jueves, 12 diciembre 2019, 02:53
Martes, 09 Abril 2019 04:38

Sobre las TIC: Llegaron para quedarse, pero…

Escrito por  Alina M. Lotti / CubaSí
Valora este artículo
(1 Voto)

No todo resulta “ganancia”, sobre todo por quienes llegan a convertirla —por su empleo desmedido— en una adicción.

Verdad incuestionable es que las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) llegaron para quedarse. Sin embargo, no todo resulta “ganancia”, sobre todo por quienes llegan a convertirla —por su empleo desmedido— en una adicción. Los niños, los jóvenes y los adolescentes, son un buen “caldo de cultivo” para hablar del tema.

A propósito de ello, hoy Cubasí les presenta los criterios de dos especialistas sobre los peligros a los cuales se expone este segmento poblacional, al margen de las posibilidades que ofrecen las tecnologías para la recreación y el fomento de conocimientos.

Para Zenaida María Sáez, especialista de Primer y Segundo Grado en Psiquiatría Infantil, del Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, “las tecnologías bien usadas, con objetivos de aprendizaje y socialización, de acuerdo a las características del niño y a su edad, no constituyen un problema siempre que la familia realice un monitoreo y sepa qué está consumiendo”.


APP Zenaida Mena si

Doctora Zenaida María Sáez, especialista de Primer y Segundo Grado en Psiquiatría Infantil.

(Foto: Abel Padrón Padilla)


La especialista comentó que las preguntas de los padres están relacionadas con la edad aconsejable para el acceso, el tiempo, los programas. “Eso cada quien lo debe evaluar en su contexto".

Por su parte, Alina Leyva Castells, especialista de Primer Grado en Psiquiatría Infantil y jefa del servicio de Salud Mental en esa instalación hospitalaria, apuntó que a veces la familia no tiene percepción de riesgo, es una manera de tener al niño tranquilo, controlado, “estimulado”.

Las TIC: generosas y peligrosas a la vez

Al referirse a la utilización improcedente, las psiquiatras explicaron que ello ocurre cuando los pequeños usan las tecnologías y dejan de interesarse por el medio circundante.

Puede que hasta manifiesten un trastorno comportamental, señaló Zenaida. “Sucede que empiezan con alteraciones en el sueño, dejan de alimentarse, o comen comida chatarra, rápida, con tal de estar aferrados a los medios. Por ejemplo, los niños tienen cambios en los estados de humor, se ponen irritables, molestos, sobre todo, cuando uno trata de separarlos, golpean, se aíslan; luego comprenden que han hecho algo incorrecto.

“A partir de ahí empieza a disminuir la autoestima, se desinteresan por las actividades escolares y las que pueden realizar al aire libre. Dejan de hacer lo que alegra a la familia, y los amigos con los que se relacionan son, solamente, los que están en ese mundo de las redes. Entonces, las amistades físicas, las reales, con quienes salir y compartir dejan de jugar su papel.
 
“El mundo competitivo del niño, adolescente o joven, se centra en estas cosas y las exigencias con respecto a la familia para acceder a medios más sofisticados son cada día mayores, incluso pueden llegar a mentir, a hurtar, con tal de acceder a estos medios”.

Agregó que esto hace que se sientan culpables, tristes, lo cual resuelven dedicándole más tiempo a las tecnologías. “Es como un círculo vicioso del cual no salen. La familia cree que están divirtiéndose sin darse cuenta que ya los muchachos están adictos a los videos juegos o a otras actividades de esta índole”.



5c9f0fd608f3d9877f8b4567 si

Los videojuegos pueden crear adicción, incluso tambien en los adultos.


Muchas veces quieren tener los equipos más costosos y los padres, con tal de complacerlos, a veces realizan esfuerzos increíbles, pero no participan en ese mundo y desconocen a lo que están accediendo, enfatizó.

Velar por las consecuencias

Por ejemplo —comentó Alina— un niño que se pasa la noche jugando (como a veces sucede) al otro día no quiere ir a la escuela, y cuando asiste está inquieto, agresivo, irritable, apático o se duerme en el aula. Ya tiene un síndrome de abstinencia, es decir eso sucede cuando hay una supresión abrupta, ya sea de una droga o de un juego al cual ya se es adicto.

“Eso genera un trastorno de ansiedad que puede llegar hasta la crisis de excitación, igual que sucede con el alcohol. Entonces empiezan los problemas de comportamiento, no solamente en la escuela, sino en la familia, se hace difícil el manejo porque quiere estar constantemente jugando, no hace las tareas, incluso los trastornos del sueño pueden ser importantes. Y todo ello puede derivar en una crisis convulsiva que, a veces, es violenta, aparatosa, lo cual está relacionado con el consumo excesivo de los videojuegos”.


APP Alina Leyva si

Alina Leyva Castells, especialista de Primer Grado en Psiquiatría Infantil y jefa del servicio de Salud Mental en el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez. (Foto: Abel Padrón Padilla)



En el caso de los adolescentes, la especialista precisó que pueden estar “consumiendo” productos audiovisuales relacionados con formas suicidas, y cómo en un momento determinado autoflagelarse, autolesionarse, de qué manera morir. Hemos atendido pacientes así, y ¿eso a dónde lleva? A una conducta agresiva, autodestructiva para sí y para los demás.

“La familia debe conocer lo que ven sus hijos, porque es la única manera de saber. A veces los padres se enteran de lo que están viendo cuando nosotros se lo decimos".

Al ahondar sobre la temática, la doctora Zenaida resaltó que muchas veces no existe la percepción de riesgo de que el muchacho puede convertirse en un adicto, sobre la base de los mismos mecanismos que surten efectos por el consumo de determinadas sustancias.

Alertó que resulta necesario tener presente la “vulnerabilidad biológica”, pues son edades que se caracterizan por la curiosidad, la impulsividad, la necesidad de tener nuevas experiencias, a pesar de que en este caso el medio es aparentemente noble.

Fundamental la estimulación temprana

Ambas doctoras consideraron que al tratar a un niño resulta difícil no verlo en su contexto familiar, pues de alguna manera los padres, sobre todo los más jóvenes, también usan y abusan de la tecnología.

Hay un refrán que dice, no le pidas a tu hijo, lo que tú no eres capaz de dar —explicó Alina—. “Yo no puedo limitar el juego si llego, me siento y me olvido del mundo, porque la conducta imitativa de los niños es muy importante. Muchas veces la familia no domina la tecnología o por el contrario constituye un ejemplo negativo en ese sentido. ¿Entonces el muchacho se pregunta por qué yo no?”.



nauta hogar si
Los padres siempre deben tener presente que son el modelo a seguir de los hijos.


Al indagar sobre la percepción que existe en nuestro país sobre este fenómeno, Zenaida argumentó que hay preocupación. Nosotros —dijo— a pesar de que no disponemos de cifras, intercambiamos entre colegas y a medida que vamos abordando situaciones de este tipo vamos educando a la población.

Resaltó que los psicólogos están realizando investigaciones valiosas para hacer la captación temprana de los niños con signos de alarma del trastorno del espectro autista y ahí se diferencian entre los que ya tienen algunos signos y otros que están hipo estimulados en lo que les toca porque están sobre expuestos a los medios audiovisuales.

“Cuando nos damos cuenta de que solamente es eso, entonces ¡qué felicidad para el niño y la familia!, lo que no hacemos es culpar a los padres y decirles `tu niño se atrasó porque lo pusiste muchas horas frente al televisor`.

“Ellos son los mejores psicoterapeutas, por eso es necesario conversar, darles a conocer ejemplos, para que comprendan que existen otras vías de estimulación que no es solo la televisión,  porque de esa carga de culpas no lo salva nadie. Y te dicen `es autista por culpa mía`. No, eso no es culpa de ningún padre. El autismo es un trastorno neurobiológico que, quizás unido a todos estos efectos, pueden desencadenar manifestaciones más o menos graves”.

A veces los padres piensan que los hijos están estimulados frente a las tecnologías, o delante de los muñequitos —aseveró Alina— y entonces se produce el retardo. “Esa etapa del desarrollo antes de los tres años tiene mucho que ver con la madurez del sistema nervioso central, necesita de estímulos, pero no de ese tipo. Si no se trabaja a tiempo, el retardo puede ser irreversible. Resulta fundamental que el niño desarrolle la actividad que le corresponda según su edad, independientemente de que pueda utilizar o no algún medio audiovisual”.

Visto 816 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar