lunes, 14 octubre 2019, 13:41
Lunes, 22 Abril 2019 01:03

Repasadores: ¿Moda o necesidad?

Escrito por  Alina M. Lotti / CubaSí
Valora este artículo
(3 votos)
Repasadores: ¿Moda o necesidad? Abel Rojas

Una práctica de los últimos años que parece haber echado raíces. El llamado es a que maestros y padres desempeñen cada uno el rol que les corresponde, con amor, dedicación y apego al sentido del deber.


Desde la ventana de su casa escucha todos los días la misma “sinfonía”:  M con A, Ma;  P con E, Pe. Una de sus vecinas repasa a los niños del barrio, mientras ella una y otra vez se hace la misma pregunta: ¿Por qué los padres no asumen esta actividad con sus hijos?

“No concibo que haya necesidad de pagar repasadores; mucho menos en los primeros grados, donde la familia puede y debe ayudar a realizar las tareas. Todo pasa por la comodidad; es una especie de moda, `lo hace el otro y yo tengo que hacerlo para estar a la altura de los demás`”.


Lo anterior lo narró Adalina a propósito del tema, una mujer que, según confesó, jamás acudió a esta practica con su hija, pues ella y su esposo asumieron la responsabilidad de acompañar a la niña en sus deberes escolares, que por demás era muy estudiosa.

Adalina tiene otras reservas: "me preocupa que acostumbran a los pequeños a tener ayuda para realizar sus deberes aún cuando no lo necesiten, limitando su capacidad de análisis e interpretación, además de recargarlos demasiado en esta primera etapa educativa violando sus horarios de juego y descanso".

Los repasadores surgieron hace algunos años, a partir de los problemas con la cobertura docente que propició la formación emergente de maestros, alternativa que asumió el Ministerio de Educación (MINED). Por ese entonces, cientos de miles de jóvenes vinieron desde otras provincias a La Habana donde se formaron como profesores generales integrales, los llamados PGI.

La situación económica de los 90, propiciada por la caída del campo socialista, la aparición del Periodo Especial y el recrudecimiento del bloqueo estadounidense contra nuestro país, provocó la emigración de docentes hacia otros sectores de mayor remuneración. La formación emergente (PGI) contribuyó a resolver la situación del completamiento de los claustros, especialmente en la secundaria básica. Pero también, entre otros factores, incidió en la calidad de esta enseñanza, por lo que muchos padres comenzaron a considerar la necesidad de los llamados repasadores, quienes —al parecer— han llegado para quedarse.

Para unos SI, para otros NO

Hace unos meses, precisamente en un transporte para trabajadores de Etecsa, una señora le decía a otra a viva voz: “Yo me quité ese problema de encima, pues le pago a la propia maestra de la niña para que después de las clases la ayude a realizar las tareas. ¡Cuando llego no tengo tiempo para nada!”.

Confieso que en aquel momento me quedé atónita con esas palabras, sobre todo porque las mujeres que participaban de la conversación no manifestaron una opinión diferente.

Varios son los criterios que existen sobre el tema. Como es de suponer, algunos consideran necesaria e imprescindible esta figura —recogida como actividad número 56 en la Gaceta Oficial (extraordinaria) publicada en julio de 2018—, en tanto otros no confían en su utilidad.

Tanto en uno como en otro caso no puede perderse de vista la experiencia de vida de cada cual, pues no todos los centros educacionales y los maestros cumplen sus deberes según lo establecido. Ahí está el caso de la trabajadora de Etecsa, de quienes "cobran" por algo que forma parte de su contenido, como los maestros que repasan a sus alumnos en la propia escuela, luego de la jornada laboral.

Yamila Gil, madre de un adolescente que cursa 7mo. grado en la secundaria básica Héroes de Yaguajay, en el municipio de Arroyo Naranjo, de La Habana, considera que “si los niños tienen un profesor bien preparado no hay por qué contar con un repasador”.

Opinó que un verdadero docente debe impartir clases de calidad, es decir para los alumnos más o menos aventajados. En el caso de estos últimos debe dedicarles mayor tiempo y una atención diferenciada.

Por su parte, Gabriela, madre de dos pequeños que estudian en la escuela primaria Abel Santamaria, en el Vedado, subrayó: “Mis niños han tenido maestras buenas, regulares y deficientes, pero por varias razones nunca he valorado esta opción. Quizás por prejuicios, soy de una época en que los repasadores eran para los muchachos de padres despreocupados o con dificultades en el aprendizaje.

“Considero que el horario de la escuela y el de las tareas en la casa es el preciso para que los niños tengan un aprovechamiento docente. Atiborrarlos más es contraproducente, pues después que llegan a casa todavía tienen tareas por hacer. Por otro lado, como madre nada sustituye mi atención, acción y apoyo en las tareas escolares y la adecuada relación con las maestras”.

