lunes, 21 octubre 2019, 11:38
Sábado, 29 Junio 2019 05:55

Aniversario 500: Habana mía, tuya, suya

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
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Los pequeños asuntos, cuando se suman pueden hacer uno grande, a la vez que ensombrecen esfuerzos significativos.


¿Cuántas miradas se habrán posado en el techo de esta parada de guaguas, en Loma y Colón, a escasos metros de las sedes de la alta dirección del país?

Mucho se hace de un tiempo a esta parte por rescatar la ciudad de sus varias calamidades: higiene, redes hidrosanitarias, viales, viviendas, urbanismo, señalética, alumbrado, transporte público, servicios, y un largo etcétera.

La proximidad del 500 aniversario de esta Villa de San Cristóbal de La Habana ha resultado un buen incentivo. Pero resulta paradójico que se hagan tan grandes y necesarias inversiones por un lado; mientras, por otro, lo que se resuelve con una escalera y buen voluntad siga quedando pendiente.

Falta de sentido de pertenencia, de responsabilidad ciudadana y también administrativa, se conjugan al generar vacíos como este. Pudiera parecer algo sin demasiada trascendencia, pero cuando las raíces de esas plantas –probablemente árboles- destruyan el techo de la parada, ya no sería tan nimio el asunto.

Además, si usted pinta las paredes de su casa, ¿dejaría luego sin limpiar los rodapiés o sin limpiar el piso para quitar las gotas de pintura?

Igual parece estar ocurriendo con este caso. Se remodelan espacios mayúsculos, trascendentales, de la capital, se construyen otros; y entretanto, ese desangelado “jardín” continúa creciendo en el techo de la parada.

Se han levantado paradas nuevas y reconstruido algunas, pero ya pueden verse grafitis y marcas de suelas de zapato estampadas en esas paredes recién remozadas.

Más de una investigación ha hurgado en los sentidos de pertenencia por esta ciudad, en las migraciones internas, en lo que han llamado cierta ruralización de la ciudad, en la implicación comunitaria..., en fin, que hay dónde asomarse para encontrar algunas respuestas a tales conductas.

Podría escribirse a propósito un enjundioso artículo, hasta un ensayo, pero mejor interrumpir en este punto el texto y dejarlo tan aparentemente nimio como las plantas que crecen en el techo de la parada.

Visto 603 veces Modificado por última vez en Sábado, 06 Julio 2019 19:14

Comentarios  

 
#1 Zugor Seg. 29-06-2019 09:25
... le asiste la razón. Ahora, e insisto e insistiré, que a pesar de las «más de una investigaciones que ha hurgado en las posibles causas», increíble y asombrosamente no han sido capaces o no quieren identificar una tan obvia (que saca los ojos aunque te vires) e incontrovertibl e que es la aplicación de la leyes por las autoridades instituidas y facultadas para ello, a pesar de que fue parte de nuestra vida hasta los años 80. Eso generó conciencia, se hizo parte del comportamiento social, generó repudio hacia quiénes lo quebrantaban, todo lo contrario de los actuales llamados, exhortaciones, convocatorias, y hasta etcéteras, vacíos, repetitivos y por tanto inútiles...
En fin, que no hay que asomarse para encontrar respuestas a tales conductas. ¡Estas están en la legislación!, el aparato estatal para aplicarla ¡está ahí!, bien definido y solo hay que reactivarlo, exigir que cumplan con su deber para el que fueron creados, con justeza y profesionalidad , para que se reactive a su vez la conciencia, el repudio a lo mal hecho, le aborrecimiento y la repulsión por el delito y los delincuentes, so pena de seguir arando en el mar.
Esperemos que con el aumento de salarios, los cuerpos de inspección cual ave fénix (queda picuo, pero al caso) resuciten y regresen a su objeto y desempeño iniciales, así como la Policía, los jueces y fiscales.
 

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