domingo, 15 septiembre 2019, 21:08
Jueves, 25 Julio 2019 09:35

A Lima 2019 con la dignidad en lo más alto

Escrito por  Víctor Joaquín Ortega / Especial para CubaSí
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Hacia Lima 2019 con la intención de superar la cantidad de preseas doradas de hace cuatro años, sin pensar que solo ellas indican el desarrollo deportivo. Confío en lo mejor de nuestras muchachas y muchachos.


Cuando la Mayor de las Antillas cayó al lugar 29 con dos de oro, 11 de plata y 11 de broncem en los Juegos Olímpicos Beijing 2008, Fidel reflexionó: “(...) nos hemos dormido sobre los laureles. Seamos honestos y reconozcámoslo todos. Revisemos cada disciplina, cada recurso humano y material que dedicamos al deporte. Debemos ser profundos en el análisis, aplicar nuevas ideas, conceptos y conocimientos”. Escribí entonces: A la delegación faltó preparación física y psíquica, visión táctica; no obviemos problemas trascendentales anteriores: el debilitamiento de la masividad, la no utilización plena de las consecuciones científicas, muchas de la Universidad del Deporte, y la lenta adecuación al tiempo que vivimos.

La posterior convención en oro del subtítulo de Yipsi Moreno, debido al dopaje descubierto en la aparente ganadora, y la consiguiente subida de nuestra representación al 18, no significa que las censuras estén equivocadas. Las grietas seguían ahí. y poco se había hecho para evitarlas.

En los XVII Panamericano efectuados en Toronto 2015, un nuevo dolor: por primera vez, desde Cali 1971, descendemos del segundo puesto en el medallero, una delegación latinoamericana nos superó (Brasil) y no llegamos a 50 satisfacciones máximas cuando siempre lo hicimos desde 1975. Se incumplió con lo planificado y, de contra, quedó demostrada la superficialidad de los pronósticos de la dirección del Inder. Principales representaciones: 1. Estados Unidos (103-81-81), 2. Canadá (48-69-70), 3. Brasil (41-40-69), 4. Cuba (36-27-34), 5. Colombia (27-14-31), 6. México (22-30-43.), 7. Argentina (15-29-31), 8. Venezuela (8-22-20).

Canadá y Brasil nos han superado eternamente en cantidad de habitantes (son más de 36 y 207 millones respetivamente)) y en recursos económicos y no sufren de un cerco terrible. A pesar de ello, los dejábamos atrás y sosteníamos en alto la solidaridad interna y externa, terreno esencial donde sí somos campeones, la salud y la educación para todos en la primera línea, aunque debemos perfeccionarla. Incluso, invadimos de entrenadores a más de 50 naciones y creamos la Escuela Internacional de Educación Física: Hoy la ayuda continúa en la Universidad Comandante Manuel Fajardo. Pero es erróneo ocultar las debilidades propias.

Punza el retroceso en las competencias colectivas y en pesas, lucha, ciclismo, remos, tiro, tiro con arco, esgrima, atletismo... En el deporte rey bajamos de 18 de oro hace cuatro años a cinco. Algunos aducen que a Guadalajara 2011 los de EE.UU. no acudieron con sus mejores figuras. ¿Para qué hubo alharaca y ocultamiento al tratar aquella conquista, y se destacan las ausencias ahora para justificar? Casi nunca los del Norte envían a sus luminarias a estas citas.

En la lidia canadiense no contendieron los mejores canasteros y voleibolistas brasileños ni los deslumbrantes corredores jamaiquinos. De la pista, un ejemplo: paralelo al torneo, en la Liga del Diamante acogida por Londres, los cinco primeros de la final de los cien metros planos bajaron de los 10 segundos. Escalaron el podio tres americanos, uno y tres para Jamaica: Usain Bolt (9.87) y Bailey Cool (9.92); plata para el estadounidense Rogerds (9.98). Toronto, dorada para un representante de la sede: De Grasse con 10.08.

Las palabras del Comandante en Jefe para Beiging 2008 caben perfectamente en lo ocurrido en el País de los Grandes Lagos siete años más tarde. Durante ese tiempo no se reconoció en realidad la baja, pues se reconoce con los hechos. La almohada siguió llena de laureles. No se revisó con rigor cada disciplina, cada recurso humano y material ni se aplicaron nuevas ideas, conceptos y conocimientos.

Lo correcto es no tapiar ni edulcorar el revés para poder convertirlo en victoria con trabajo inteligente, esforzado y unido, y evitar el encandilamiento con las actuaciones descollantes nuestras, ni llorar por el bronce en la pelota. Como expresó Martí: “Tenemos que levantar, no poetizar las caídas”. La loa exagerada se usó en relación con Río de Janeiro 2016, antes con Londres 2012. El canto había sido mucho más fuerte que el avance. Vendría el golpe en los Centroamericanos y del Caribe de 2018.

Urge encontrar los caminos para la fase actual: inexistente el aporte decisivo del campo socialista, incrementado el bloqueo, la comercialización y lo extremadamente espectacular infestando el deporte, de lo que no queda incólume ni el olimpismo. Indispensable: alimentar la masividad y utilizar las conquistas científico-técnicas de mejor manera.

Con los pies en la tierra, sin dejar de soñar, se emprendió el proceso de los contratos y la remuneración, apartados de confundir la necesaria y lógica profesionalidad con el profesionalismo aunque es indispensable una mayor labor forjadora. Si se olvida la preparación moral, lo putrefacto suele corromper a los integrantes de una esfera tan fustigada por la perversidad.

Y hacia Lima 2019 con la intención de superar la cantidad de preseas doradas de hace cuatro años, sin pensar que solo ellas indican el desarrollo deportivo. Confío en lo mejor de nuestras muchachas y muchachos. Sabrán batirse, la dignidad en lo más alto. Y lo aseguro: el Inder, nuestro movimiento deportivo, el más puro del mundo aunque perfectible, encontrarán y recorrerán las rutas adecuadas para la etapa actual. Vencerán el bloqueo gringo, a las huellas del desmerengamiento, a las fallas internas, a la maldad.

En Cuba el deporte continuará siendo un derecho del pueblo que se extiende con mano hermana a tierras foráneas. Un derecho que, ante todo, como nos enseñó Fidel, es un medio para esculpir seres humanos más humanos, mejores en cuerpo y alma. No hay olvido para lo que expresó el 16 de septiembre de 1987 en el recibimiento a la delegación actuante en Indianápolis: “Hay principios que están por encima de todos los demás, están por encima, incluso, de todas las medallas de oro...”

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