Silvia, más que repasadora, una educadora consagrada

En el reparto Poey, en Arroyo Naranjo, hace muchísimos años que la maestra Silvia, así se le conoce —aunque su nombre completo es Silvia Edelmira Calderón Alfonso— se dedica a repasar. Lo hace desde el 2010 en la asignatura de Español-Literatura, a la cual le dedicó todos sus años de labor profesional.

Explicó que desde esa fecha paga la licencia y se mantiene al día en el pago a la ONAT, lo que considera de suma importancia. “Comencé a repasar desde que me jubilé, pues me gusta enseñar y ayudar a quienes presentan dificultades. Además, es un entretenimiento, aprendo lo nuevo, estoy actualizada en los contenidos, y es una ayuda monetaria, pues la pensión no alcanza”.

Al evaluar estos años de trabajo en su propio hogar, expresó que han sido de utilidad para los estudiantes, pues han mejorado en los contenidos y alcanzado buenos resultados académicos.

En el caso particular de su materia —una de las tres asignaturas que forman parte de los exámenes de ingreso, tanto para la Educación Superior, como para los Institutos Preuniversitarios Vocacionales de Ciencias Exactas (IPVCE)— la maestra evaluó que las deficiencias se centran en que una gran mayoría de educandos no la consideran importante, a pesar de que se trata de la Lengua materna; no dominan la lectura, fundamentalmente la oral y la expresiva; tienen pobreza de vocabulario (como consecuencia de lo anterior); presentan graves errores y falta de dominio de las reglas ortográficas; no comprenden los textos, se limitan a memorizarlos y no saben identificar las ideas centrales.

Las maestras dicen…

La maestra Mady, de la escuela primaria Abel Santamaria, es del criterio que los padres acuden a los repasadores en dependencia de si ellos pueden asumir o no la enseñanza de los hijos.

En la escuela hay un programa que cumplir, se les imparten buenas clases, pero hay que sistematizar los conocimientos en la casa, y no solo me refiero a los de la enseñanza primaria. De nada vale que el niño, el joven, el adolescente, reciba el contenido en la escuela y en la casa no lo repase, agregó.  

Por otra parte, Amada, de ese propio centro, aseguró que cuando el docente cumple lo establecido, trabaja sobre la base del diagnóstico, hace actividades diferenciadas, según lo que corresponde, y labora las dos sesiones, entonces no hay necesidad de acudir a los repasadores.

IMG 20180830 095147 cubasi

¡Una buena clase es insustituible! Esta maestra de la escuela primaria Rafael Maria de Mendíve les habla a los niños de Martí y ellos quedan embelesados con sus palabras.


“Los padres se han acomodado, algunos tienen mucho trabajo y prefieren que cuando el hijo llegue al hogar ya tenga hechas las tareas y los trabajos de clase.

“Hay repasadores que son maestros y otros que no lo son, estos en vez de ayudar perjudican al alumno, porque tienen un método, explican a su manera, y no se desempeñan como la maestra del aula, y ahí sobrevienen los problemas. También hay profesores jubilados, que lo hacen bien”.

¿Punto final?

En un asunto complejo como este, con tanta variedad de matices, resulta difícil decir la última palabra. Ahora bien, el asunto de los repasadores implica responder algunas interrogantes.

¿Quiénes lo hacen poseen los conocimientos requeridos y actualizados para cada enseñanza? ¿Realizan esta actividad de forma legal, conscientes de su trascendencia? ¿Qué papel desempeñan las direcciones de las escuelas y los colectivos pedagógicos en cuanto a la calidad del proceso docente-educativo? ¿Se cumplen los horarios y la doble sesión en todos los centros? 
 
Por otra parte, en cuanto a la familia los argumentos de las maestras son ciertos. Hoy muchos padres dejan a un lado sus deberes y “descansan” en esta figura las obligaciones para con los hijos. La satisfacción de las necesidades materiales de la descendencia se coloca por encima de otros roles, como el de la labor educativa en sentido general.

Madres y padres se desviven por complacer a los hijos en cuanto a bienes materiales, pero dejan en un segundo plano la comunicación afectiva, diaria, sistemática, que incluye, por supuesto, acompañarlos en los deberes escolares, NO haciendo las tareas que a los pequeños corresponde, sino propiciando la ayuda y colaboración que ellos necesitan.

En este sentido, Amada subrayó: “Es fundamental que la familia esté atenta a lo que el niño recibe en la escuela. Yo nunca tuve repasadores y mi mamá solo tenía el sexto grado vencido, pero ella no dejaba pasar un día por alto, revisaba mis libretas, sabía lo que yo recibía en el aula. Hoy los padres se desentienden, y cuando el pequeño llega a la casa con la tarea hecha piensan que no tienen que ver con eso.

