sábado, 22 febrero 2020, 02:54
Domingo, 28 Julio 2019 08:46

Sorrentino acuna a su "nuevo papa"

Escrito por  ANSA
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El Teatro 5 en Cinecittá, el teatro de Federico Fellini, es para Paolo Sorrentino, como la Capilla Sixtina para el Papa y el paralelo no es al azar pues allí se está rodando "The New Pope".



El Teatro 5 en Cinecittá, el teatro de Federico Fellini, es para Paolo Sorrentino, como la Capilla Sixtina para el Papa y el paralelo no es al azar pues allí se está rodando "The New Pope" ambientada en el Vaticano, tras el éxito de "The Young Pope", vendida a 154 países.
   
Allí también Sorrentino gestó su primer Oscar con "La Grande Belleza" ("La Gran Belleza"), pero ahora necesita ser competitivo con los tiempos extendidos de una serie, manteniendo la misma creatividad e irreverencia de su cine de nivel altísimo.
   
En relación al cine, la próxima película de Sorrentino será "Mob Girl" protagonizada por Jennifer Lawrence.
   
El "nuevo Papa" comienza donde el "joven Papa" terminó: Papa Pío XIII, el atormentado Lenny Belardo (Jude Law) no está bien, entró en coma, oscila entre la vida y la muerte y por eso el Secretario de Estado Cardenal, interpretado por Silvio Orlando, decide que debe elegirse un nuevo pontífice. La elección recae en un cardenal sui generis, casi un "dandy", John Malkowich. Pero el antecesor no está muerto, está en coma y puede despertarse.
   
"Nos pareció caro apagar una estrella como Jude Law para que duerma en coma y para que en cierto momento se despierte", dice con fina ironía Sorrentino en la inmensa sala del Teatro 5 con su elenco junto a él en una pausa en el rodaje de los nueve episodios de la serie original de Sky con HBO y Canal+, producida por Lorenzo Mieli y Mario Gianiani para Wildside.
   
"Lenny in Lenny out", las bromas sarcásticas de Jude Law que sostiene que "las contradicciones definen su carácter", un papa para decir lo menos posible y que en "The New Pope "va en direcciones inesperadas, hacia nuevos lugares, nuevos desarrollos, nada repetitivo". El nuevo Papa es John Malkovich quien le confesó a ANSA: "Fui un gran fan de la primera serie, no soy católico ni experto en cuestiones papales, pero estoy fascinado por la filosofía, la teología y los acontecimientos del Vaticano". Junto a ellos se encuentra "el cardenal" Silvio Orlando, "un personaje -sostiene el actor- que trae un elemento de concreción a esta historia de fantasía, un elemento desafortunado, de inelegancia, eso que está en la gran estética de esta iglesia de ficción". "Con Paolo Sorrentino siempre es un gran viaje, todos los días una sorpresa, pero siempre agradable", apunta Orlando.
   
La trama de los nuevos ocho episodios es un "secreto de estado".
   
"Sobre el Vaticano no he descubierto nada, el mío no es un trabajo de investigación, tengo curiosidad por saber. Sé sobre eso de no dar el salto mortal y crear una realidad paralela", desliza Sorrentino a ANSA.
   
"El Vaticano sabe guardar muy bien sus secretos", acota, aunque la realidad a menudo va más allá de la imaginación: "A menudo sucedió, incluso durante la primera temporada que algunas ideas resultan de invención y realmente suceden, entonces la realidad compite constantemente con la fantasía. En esta segunda temporada fuimos más lejos", apunta misterioso el director italiano.
   
"Espero que nos quedemos en los imaginativo, de lo contrario sería peligroso. Lo que pasa es mejor que pase en una serie de televisión", añadió.
   
El director, que define la serie como "un espacio ideal de relato" y luce fascinado con la posibilidad de "desarrollar estos personajes", el de Jude Law, "The Young" y el John Malkovich, "The New". "Lenny Belardo, Pío XIII tiene una visión reaccionaria, conservadora, dogmática. Parecía un personaje anacrónico, cuando lo escribí con Stefano Rollers, Tony Grisoni y Umberto Contarello. Ahora parece muy actual, se corresponde mucho al estado de ánimo de los tiempos, a ciertas formas de intransigencia. El nuevo Papa, John Malkovich, está a favor del compromiso, está en contra del extremismo, quiere que las formas extremas no se apoderen del Vaticano y de repente eso se ha convertido en un carácter muy moderno", define Sorrentino. Los dos papas "no están en desafío sino en comparación" y "la única competición es por los zapatos, por la ropa", bromean los actores.

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