lunes, 09 diciembre 2019, 16:31
Viernes, 21 Junio 2019 14:38

Para siempre Embale, para siempre la música cubana

Escrito por  Giusette León García / CubaSí
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El más reciente fonograma del Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro, que llega de la mano de la Egrem, se escucha como un homenaje y como un brindis por la música cubana.

Élsida González, la musicóloga que acompañó el proceso de investigación para este tributo a una de las voces imprescindibles de la música tradicional cubana, valoró: “Es un disco muy bien pensado, que elige clásicos de la música cubana que brillaron en la voz de Embale, otros temas que se crearon precisamente para este disco. Esto se convirtió en una fiesta homenaje para Embale y revivimos momentos cruciales de la música cubana, asociadas al Septeto Nacional, a la propia obra de Embale”.

En un aparte con CubaSí, la especialista conversó sobre la variedad tanto de géneros y sonoridades como de generaciones que se reúnen en esta producción:

“Todo parte del homenaje que se le quiere hacer a Carlos Embale. Cuando es variedad de géneros es porque Carlos Embale cantó esa variedad de géneros. Carlos Embale brilló en el son, en la rumba, en el bolero y ese es parte del homenaje que se hace en el disco y con toda intención se mezclan generaciones, las más jóvenes, las más antiguas, están músicos jóvenes, que participan también como instrumentistas, que se suman al septeto, de cada una de las agrupaciones que están invitadas como Son de Oro, rumberos de cuba, Muñequitos de Matanzas, como te das cuenta hay lo mismo antológicos de la música que gente más joven que está cultivando la música tradicional. Yo creo que ahí está el principal valor del disco, hacer un homenaje desde todos, desde todos los músicos cubanos que cultivan ese tipo de género y desde varias generaciones y cantando lo que Embale lució siempre: sones, guarachas, bolero, rumba de la mejor manera”.

El director del Septeto Nacional, Frank Oropesa, especificó que muchos de los temas incluidos en el material los seleccionaron porque los cantó Embale y otros porque están dedicados por diferentes compositores a quien interpretó temas ya antológicos como Échale Salsita y Esa no es cubana. Está., por ejemplo el Guaguancó a la California porque Embale cantó mucho allí y hasta le dedicó un tema.

Toda la discografía de Embale pertenece a la Egrem, casi toda la del Septeto Nacional también. Este disco estuvo nominado en la categoría de Tradición Sonera a la más reciente edición de Cubadisco. Ya se puede comprar en todas las plataformas digitales y se próximamente se anunciará un concierto de lanzamiento.

La producción musical estuvo a cargo de Frank Oropesa y Dagoberto Sacerio. Los invitados son de lujo: Los Muñequitos de Matanzas (la Universidad de la rumba, según los presenta el propio disco), el Conjunto Sierra Maestra, Rumberos de Cuba, Son de Oro, Timbalaye y Rumberos de Antaño. Entre las voces Sixto Llorente, “El Indio”, Mandy Cantero; Ernesto Gatell, “El gato”, Pedro Lugo, “El Nene”, Yulaysi Miranda, William Borrego, Juan Campos, “Chan” Gustavo Oliva “El Nankuko”y Joselier López.

Esos son algunos tips imprescindibles a la hora de informar sobre una nueva producción discográfica, sin embargo, en Para siempre Embale, tampoco puede faltar el recuento. A Jorge Rodríguez, los años de trabajo en los estudios Areíto, le autorizan para hacer historia si de grabaciones musicales en Cuba se trata:

“Hay que señalar también que Carlos Embale nunca se fue de este estudio, cuando existía la Panart acá, formó parte del primer disco de rumba que grabó una empresa disquera cubana, con el grupo de Alberto Zayas, un disco que fue llevado también a Vitrola, es un disco de antología y ahí está, por ejemplo La corte suprema, que lo canta Carlos”.

Carlos Esteban Embale Molina nació en Jesús María, como cualquier cubano tenía de Congo, pero, sobre todo de carabalí allí se bebió la rumba en la leche materna y luego entonó la mejor música cuubana desde Los Roncos, el Conjunto Matamoros, hasta el Septeto Nacional. Y porque la casualidad no existe, se fue a cantar a otros mundos el 12 de marzo de 1998, el mismo día en que Ignacio Piñeiro se hizo leyenda, aunque con casi tres décadas de distancia.

Ahora tendría 95 años. Y los cumple, los celebra en estas voces nuevas, con un brindis por la música tradicional cubana: Para siempre Embale.

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