miércoles, 13 noviembre 2019, 09:34
Domingo, 06 Octubre 2019 08:30

Argentina: Estancada, amargada, con alguna esperanza

Escrito por  Arnaldo Musa / Especial para CubaSí
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Por lo menos dos años demorará la reversión de la desastrosa política económica que Mauricio Macri impuso al pueblo argentino.

Por lo menos dos años demorará la reversión de la desastrosa política económica que Mauricio Macri impuso al pueblo argentino, respondiendo al modelo neoliberal, cuyo resultado no podrá ser revertido por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y su histórico otorgamiento de 50 000 millones de dólares para endeudar aún más a la nación suramericana.

Esa será una dura tarea para el binomio del peronismo progresista de Alberto y Cristina Fernández, que, de no ocurrir una hecatombe fraudulenta, dirigirá los designios de un país que, con riquezas incalculables, ha caído estrepitosamente en el círculo de la pobreza, con cerca de ocho millones de argentinos viviendo en la extrema y poco menos de la mitad de esa cifra en la mendicidad.

Desde que Macri asumió el poder se propuso acabar con la pobreza en el país, pero no sólo incumplió esa promesa, sino que la aumentó, con un alto desempleo y enormes carencias que ha llevado a la desesperación, traducida hoy en continuadas manifestaciones de protesta en espera de los comicios del próximo 27, en los que, como ya se tradujo en las denominadas primarias, el dúo kirchnerista debe aplastar en la primera vuelta al fracasado mandatario.

Siempre se ha dicho que en el subconsciente de los argentinos viven, perviven, indicios conservadores, que coadyuvan en ocasiones a equivocar el camino, tal como ocurrió en los comicios que llevaron a Macri al poder.

Pero ahora los sesudos defensores del neoliberalismo no ven salida favorable a sus intereses, por lo cual el FMC va y viene preocupado por lo que ya tiene entregado al tambaleante gobernante.

Que yo sepa, nadie con dos dedos de frente ha apostado por la reelección de Macri –quizás solo aquellos que odian a ultranza a Cristina-, ante tanto desempleo y pobreza en aumento desde que asumió el cargo.

Como maniobra electoral, el gobierno declaró la emergencia alimentaria hasta el 2022 y dictó medidas para tratar de paliar tanta miseria  en una nación donde los trabajadores tienen cada vez más menguados sus salarios.

Datos irrefutables

La pobreza aumentó de 32,0% a 35,4% en Argentina en el primer semestre del año, el nivel más alto desde el colapso de la economía en el 2001.

Se encuentran por debajo de la línea de pobreza 10 015 728 personas, más de un tercio de las que viven en los 31 grandes centros urbanos del país, dijo el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El peor indicador histórico fue posterior a la crisis del 2001, cuando el Índex midió una pobreza de más de 55%, tras la caída del régimen de tipo de cambio fijo y privatizaciones. Desde entonces, el índice -que engloba a la población que no puede comprar alimentos u otros productos y servicios básicos como ropa y transporte-, bajó hasta ubicarse en 26% en el 2013.

La devaluación de 20% desde agosto, ocurrida luego de esta medición del Indec, ya va a empezar a impactar y, sobre todo, en los siguientes tres meses, lo que generará otro aumento de la pobreza. Para compensar la pérdida de poder adquisitivo, muchos hogares buscaron ingresos complementarios.

El índice de indigencia, que mide dentro de la pobreza a quienes no pueden satisfacer sus necesidades mínimas de ningún tipo, aumentó de 6,7% a 7,7%, como apuntamos,  en igual período, entre el segundo semestre del 2018 y el primero del 2019. En el segundo año de Macri en el poder, en el 2017, la pobreza se situaba en 25,7% y desde entonces no cesó de crecer, con una recesión que se arrastra desde el año pasado, cuando la economía cayó 2,5% y el desempleo subió hasta el 10,6%. La inflación alcanzó el 55,8%.

De los datos del INDEC emerge también que la pobreza entre los menores de 15 años es de 52,6% y del 42,3% en el segmento 15-29 años, para crecer al 30,4% entre los 30 y 64 años, y al 10,4% entre los más de 65 años. Con una población estimada en cerca de 45 millones de habitantes, serían 15,9 millones los argentinos pobres, mientras que los indigentes serían 3,4 millones. En el Gran Buenos Aires, el área más poblado del país, la pobreza supera el 34,8%.

Para el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), gran parte del porcentaje de nuevos pobres son clases medias que no  habían sido antes. "La inflación está desgastando la capacidad adquisitiva de los sectores más pobres y de las clases medias bajas", dijo Agustín Salvia, director del Observatorio.

Macri, quien admitió que el país tiene "potencial agrícola productivo para alimentar a 400 millones de personas", intentó tardíamente, y con fines electoreros, mejorar el poder adquisitivo de la población con la eliminación de las retenciones a los sueldos de trabajadores, el incremento del salario mínimo, la eliminación del Impuesto al Valor Agregado en algunos alimentos, la exención del pago de impuestos patronales por cada nuevo empleado que contraten las pymes.

Pero ello no alcanzará para hacer olvidar que los pobres aumentaron en cinco millones desde que llegó a la presidencia, ni tampoco para revertir su esperada, y deseada, derrota, el 27.

Algo que va acorde y explica el título del comentario, fue lo expresado por el italiano Loris Zanate, profesor de la Universidad de Bolonia y especialista en Argentina, quien, atónito, meneaba la cabeza durante un programa de televisión nocturno: "Viajo a otros países de América Latina y noto cambios. Aquí, más o menos, y aunque sea con actores diferentes, veo el mismo guion. Es una sociedad estancada. Amargada". A lo que agregaríamos: con alguna esperanza, amargada. A lo que agregaríamos: con alguna esperanza.

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