jueves, 21 noviembre 2019, 21:34
Sábado, 31 Agosto 2019 04:04

«El mío no puede ser menos»

Escrito por  Vladia Rubio / CubaSí
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El añejo dilema entre el ser y el tener, esta vez al borde de una libreta para la escuela.


«El mío no puede ser menos», le comentó la mamá del niño a su amiga mientras pagaba en la tienda el precio de dos libretas, cada una a 6.60 cuc.

El niño, que evidentemente no rebasaba el primero o segundo grado de la Primaria, ni miró las magníficas libretas, con carátula de pasta y hojas engargoladas; buenas para todo menos para un alumno que todavía no domina bien la escritura o está aprendiéndola.

Sucede que como les falta pericia en esas lides, al apoyar el canto de la mano van desprendiendo las hojas, que no están presilladas sino sujetas por la espiral plástica. Y cuando escriben en la hoja de la izquierda (en caso de ser derechos) entonces esa misma espiral les molesta al ir guiando el lápiz.

Pero a la mamá de esta historia esos asuntos evidentemente no le preocupaban y sí que su niño asistiera a la escuela con libretas bien caras, como si el precio o la calidad de las mismas fueran a determinar el éxito escolar del muchachito. Como si el brillo de la carátula fuera a garantizar que igual brillara el niño en su aprendizaje y su conducta.

Es innegable que hoy existen en Cuba diferencias sociales: hay quienes tienen mucho y quienes no. Bien atrás han quedado aquellos años en que todos los alumnos iban con los mismos zapatos escolares –así les llamaban-, o con iguales «kikos» plásticos, en el caso de las becas.

Como dice una colega, las desigualdades no se puede uniformar. Y es así que este septiembre en el aula  podrá verse compartir la misma mesa la niñita con brillante mochila de estreno y lunchera en combinación, junto a aquella otra que lleva la mochila que ya usó su hermana mayor durante dos cursos.

Tener dinero no es malo de por sí; de hecho, acaban de aumentarse los salarios en el sector presupuestado, y es verdad que las desigualdades es imposible uniformarlas.

Pero lo que sí resulta posible, necesario, imprescindible, es cultivar, sobre todo desde la familia, la ética, los valores y hasta el sentido común. Para que nadie se crea ni quiera hacer creer, que «ser más» viene dado por el grosor de las billeteras y, mucho menos, por la calidad de una libreta.

Visto 1344 veces Modificado por última vez en Martes, 17 Septiembre 2019 07:46

A la escuela se debe ir a aprender, a formarse en valores… la escuela no es (no debería ser) una pasarela para exhibir determinado nivel de vida.

Una práctica de los últimos años que parece haber echado raíces. El llamado es a que maestros y padres desempeñen cada uno el rol que les corresponde, con amor, dedicación y apego al sentido del deber.

Comentarios  

 
#11 maylin 04-09-2019 10:19
En eso va la labor del maestro generalmente ese niño no es el mas aventajado, porque no le da valor a esa libreta, pero el que utiliza la libreta que da la escuela la forra bonita le pega una calcomania donde escribe hasta el nombre de la maestra, la maestra debe darle el valor del conocimiento, sin amilanar a los demas, y leerles hasta el cansancio la Edad de Oro, Bebé y el señor Don Pomposo, y asi inculcarle valores a los alumnos y ganarles a esos padres egoistas, que no se dan cuenta que estan materializando el amor.
 
 
#10 LaYu 03-09-2019 13:21
Perdón, tiene ud. razón, periodista. Pero en muchas aulas las propias maestras nos exigen a madres y padres que compremos las libretas de la shopping, porque son mejores. Claro, ellas no tienen la desfachatez de exigir las más caras. Aun así, es duro ver cómo nos piden cosas "buenas" para los muchachos y no siempre para los muchachos.
 
