas también, pero divididas en 3-2-1.

Las muchachas probaron sus avances con nada menos que cinco premios (2-1-2), incluidas las victorias de Yakelín Stornell (62 kg) y Yudaris Sánchez (68 kg). Esa nota fue lo más novedoso y prometedor a este nivel.

Las citas universales dejaron un grato sabor, pues cinco metales y un campeón sobrepasaron lo hecho en París 2017, y ello sin poder contar con el extraclase Mijaín López y el subcampeón olímpico Yasmany Lugo, ambos del estilo grecorromano.

Oscar Pino (130 kg), en el habitual lugar del gigante pinareño, volvió al podio universal en la cita de Budapest, dando al estilo clásico su único premio en la jornada del adiós.

Luego vino lo mejor, pues los libristas se encaramaron tres veces en el podio, gracias al veterano Yowlys Bonne (oro, 61 kg) y sus colegas Alejandro Valdés (65 kg) y Franklin Marén (70 kg), ambos de bronce y con mayores potencialidades, sobre todo el primero.

Las mujeres tocaron alto, pues el bronce de Lianna de la Caridad Montero (55 kg) inauguró a Cuba en ese medallero, como mismo hicieron los oros de Yudaris Sánchez en el certamen del orbe sub 23 y el de Milaihys Marín Potrillé en la cita olímpica para juveniles de Buenos Aires.

Otro momento destacado de la campaña fue la plata universal sub 23 del grequista Daniel Grégorich, un hombre que de tanto coquetear con un gran resultado por fin lo consiguió.

Hubo otros momentos importantes para esta disciplina en la temporada, los cuales redondearon la elección como mejor disciplina individual del año, por encima de su tradicional rival, el boxeo.

Ahora, la mirada está plantada en los Juegos Panamericanos de Lima, del 26 de julio al 11 de agosto, donde una actuación destacada podría aportar de ocho a diez títulos, con el estilo grecorromano al frente.

Luego, y sin mucho tiempo de por medio, llegará el Mundial de Astaná, cita que ofrecerá seis pasajes olímpicos por división. Ese será el segundo gran reto de la temporada.

En términos históricos, ese evento debe dejar la última presentación de Mijaín López (130 kg) a nivel mundial, tras acumular cinco trofeos dorados y tres de plata en una carrera iniciada en Patras 2001.

Suficientes motivaciones para un año que trae mucha lucha.

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