En el municipio avileño de Baraguá, Idalmis Rosa Mendoza del Moro, docente de la filial universitaria en la Licenciatura de Educación Primaria, subrayó que el papel del maestro o profesor dentro del aula es insustituible. “Su principal encargo social es la formación integral del alumno, sobre todo la dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje del nivel educativo donde se desempeña, lo cual no exime a la familia de su importante papel en la educación de los hijos. Su apoyo constante en el aprendizaje de los mismos, hace posible que se estimulen y se motiven por aprender cada día más, no solo desde la Primera Infancia sino hasta los estudios universitarios.

“Hoy nuestras instituciones educativas poseen claustros bien preparados para enfrentar con calidad y eficiencia esta labor educativa”, enfatizó.
 
La profesora Silvia comentó que en educación todo guarda una relación estrecha, y al responder una interrogante acerca de las debilidades de la escuela cubana actual respondió:

“Deficiente preparación para impartir los conocimientos por parte de algunos profesores (no todos); poca ayuda de la familia en cuanto a velar por la asistencia y aprovechamiento del horario de clases; desinterés de los alumnos por el estudio (tienden a memorizar las notas de clases, no leen lo que se les orienta, no estudian por los libros de textos); irrespeto hacia los  educadores, más cuando son personas de la tercera edad, y pérdida de valores, tales como honestidad, solidaridad, entre otros”.

Por ahí andan las cosas. Si bien es cierto que en algunos centros hay dificultades con la calidad de las clases y el actuar de los maestros, en la gran mayoría no ocurre de esta manera.  

Lo primero es tomar conciencia de que la casa, el hogar, la familia, es el núcleo fundamental, el espacio donde el niño crece y se desenvuelve con total soltura. Y no hay que ser académico, ni poseer nivel universitario, para ayudar a los hijos en las tareas escolares. Hoy existen niños, jóvenes y adolescentes que han egresado de las universidades sin haber acudido a los repasadores. El estudio consciente, la adecuada utilización de los libros de texto y el acompañamiento de maestros y padres en el arduo camino de adquisición de saberes resultan imprescindibles.

Ahora me vienen a la mente las palabras del destacado profesor Horacio Díaz Pendás, del MINED, quien en relación con las pruebas de ingreso a la Educación Superior en la asignatura de Historia de Cuba afirma que solamente “leyendo y estudiando el libro de texto” se vence la materia. Sin embargo, conocemos cuántas personas han pagado repasadores, por un contenido que solo implica la lectura consciente.

Como dije al principio, en el tema confluyen varias aristas, por lo cual volveremos sobre este, quizás haciendo énfasis en otras enseñanzas, donde los precios de los repasadores verdaderamente acaban con el bolsillo de cualquier cubano.

Visto 1578 veces

El fenómeno de los repasadores por asignatura llega a las universidades cubanas como parte de un hábito creado principalmente en la enseñanza media, pero a estas «alturas» ¿será una necesidad o un lujo?

El fraude académico ha derivado serios análisis a nivel nacional, aunque no es un fenómeno nuevo, se ha demostrado que va en aumento y con varias facetas.

Comentarios  

 
#36 Mila 20-09-2019 12:31
Pelusa de acuerdo> Con mi hija en 4to grado pasó lo mismo, su maestra hasta metió a su padre en la historia de sus ausencias dijo que su papá habia fallecido y todo era una gran mentira, en todo el año no dio ni una reunión de padres, créeme q lo que digo es cierto. Horrible fue aquello, ahora está en el pre pero en 9no grado un maestro q tuvieron de matemáticas no quería esclarcer lo que explicaba lo hacía tan remal q no lo entendían y él no quería volverlo a explicar, y después de su horario daba clases particulares a sus propios alumnos por un cuc. Qué dicen de esta historia. Suerte que la mia por suerte se desenvuelve y no es bruta para hay niños que necesitan más explicaciones. Bueno en fín eso era un tortura.
 
 
#35 Mila 20-09-2019 12:21
Hay Mariana te felicito eres una verdadera Mariana. Qué mujer, es como ver a un robot. felicidades.
Buen día.
 