 
#9 diana 03-09-2019 09:13
Una vez tuve una prueba donde debía poner las medidas que más positivas y más negativas que se aprobaron en el año 1993, en aquella ocasión el profesor era el Ministro de Economía y Planificación, José Luis Rdguez, expuse de manera diáfana como la despenalización del dólar, resolvería problemas macroeconómicos , pero en el plan personal de cada individuo, laceraría profundamente a la sociedad, lo que se está viviendo hoy, es reflejo de lo anterior y otras más que han generado grandes diferencias sociales y lo más triste es ver como la vida se nos va sin poder hacer nada, pues la economía no da quienes trabajamos con el estado.
 
 
#8 AguasAbajo 02-09-2019 14:15
Arquero y Olegario a todos esos invisibles que ustedes se refieren ... "que lucran, malversan, roban, esquilman, acosan. Viven bien, van a donde el trabajador no puede ir, compran libretas caras, digo, si sus hijos van a la escuela, y nadie los ve" ... todos esos ademas tienen educacion gratis, salud gratis, mandados subsidiados en la bodega, etc, etc. Alguien me puede decir ¿como el país se va hacer cargo de todo eso sin ir a la banca rota?
 
 
#7 olegario 02-09-2019 12:32
Arquero, el otro día pasaron una pelicula N/A por la Tv que trataba de los invisibles, unos ciudadanos "parias" que no tienen recursos y la sociedad y las instituciones oficiales "no los ven, ni los atienden, ni responden a sus necesidades". Aquí los invisibles son a la inversa: lucran, malversan, roban, esquilman, acosan. Viven bien, van a donde el trabajador no puede ir, compran libretas caras, digo, si sus hijos van a la escuela, y nadie los ve. Son invisibles en una sociedad de trabajadores, la que clama por pensar como país. Ellos piensan con su barriga, porque cerebro no tienen pero viven invisibles.
 
 
#6 Arquero 02-09-2019 12:02
Ahora mismo pasaba yo cerca de mi trabajo por una esquina detras de una fabrica de tabacos donde un llega y pon se convirtio y se convierte en un pequeño reparto. Ahi estaban los revendedores de tabaco que asedian a los turistas para venderles lo que se roban de la misma fabrica y se levantan estos tipos a media mañana con sus casas con aire acondiconado y hacen su dia fácil en ese negocio sin que nadie les preste la menor atención a pesar de que la violencia es latente en el chanchullo que arman. Deben ser buenos en el fondo diria yo pues la policia pasa y los saluda hasta con cariño. Son afortunados no tienen auditorias, comprobaciones nacionales, controladuria, leyes, reglamentos, orientaciones del ministro, etc. eso queda para los que trabajan para el estado son pobres y usan libretas de las prietas de los MAE para sus hijos.
 
 
#5 olegario 02-09-2019 09:24
Lo doloroso de todo eso es que quizá la mama de ese niño ni siquiera trabaja, No siempre el que trabaja aunque le haya subido el salario nominal puede darse esos lujos.
 
 
#4 Arquero 02-09-2019 06:50
Las diferencias son duras y destructivas si el que más tiene no tiene explicación lógica para su suerte o fortuna, ¿Por qué él y yo no? Si él es jefecito de una empresita de esas que existen ni se conoce para que o por que es jefe de un almacen o de un CUPET o de un hotel o jefe de inspección de no se que... tomemos un ejemplo que conosco en Lawton mientras el estado se afana y distribuye materiales a los dagnificados del tornado... en los alrededores del parque Asunción se construyen palacetes de dos plantas y multiples habitaciones. ¿Por qué ellos y yo no?
 
 
#3 mariana 02-09-2019 06:46
Muy buen escrito. algo para reflexionar, porque no podemos cansar de alertar y de mostrar las debilidades que aún persisten. Estas cosas hacen reflexionar a las personas. Están los seres arrogantes y prepotentes, pero aun quedan aquellos que se paran y dicen: ?En qué me equivoqué?. Con estos llamados seguimos enseñando y a los periodistas que no se cansen. Que sigan alertando y educando. Graciasssssssss sss
 
 
#2 Lisbet 01-09-2019 16:05
El pobre es así le gusta aparentar como si fuera rico y la barriga vacia
 

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