 
#34 Juan Carlos 31-08-2019 23:05
La respuesta esta en todos los comentarios, cada una tiene uno o varios elementos del ¿porque un repasador,?, como todo algunos, no tendrán la calidad y los conocimientos, pero los padres no pagarían si no vieran avances, yo lo veo como un complemento más, que apoyaría a la escuela y a sus deficiencias pues las tiene, a la familia, pues tambien las tiene, en los lugares que se logra vincular la escuela, la familia y el repasador, hay resultado, a nadie se le ocurre llamar a un plomero que no sepa poner una zapatilla o a un profesor digo a un repasador que ponga situación con c no podemos sequir viendo a quien por su cuenta o como se le llama cuenta propia, como algo negativo, conosco repasadores que sus alumnos le llaman profe, tienen sus alumnos, que en sus repasos que aveces se convierten em clases tienen más disciplina que en sus aulas, no cobran tan caro, tienen hasta alumnos que ni le cobran, pasan madrugadas actualizando sus conocimientos, yo pienso que el tema es que se debe vincular los repasadores y la escuela verlo como un ente más que cuando ese vinculo funciona hay resultado lógico hablo de los que tienen su licencia y cumplen con todo lo establecido
 
 
#33 Yusdeny Pileta 31-07-2019 20:13
Soy profesor de Matemática en el IPU:Ignacio agramonte y Loynaz del municipio Colombia en Las Tunas. He leido todos los comentarios y estoy de acuerdo con algunos y discrepo totalmente con otros.Puedo asegurarle que los profesores que impartimos clases en este centro lo hacemos con muy buena calidad y mucha entrega a la profeción,atend emos todas las diferencias individuales en nuestra clase y hasta dedicamos horas extras en horas nocturnas para suplir las necesidases de estudios de nuestros alumnos. pero el problema esta en padres que creen que pagandole a un repasador los los hijos aprenderan más y puedo asegurarle que dicha acción un gran errror que en la mayoria de los casos interfiere en el desarrollo de los conocimientos del alumno , la causa es sencilla. por lo regular el alumno que busca repasador es el de más bajo rendimiento acádemico y si este no ha podido entender a su profesor,como podria entender a otra persona aue en la mayoria de los casos estan desvinculado del sector o no tienen la preparación adecuada,solo le interesa el pagó y muchas veces no se preocupan si el alumno aprende o no. Luego quienes tenemos que resolver la cituación creda del cortocircuito creado somos los que estamos al frente en la escuela.En la mayoria de los casos cuando resolvemos el problema y el alumno aprueba somos hasta criticado por los padres debido a malas notas i sin más agradecen con honores a quien perjudico los conocimientos de sus hijos.creo que el MINED debia tomar medidas.Para impartir clases estan los maestros y profesores en las escuelas y tambien quienes deben velar por la calidad.
 
 
#32 EXPROFESOR 31-07-2019 17:20
ES BOCHORNOSO VER A LOS MUCHACHOS HOY EN DÍA PASAR DÍAS Y DÍAS LLEGANDO TEMPRANO A SU CASA POR NO DARLE CLASES EN LAS ESCUELAS Y DESPUÉS A CORRER Y FORMAR LO QUE TODOS SABEMOS EN EL FIN DE CURSO
 
 
#31 tamara 31-07-2019 17:14
Son dos cosas diferentes el repasador y llevar al niño para hacer la tarea. los maestros que tenemos hoy espero que con el aumento de salario se consagren y hagan lo que en mi infancia hacían, pero hoy no hay calidad educacional ninguna no aprovechan el horario de clases los dejan jugar, hablar y llegan a la casa sin ejercitar. los repasadores son necesarios pero no para hacer tareas sino para reforzar conocimientos que la escuela no es efectiva en este sentido.
 
 
#30 mariana 30-07-2019 15:09
Arasai no estoy de acuerdo contigo yo tengo dos hijos con una diferencia de edad de 5 años entre ellos, cuando estaban en edad escolar yo tambien trabajaba y terminaba a las 6.30 y mientras estaba haciendo el arroz (que lo pones a cocinar y se va haciendo solo) suponiendo que sea en la cocina de gas, por que si tienes arrocera pues mejor en ese tiempo le puedes ir revisando la libreta al mayor, porque el mas chiquito todavia no va a la escuela le vas preparando el agua para bañarlo, y asi vas haciendo las dos cosas a la vez la comida y las tareas todo es cuestion de planificarse, yo lo hice y creeme que si se puede, estoy segura que tu mamá o tu papá tambien pudieron y en mi epoca no existian repasadores
 
 
#29 anay 25-04-2019 15:58
Los padres antes eran los preocupados por las tareas y repasaban a sus hijos en la casa, hoy en dia la mamá y el papá no tienen tiempo, es ver novela o solo el trabajo de la casa y la educación también es responsabilidad de los padres.
 
 
#28 tania 25-04-2019 15:53
Para que Educación le paga a los profesores en las escuelas, si casi nunca dan clases y estas con mala calidad, donde estan los metodologos u otros jefes de asignaturas que ayuden a estos nuevos profe, profesionales graduados como médicos e ingenieros con falta de ortografía que parecen niños comenzando la escuela.
 
 
#27 Ana Virginia 25-04-2019 15:19
Lo peor que sucede es que el mismo que evalúa repasa. En cualquier momento nuestros estudiantes no sabrán ni el alfabeto.
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar